jueves, 10 de enero de 2008

EXTRANJEROS- Cita de Jesús del Valle


Hace ya tres años, sí, hace tres, le dí clases a un estudiante de teatro llamado Jesús del Valle. Chu se fue a estudiar una maestría de gestión cultural a España. Yo le dí la idea, lo increíble es que me haya hecho caso.

Hoy Chu termina su maestría, imparte talleres literarios él y vive en Madrid. Me envía esta cita. La comparto con ustedes.

"Si tu dios es judío, tu coche es japonés,tu computadora es china, tu pizza es italiana, tu gas es argelino,tu café es brasileño o colombiano,tu oro es peruano, tus cifras árabes, tus letras son latinas...¿Como te atreves a decir que tu vecino es extranjero?"-Jesús del Valle.boricua.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Micro-crónicas cotidianas: joggiando la Macleary

“¿Cuál es tu problema , cabrón, cuál es tu problema? Por eso eres un muerto de hambre”. Un señor canoso y gordo se baja de un Mercedes del año. Es inmenso. La barriga le chorrea como una casacada de grasa sobre la correa, sobre la cintura de un pantalón marrón. Gesticula al muchacho que desde un carro japonés le saca el dedo. Le tiembal las carnes. El muchacho le vuelve a tocar bocina. El gordo inmenso repite su insulto y se agarra la cintura del pantalón. Se la sube. Yo decido terminar de hacer flexiones y empezar a correr. Son las siete de la mañana.

Agarro la Macleary que a la altura del Hospital Presbiteriano se convierte en la Ashford. Primero camino, rápidamente , agitando manos y pies, para entrar en calor. Luego empiezo a correr a trote lento. Tratabillo, tropiezo, me duele cada falang e de los dedos de los pies. Es el peso. Ya he bajado 15 libras- en esta isla de mierda todo se cuenta en libras. Serán como unos siete kilos. Siete kilos- pienso. Si estuviera escribiendo para que me leyeran en Europa escribiría”siete kilos”. Me comienza a bañar el sudor, aprieto el paso.

Doblo por la Luchetti. A la altura del parque Estela Maris me topo con un choque. Una guagua de carga se estrelló contra un árbol. Alrededor de ella un grupo mixto de señoras que pasean su perrito, guardias de seguridad y obreros de la construcción se arremolinan en lo que llega la policía. Las señoras todas rubias. Los obreros, oscuros; de todas las tonaidades de la mezcla con el negro. Unos cuantos se viran a ligarme las nalgas cuando paso al trote. No los miro.

Cruzo el parque. Junto a la acerca, un señor está aparcado en un carro verde con la pintura veteada por el uso y el salitre. Siempre que corro por esta ruta lo veo. Espera. Yo le paso por el lado, como todos los martes, jueves y domingos. Gafas oscuras, camiseta a cuadros y mahón,- debe tener unos cincuenta años, quizás sesenta. Las manos gruesas, callosas, reposan sobre la palanca de los cambios. El señor me mira. Yo intento una sonrisa de reconocimiento. El don cambia la vista. Así, mirando para otra parte, se toca el bulto entre las piernas. Yo dudo en que he visto lo que vi, pero sigo de largo.

Ya estoy llegando al final de la Luchetti. El acostumbrado caucus de muchachas de servicio se empieza a arremolinar, como todas las mañanas. Las sirvientas son inmensas, gordas. Mucha joyería de oro en las manos- pulsos, pulseras, cadenas de oro. Esclavas en los tobillos. Los muchachos de la construcción les pitan, ellas sonríen y mascan chicle; hablan por los celulares. Los muchachos de la construcción. Trabajan en la remodelación del Hotel La Concha que el gobierno recientemente ha privatizado. También trabajan en la remodelación del Condado Vanderbuilt- otro hotel que el gobierno recientemente vendió a desarrolladores privados. Ultimamente, hay mucho trabajo en construcción.

Una grua inmensa me corta el paso. Tengo que tirarme a la calle. La grua derrumba los remanentes de una licorería. Un gran letrero anuncia que pronto se construirá un edificio de 11 apartamentos- uno por piso. Terminaciones de lujo, pisos de mármol, cada apartamento está valorado en 1 millón cien mil dólares. Cruzo hasta el parquecito de enfrente . Dos deambulantes duermen sobre sus banquillos.

Siete y cuarto. Sólo me falta el tramo frente al parque Ventana del Mar hasta el puente dos Hermanos. Los Hermanos Benh. Durante el siglo pasado compraron quintas a las afueras de la cuidad murada para desarrollarlas. Casas de prominentes industriales, doctores, hermosas quintas para la aristocracia criolla- todos tuvieron residencias allí. Ahora, sus lotes se han convertido en hoteles con casinos, restaurantes, edificios multipisos, licorerías y bares de regaetón. Aprieto el paso. Es hora de correr contra el reloj. Los croupiers bajan de los hoteles. Refulgen sus pieles pálidas, efecto de las fluorescencias del neón. Se mezclan con los otros seres tempraneros que esperan transporte público- estudiantes, los retirados, enfermeras del Presbiteriano, guías turísticos. Dos Mercedes cruzan la avenida – ventanas arriba, aire acondicionado. Se respira un aire freso condimentado por el salitre y por el olor de la basura que recién baja de las casa de lujo. Un gran camión de basura revuelca el olor acre a frutas demasiado dulces y a carne que comienza a pudrirse.

Miro cuidadosamente que no venga zafao ningún carro. Tengo dos nenes pequeños. Esta carrera es el desconecte necesario- con la lactancia, con las aspiraciones desesperadas, con el exmarido, que se ha llevado al niño a pasar las vacaciones de Navidad a casa de su novia de 22 años, con la recién nacida en brazos del marido nuevo, con que quiero escribir algo nuevo, otra cosa que no me sale. Ultimamente la nena está estornudando mucho, pienso- ojalá no sea otra bronquiolitis o se jodió la literatura.


No voy a cruzar el puente. Ya el pecho me está empezando a doler. Leche, me digo, y eso anuncia mi regreso. Debo regresar y dar pecho. Pero ya he bajado 7 kilos, 15 libras. Libras, kilos, asimilación, pensarán los del sistema métrico. Oh hermosos países del sistema métrico. Asimilación norteamericana total, pensarán. Si supieran que la cosa es más compleja…

Tiro zancadas largas, ya de vuelta. Inventario de deambulantes: Tres con carritos de compra llenos de cachibaches. El señor negro que no habla, quizás paciente mental. La señora que parece señor y que insiste en armar un reloj que no camina Ella es la que se roba los periódicos de los porches de las antiguas casas de la aristocracia criolla. Los revende en las luces. El deambulante que queda es el señor viejísimo que se estaciona en la puerta del centro de alquilar carros y que de vez en cuando vende tallas de madera. De allí lo están botando cuando paso a toda carrera. Lo saludo con un buenos días ahogado. El me los contesta, ausente.

Inventario de enfermeras que entran al presbiteriano: cuatro, de mucamas que bajan a los hijos de los ricos a l Parque del Indio: dos, inventario de camiones de carga que van a dejar sus mercancias a la entrada del supermercado dos. Cinco corredores más- dos mujeres entradas en años- como yo. Tres varones, uno gordo, los otros más atléticos. Uno de los atléticos es gay, se le nota. Más muchachos de la construcción o de limpieza o de seguridad . Siempre son “muchachos” aunque tengan cincuenta años. Siempre son negros, algunos dominicanos. Son los únicos con joyas que refulgen al sol de este viernes a las siete y cuarentaycinco de la mañana. Los “muertosdehambre”, con carros Toyota carcomidos por el mar, con celulares, gordos hasta reventar. Le doy con todo lo que tengo. Me detengo frente al Parque.


La calle de casa está vacía. Como si no hubiera pasado nada esta mañana. Como si ningún insulto, ninguna confrontación operara sobre su brea hace escasamente media hora. Camino hasta mi casa lentamente, cuestión de recuperar el aire. Después de bañarme me peso- me digo, a ver cuánto he bajado. .

Micro-crónica santurcina- HA MUERTO BENEZIR BHUTTO

Me levanto enojada esta mañana. Corro mis dos millas de rigor, me baño, doy teta. Mi marido, el periodista, canta sin parar. Odio el ruido en las mañanas. Lo odio. Odio las bocinas, las radios puestas,las televisiones prendidas en BBC o en Discovery Kids. Respiro profundo y me meto a bañar. Debe ser el malhumor de Nochebuena que me dura (compras, familia, bochinches, ansiedad) Debe ser que había luna llena en Navidad. Mi marido enciende la televisión mientras toma café y canta. Maldito ruido. No me deja pensar. Tengo que revisar una traducción de novela al inglés. No me gustan las primeras páginas. No quiero trabajar en nada literario. Quiero descansar. Descansar del ruido en la cabeza. Odio el ruido.

Una bomba estalla en la pantalla. Catorce muertos en Pakistán. Un atacante suicida se ha lanzado sobre una comitiva en la que viajaba Benezir Bhutto. Es el segundo atentado que sufre la ex-presidenta desde que regresó del exilio hace apenas tres meses. A mi me cae bien Benezir Bhutto. Recuerdo su cara color arena, su interés por hacer un gobierno más laico- el increíble valor de atreverse (ella, una mujer en tierras musulmanas y fundamentalistas)a gobernar un país altamente militarizado- altamente regido por la violencia.Pienso en Ghandi, pienso en Indira y en su abuelo. Pienso en Benezir Bhutto. Ella se salvó. Hubo un golpe de estado y ella se fue al exlio. Por allá vivió diez años. Mi marido para de cantar.

Boom, vuelve a estallar la bomba en la pantalla. Si, están confirmados. Han muerto catorce en el estallido. Ahora mi marido repite una y otra vez "¿por qué tú eres tan bella? ¿Por qué tú eres tan bella, ah princesita mía?" No es conmigo con quien habla. Es con Aidara, la recién nacida. Yo respiro profundo. Cuando se pega con esa cantaleta, no hay quien lo aguante. Puede estar horas apapachando a su hija- única hija y recién nacida- padre estrenándose, él también recién nacido sobreprotector, lleno de amor hasta los bordes, repitiendo lo mismo una y otra vez como un disco rayado. Mi marido es el exceso- pienso. No hay forma de contenerlo. Lo quiero, pero Señor, qué mucho jode- ¿Por qué tanto ruido? "- pienso. Odio el ruido.

Entonces grita- "La mataron".

Mataron a Benezir Bhutto.
Silencio.

jueves, 20 de diciembre de 2007

LAS PALABRAS PUEDEN: ANTOLOGIA DE UNICEF

El 19 de diciembre recibí un paquete por DHL. Era de Unicef. Hace dos años me habían contactado para que colaborara en una antología cuya venta era para recuaudar fondos para la infancia latinoamericana. Yo regalé los derechos de un texto mío y le escribí al director del proyecto preguntando en qué más podía ayudar. Que me ponía a sus servicios para lo que fuera. Sé que el neoliberalismo tira qu pantalla de humo, pero que vivimos en una región pobre. Y la pobreza siempre ataca a los más débiles primero- a las mujeres y a los niños. Quiero ayudar. Debo. Pero, en estos tiempos en que las palabras "deber", "pobreza" "solidaridad " y "compromiso" están en desuso, ¿qué puede hacer una escritora para ponerse del lado de los que ella siente que son su tribu sin sonar a cliché, a mentira?

Envié el texto y crucé los dedos; pensando en que lo que hacía era poquísimo; que podía y debía hacer más. No supe qué otros autores habían sido convocados al proyecto.Tan sólo me sentí afortunada de que me invitaran a colaborar en esta iniciativa.

Ahora me llega la antología "Las palabras pueden" En ella hay textos de Saramago, de Fernando Savater, de Rosa Montero, de Alvaro Mutis, de 200 escritores más.

Además me llegó este prólogo que reproduzco íntegro para ustedes. Espero que apoyen esta iniciativa.




INTRODUCCION


Esta obra es el resultado de un llamamiento especial que hicimos desde UNICEF a los más destacados poetas y escritores de América Latina, el Caribe, España y Portugal.

Nos sentimos felices de la acogida que tuvo nuestra idea. Todos ellos han contribuido con entusiasmo y desinteresadamente con sus textos, cuentos y poesías, a tratar de crear un nuevo lugar en el que reencontrarse con las ilusiones y sueños de nuestra infancia y adolescencia. De aquí surge una antología única e inimaginable hasta el día de hoy que se acerca a la situación de la infancia indígena y afrodescendiente en nuestra región.

Con la ayuda de tantos autores de aquí y allí nos hemos acercado a esas otras culturas que también son tan nuestras, a ese sabor especial que tenemos gracias a la riqueza cromática de nuestros pueblos, todos esos pueblos indígenas y todos esos afrodescendientes que traen con ellos su historia, sus valores, sus cosmovisiones, sus leyendas, sus lenguas, sus músicas…

Durante los últimos años, América Latina y el Caribe innegablemente han progresado en lo que concierne a la vida y al desarrollo de nuestros niños y niñas: la mortalidad y la desnutrición infantil han disminuido y la matricula en la escuela primaria ha alcanzado su nivel más alto en la historia de la región.

Asimismo, los gobiernos han demostrado un mayor compromiso en relación al tema de la infancia y la adolescencia mediante la ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño y otros tratados y acuerdos internacionales que buscan proteger y garantizar los derechos de la infancia y la adolescencia.

Sin embargo, y a pesar de los avances logrados, todavía millones de niños, especialmente indígenas y afrodescendientes, permanecen excluidos del progreso e invisibles detrás de los promedios nacionales que miden el avance hacia el logro de los compromisos asumidos por sus países en apoyo de la infancia.

Hoy, en nuestra región, dos de cada cinco personas viviendo en extrema pobreza, son niños menores de 12 años, y de los dos millones de personas que viven con el VIH/SIDA, cincuenta mil son niños menores de 15 años.

Pero quizás el indicador más representativo de estas desigualdades es que cerca de nueve millones de niños sufren desnutrición crónica, lo que retrasa su crecimiento físico e intelectual y les condena a entrar en un círculo de pobreza que se perpetúa de generación en generación.

El resultado es una brecha inadmisible, entre aquellos compromisos encarnados en leyes, tratados, acuerdos y planes, y la dura realidad cotidiana a la que aún se enfrentan millones de nuestros niños, niñas y adolescentes.

Es por ello que en esta antología van a encontrar tanto textos que nos recuerdan que la patria de los seres humanos todavía puede estar en los buenos recuerdos de la infancia, como escritos donde los autores dan voz a los que no tiene voz, o denuncian algunas de las graves formas de violencia y abandono que aún afectan a nuestra infancia.

Realmente, todavía queda mucho por hacer y es por ello que las Agencias del Sistema de Naciones Unidas que han contribuido a que este libro sea una realidad, el PMA (Programa Mundial de Alimentos), el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), OCHA (Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios) y la OIM (Organización Internacional para las Migraciones) siguen trabajando conjuntamente con los gobiernos, la sociedad civil, y la cooperación internacional, para establecer las condiciones necesarias que permitan superar la pobreza, la desigualdad, el hambre y la discriminación que afecta de manera desproporcionada a nuestra infancia.

Espero sinceramente que este libro pueda contribuir a que nuevas generaciones de personas comprometidas, nos ayuden a continuar cambiando las condiciones en las que vive nuestra niñez. Es una responsabilidad de todos. Las palabras tal vez no cambien la realidad, pero pueden convertirse en una fuerza capaz del cambio desde la esperanza.

Las palabras pueden.



Nils Kastberg

Director Regional de UNICEF en América Latina y el Caribe

SOLIDARIDAD ISLEñA: UN CARIBE TRADUCIDO AL ISLANDES

Este año DEL 2007 , la profesora islandesa Kristín Jonsdottir finalizó de traducir al islandés todos los cuentos que compondrían su antología de literatura caribeña Svo
> fagurgraenar og frjósamar. Smásogur frá Kúbu, Púertó Ríkó og Dóminíska
> lýdveldinu. Esta va finalmente a salir en febrero.Me cuenta que ella su colega , Erla Erlendsdóttir,están muy orgullosas "de poder presentar cuentos caribeños aquí en
> nuestra isla del norte".

En esta traducción se incluyen cuentos de 40 autores del Caribe, que incluyen a Ana Lydia Vega, Mayra Santos-Febres, y a José Luis González. De Cuba figuran Marylin Bobes, Enea Lucía Portela y Angel Santiesteban( entre otros clásicos como Alejo Carpentier y Virgilio Piñera)y de la República Dominicana a Pedro Antonio Valdéz y a Aurora Arias.

La profesora Jonsdottir recientemente estuvo en Puerto Rico después de 15 años de ausencia. En en 1982 estudió en la Universidaad de Sagrado Corazón (la U.P.R. estaba cerrada por huelga. Venía de realizar estudios en España y en la UNAM de México. Es especialista en literatura latinoamaericana y caribeña, materias que enseña en la Universidad de Islandia en Reikiavic.

Así que andamos tradcidos al islandés, lengua adorada por Borges. !Bravo por la solidaridad isleña!
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lunes, 17 de diciembre de 2007


Pronto zarpará La barca



Hace unos meses, Salvador Luis, editor del sitio web "Los Noveles" me contactó para un projecto maravilloso. Me dijo: Mayra- te invito a colaborar con una antología, pero estas son las reglas del juego. Te ha tocado la letra "K". Tienes que escribir un cuento cuyo protagonista sea un animal con un nombre que empice con esa letra." El reto me pareció sabroso. Me decidí por el "koala".Quise escribir la historia de un "killer". De un Killer Koala; del Koala Gutiérrez.

Hoy Salvador me cuenta que la antología está completa. Que se ha sentido como Noé. Que el título del libro será "La barca".

Pronto zarpará "La barca". Saldrá en edición conjunta con Perú y con Chile y promete ser buena lectura. La versión chilena, publicada por Sangría Editora, saldrá de la imprenta a más tardar en diez días, pero puede Salvador al fin compartir con nosotros la portada de dicha edición.


En cuanto a la versión peruana, la edita la antigua casa editora Qoa, que recién pasó a llamarse La Buena Vida. Vamos a ver cómo presentan su edición los peruanos... Me la imagino magnífica.

Los escritores antologados somos:

A) Norberto L. Romero (Argentina) LA ARAÑA
B) Rosalba Campra (Argentina)
C) Eva Cabo (España) EL COCODRILO
CH) Alan Mills (Guatemala)
D) Ricardo Sumalavia (Perú)
E) Víctor Montoya (Bolivia) EL ESCARABAJO
F) Efraim Medina Reyes (Colombia)
G) Álvaro Bisama (Chile)
H) Vizania Amezcua (México)
I) Ignacio Alcuri (Uruguay)
J) Carmen Camacho (España)
K)Mayra Santos-Febres (Puerto Rico)
L) Alberto Chimal (México)
LL) Viviana Paletta (Argentina)
M) Miguel Ildefonso (Perú)
N) Gabriela Trujillo (El Salvador)
Ñ) Cecilia Eudave (México)
O) Pedro Cabiya (Puerto Rico)
P) Claudia Apablaza (Chile) EL PATO
Q) Ricardo Silva Romero (Colombia)
R) Carlos Bustos (México)
S) Florencia Abbate (Argentina)
T) Rosa Elvira Peláez (Cuba) EL TOPO
U) Mónica Belevan (Perú) EL UNICORNIO
V) Marcial Fernández (México)
W) Edmundo Paz Soldán (Bolivia)
Y) Elena Medel (España)
X) Salvador Luis (Perú)
Z) Alejandro Zambra (Chile)