sábado, 15 de marzo de 2008

JADEANTE Y SUDOROSA #4:PASEO LA PRINCESA






Paseo de la Princesa- Viejo San Juan



Hace dos siglos, el Paseo de la Princesa era ruta bligada para las casamenteras. Con chaperona a diesta o a siniestra, las señoritas de bien iban a pasearse por las amplias alamedas que daban a la bahía de San Juan. Habían pequeños barcarolas que los caballeros rentaban por centavos. Invitaban a sus enamoradas a deslizarse por las aguas de la bahía, a ver negritos sumergirse por monedas, a contemplar los distantes palmares de la Isla de Cabra, antigua colonia de leprosos.

Pero a finales del siglo XIX, el Paseo se fue maleando. Los trechos de la bahía se llenaron de ”muchachas independientes”, de soldados, de obreros de los puertos envalentonados por las victorias del Partido Unión (recientemente rebautizado Republicano) y su discurso en pro de los trabajadores. El sindicalista Mauleón (español) entró montado a caballo en el exclusivísimo salón de La Mallorquina. Los criollos perdían preeminencia y el respeto que se les debía como antiguos amos. De nada valía meter presa a la peonada. Los alguaciles de las cárceles, también militantes unionistas, soltaban a los ofensores a las horas de haber sido ingresados.


Eso era lo peor. Los ingresados- una turba de sirvientas ladronas, lavanderas cortacaras , hacedores de camino borrachos y buscacullas, atraían el crimen a la cuidad. Apiñados en zaguanes calcitrosos , los pobres seguían exhibiendo sus conductas reprochables por las calles. Las revendonas de viandas o las lavanderas de Puerta de Tierra y HoyoPrieto, no dejaban de merodear calles como gatoshambrientos. Se contoneaban, robándole a las casamenteras las castas miradas de sus enamorados. Olían, hedían, bebían, follaban en las esquinas mugrientas. No había hombre que las pusiera en cintura. No había moral que las contuviera.

Hoy corro por el Paseo de “La Princiesa”. Son las 7:00 de la mañana. Es día de fiesta. El aire huele a basura de mar. He dejado a los nenes con Mario. Los adoquines resbalan, mojados, contra los gomas un tanto peladas de mi guaguita de mamá. Pronto cumpliré 42 años. Temo por la pérdida de mi fuerza, o no. No temo, dudo. ¿Seré aún la yegua briosa? ¿Se alojarán entre mis carnes esas fuerzas de animal salvaje que me hacen la negra dura y trinca que aún pretendo ser? Ah, la carne y sus misterios, sus hermoso afán de animal encadenado. Exijo el respeto que otorga la razón, que se me valore como ente que piensa, que reflexiona. Pero no quiero perder esa cosa sagrada y destelleante que habita en el músculo tenso, en el nervio que vibra, en la bestia que soy.

Busco estacionamiento en la calle detrás del Arsenal, entre el Museo de la Puntilla y la Guardia Nacional. Me bajo, estiro, corro.

El Paseo de la Princesa ahora se extiende hasta la batería flotante al final de la Bahía de San Juan. Esa batería fue la primera edificación de lo que luego se convirtió (250 después) en el Castillo San Felipe del Morro. No sé qué gobernador (todos coloniales- eso no ha cambiado) comenzó las obras del Paseo de la Princesa, no importa quién las terminó. Pero les quedó bonito. La restauración de la antigua cárcel hoy, oficina de Turismo, la estatua de la ninfa nativa rodeada de delfines y jibaros en medios de chorros de agua que salpican contra el viento, los paseos peatonales entre el mar y la antigua muralla, los enormes ficus, la escultura de picos inquisitoriales que queda detrás del Convento de las Carmenlitas, la Puerta de San Juan. Ls tardes de domingos , el Paseo se llena de familias, de artesanos, de saltimbanquis que hacen magia para los transeúntes. Pero hoy es receso laboral, fin de samana largo, siete de la mañana. Sólo los barrenderos municipales están despiertos. Me ven correr, miran hacia el suelo. Insisten en hacerse invisibles. Yo ni intento saludarlos.

Me instalo en un paso cómodo. No sé exactamente cuán largo es el paseo y no me quiero quemar. Pronto serán 42 febreros. Tengo que medir a la bestia, hacerla salir de a poquito. ¿Cuántas millas será el recorrido? A juzgar por los otros días, en que fui a caminar el Paseo con la prole completa, es larguísimo. Lucián insistía en correr detrás de un globo verde. Mario, en que a los nenes no los picaran los Aedes Aegiptis. Leilita, la ahijada adolescente de mi marido, nos visitaba desde Ponce. A cada rato decía- ¿Por qué no me vengo a vivir acá? ¿Por qué no?. El Paseo se le hacía feria . La gente, los helados, los artesanos, un malabarista… Aquello estaba lleno de vida. Y eso que Ponce tiene bastantes lugares de esparcimiento al aire libre. La Guancha, la plaza, el Parque de Bombas, el Parque Monagas. Pero la gente insite en quedarse en sus casas, viendo televisión. No los transita. No los corre. No tientan a la bestia. Será el calor.

Alcanzo la rotonda de la fuente y parto hacia la Puerta de San Juan. Atrás queda la cárcel “La Princesa”. Tengo 8 años. No sé dónde anda mi mamá. Sostengo la mano de mi padre, es un momento milagroso. Subimos la empinadísima calle que queda a un costado del Banco Popular. El Banco fue el culpable de que en los años 40 echaran al piso la muralla que cercaba a la antigua cuidad colonial. Puerta de la Bahía. Mi padre, maestro de historia, me lo explica. Yo camino suspendida por las pulsaciones, los sudores de su mano contra la mía.

De repente mi padre me alza en vilo. Me apoya contra las paredes rugosas, restos de esa muralla. Me dice “Mira Mayra, esos son los presos, los condenados de las Tumbas”. La canción de Maelo en el 8 track de mi padre se apodera de mis oídos . La samba-son resuena en el interior del Malibú color guineo con que Juan Santos-el campeón bate, negro parejero y hermoso, crucea las calles de Carolina, “buscando yeguitas”, rie. Yo miro. Cuatro cuerpos oscuros, envueltos en una tela gris, caminan por un patio interior. “El patíbulo” me explica. “Hace mucho tiempo, antes de que tú y yo naciéramos, ahí colgaban a los presos condenados a muerte.” Los brazos duros de mi padre me alzan contra la muralla. Sus manos me sostienen por debajo de los brazos. La carne se tensa con el esfuerzo, la mía, la de él, la de un cuello contra una soga, la de los presos soltando los músculos de la espera en el patíbulo de la Princesa, la de los trabajadores que una vez tiraron a tierra una gran muralla. La de unas manos asesinas contra el puñal o el gatillo. La eterna pulsación.

El mar lame las piedras, el lomo ondulante del mar. Yo me mido contra esas ondulaciones. Marco mi resistencia. Mi respiración se confunde con el rumor de las olas, el ulular del viento, los pájaros en vuelo. Todo respira. Ya voy por la Puerta de San Juan. Agarro la bajadita que me conducirá al otro lado de las murallas. Más adelante, un cuerpo oscuro también corre. Tengo doce años, intento alcanzar a mi padre. El va alfrente, a paso corto, entrena. Yo lo sigo. Me ahogo. Quiero llamarlo pero no puedo. No tengo resistencia. El corre más rápido que yo. Tiene las piernas más largas, es más agil. A fin y al cabo tan sólo soy una niña asmática y torpe, con unos grandes lentes de miope , a quien le encanta leer libros y escribir poemas de amor a muchachos que ni la notan. Mi padre es un hombre bello; el primero de esos muchos que no la notarán, que ella se empeñará en que la levanten por encima de una muralla, la suden completa. En fin, Freud y el id. ¿Tiene todo que tener a la bestia como explicación?

Miro el reloj. Tan sólo quince minutos y ya estoy terminando mi trayecto. “Esto debe ser como de milla y media” pienso. El pecho se me hunde a causa de una pequeña desilusión. Deseé más reto. Que el trayecto se alargara más allá de mis posibilidades, un calambre, motivos para la torcedura, un pequeño agón. Nada. Mi cuerpo rebota ligero contra los adoquines. No me aprieta el pecho. Puedo correr más, darle la vuelta entera a la isleta si me esmero. Ya no soy la niña ni la adolescente ansiosa. Soy la mujer. Cuarentaydos años y ahora es que se manifiesta mi fuerza . Soy la paridora, la que escribe, la que se suda a su macho y se lo goza, la que corre en las mañanas- toda una dama Geritol. Y no es cierto. No soy la vieja. No me toca todavía. La bestia tiembla contra los adoquines , contenida entre el mar y mi carne. La bestia ondula entre mis muslos, me alza las nalgas firmes, me las suda. La bestia es el roce y el recuerdo, es el silencio que me preña mientras corro. De mí misma me preña, de mi respiración. Vibro.

Llego hasta la baatería flotante. Una tarja explica que desde ese punto se abría el fuego cruzado contra los ataques de piratas y corsarios. Desde el Fortín de Isla de Cabra, al otro lado del mar, respondían también con cañonazos. Los soldados calentaban las balas y apuntaban contra el agua, para que los misiles rebotaran y dieran contra el bajel profundo , donde hacían más daño. Ese trecho debe estar cundido de naugrafios.

Emprendo camino de vuelta. Cuando regrese a la rotonda de la fuente no habrán pasado ni 30 minutos. Puedo correr más. Decido que lo haré, que puedo hacerlo. A que llego hasta los puertos donde desembarcan los cruceros. Una sonrisa sudada se me dibuja en los labios. Aprieto el paso. Cuando llegue a "La Princesa" spritearé.

martes, 11 de marzo de 2008

SE REABRE CERTAMEN INTRAUNIVERSITARIO DE LITERATURA UPR



CERTAMEN LITERARIO: UNIVERSIDAD DE PUERTO RICO
RECINTO DE RIO PIEDRAS




La Facultad de Humanidades, el Programa de Escritura Creativa y el Bachillerato en Estudios Interdisciplinarios y el Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras se complacen en convocar su 1er Certamen Literario. Dicho certamen busca fomentar el desarrollo de la creación literaria entre los estudiantes del país a nivel universitario. Se premiarán trabajos inéditos en los géneros de poesía y cuento. Podrán participar todos los estudiantes del sistema de la Universidad de Puerto Rico, o de cualquier universidad nacional, debidamente acreditada por la Middle States Association. El o la ganadora en cada categoría recibirá un primer premio de 2,500.00 dólares. Las bases del certamen son las siguientes:


Poesía

1. Podrán participar todos los estudiantes matriculados en la Universidad de Puerto Rico, o en cualquier universidad nacional, pública o privada debidamente acreditada.
2. El autor/a enviará por correo certificado tres copias de un manuscrito inédito, en papel 8x11, cosidas, con numeración de página y tituladas. El autor/a debe firmar con pseudónimo, epígrafe o lema. En un sobre sellado, aparte, el autor/a se identificará sometiendo su nombre, dirección postal y electrónica, teléfono y prueba de matrícula (completa, de al menos 12 créditos) a la Universidad de Puerto Rico o cualquier otra entidad universitaria nacional.
3. Sólo se aceptará una participación por autor en cada categoría. Dicho libro no puede estar concursando en ningún otro certamen literario.
4. Para el género de poesía, el manuscrito debe observar un mínimo de 300 versos de extensión.


Cuento

1. Podrán participar todos los estudiantes de cualquier universidad nacional, pública o privada, debidamente acreditada.
2. El autor/a enviará por correo certificado tres copias de un manuscrito inédito, en papel 8x11, cosidas, con numeración de página y tituladas. El autor/a debe firmar con pseudónimo, epígrafe o lema. En un sobre sellado, aparte, el autor/a se identificará sometiendo su nombre, dirección postal y electrónica, teléfono y prueba de matrícula (completa, de al menos 12 créditos) a la Universidad de Puerto Rico o cualquier otra entidad universitaria nacional.
3. Sólo se aceptará una participación por autor en cada categoría. Dicho libro no puede estar concursando en ningún otro certamen literario.
4. Para el género de cuento, el manuscrito debe observar un mínimo de 60 páginas de extensión.




La fecha límite del premio es el 15 de abril del 2008. Las obras deberán ser enviadas a :
Certamen Literario 2008
Facultad de Humanidades
Universidad de Puerto Rico
Departamento de Estudios Hispánicos
APTDO 23351
San Juan, Puerto Rico 00931

No se aceptarán obras con matasellos posterior a la fecha límite del certamen. No se aceptarán obras entregadas a mano. El certamen se fallará durante la Semana de la Lengua en abril del 2008.


El premio se otorgará único e indivisible. Puede ser declarado desierto. Una vez sometidas las copias, éstas no serán devueltas al participante, sino que serán destruidas una vez leídas por el jurado.

Este año, el premio de cuento será dedicado al afamado escritor José Luis González y el de poesía a nuestra poeta Angelamaría Dávila.

Este premio es convocado bajo la administración del Decano José Luis Ramos Escobar, asistido en su concepción y reglamentos por la escritora Mayra Santos-Febres, el 10 de octubre del 2007, Mes de las Humanidades.

martes, 4 de marzo de 2008

IVAN THAYS "El Sublime" ARRASA EN PUERTO RICO





Que otros comenten acerca del espectacular taller de narrativa que ofreció Iván Thays en la Universidad de Puerto Rico: "Experimentos con la verdad". Las cuatro sesiones del taller estuvieron llenas a capacidad, hasta el tope, repletas. Que también otro comente sobre la magistral conferencia "¿Sueñan los escritores con ovejas electrónicas?" El público participó interesado de un diálogo iluminador acerca de la relación de la literatura con sus medios de diseminación. Lápiz, imprenta o la red- la literatura es y sigue siendo oficio artesanal y solitario. Lo que aquí quiero comentar es la increíble historia de cómo Thays arrasó en Puerto Rico.

Thays y su amor peruano.

Thays nos trajo el difícil arte del amor peruano. Primero embobaba a multitudes de mujeres con su inteligencia preclara y su sensibilidad de escritor andino. Ellas, como locas, se ponían a bailarle enfrente, mostrándole su gracia caribeña, llena de furor, de pasión. Entonces Thays, que ama a Maelo, las miraba bailar con sus ojos "intensos". "Intensamente grises", como un día de lluvia en Lima, pensaban las hembras, y movían más las caderas al son de "De todas maneras rosas" o de "Qué inmenso". Thays las miraba, ellas bailaban. Luego, el escritor les dedicaba una tierna sonrisa y las esquivaba el resto de la noche.

Una locura, una terrible locura. Aquí, en este Caribe tan concreto, eso es táctica inaguantable. Cayeron cientos de miles de mujeres a los pies de Thays. Una estela de enamoradas (y uno que otro enamorado bailador ) ansia su reegreso. Tomarán talleres de escritura, clases de percusión, lo que sea porque el limeño vuelva con su amor peruano. Es muralla que deben derrumbar.

Una flechada, que además es compositora de salsa, me envió está composición de su puño y letra y quiere que la haga pública en "Lugarmanigua". Protejo su nombre, para no revelar del todo su vulnerabilidad ante Thays. He aquí la letra de su inspiración.


Tumba que tumba la tumbadora
Y ese peruano no se enamora
Se acercan miles de abusadoras
Remeneándose p’al rumbón

Pero el peruano mira pa’lejos
Y dice “Negra, quédate sola”
Yo lo doy todo, lo echo completo
O no me muevo de mi sillón”.

Tumba que tumba la tumbadora
Y ese peruano no se enamora
Llega una niña, le baila sola
Como gacela frente al león

Más no hay colmillo,
Tan sólo un pecho
Que en un suspiro total se inmola
Tumba que tumba la tumbadora
Para el peruano es mucho sudor

Puente (instrumental de trompeta)

Coro: Tumba que tumba
la tumbadora
Con el peruano
desde el sillón.

Si tú lo notas
mirando mucho
Es teoría
no es intención.

Coro: Tumba que tumba
la tumbadora
Con el peruano
desde el sillón.

Repique remena
Repique remenea
Y no te frustres
Que así soy yo.

Coro: Tumba que tumba la tumbadora
Con el peruano desde el sillón.

Pa esta isla
Amor peruano,
Si te me acercas
Digo que no.

Coro: Tumba que tumba
la tumbadora
Con el peruano
desde el sillón.

Puente de trompetas- solo de congas…

No sufras por mí, Puerto Rico,
Que en Perú esto es amor.

miércoles, 13 de febrero de 2008

VIENE A PUERTO RICO IVAN THAYS

La Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, su programa de Estudios Interdisciplionarios y su Decanato de Asuntos Académicos quiere invitarles una serie de actividades a cargo del afamado escritor peruano Iván Thays. Iván Thays estudió Literatura y Lingüística en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Desde el año 2000 es conductor del único programa de literatura de la televisión peruana, “Vano Oficio”, que se transmite semanalmente a nivel nacional por Televisión Nacional del Perú (TNP). A través del programa Vano Oficio y con auspicio de la Universidad Ricardo Palma, organiza el Primer Premio Nacional de Fomento a la Lectura.
Asimismo, en el Centro Cultural de la Universidad Católica, junto al narrador Alonso Cueto, ha fundado la Escuela Peruana de Escritura Creativa. Asimismo, es profesor anual de la Escuela Dinámica de Literatura en Ciudad de México. Administra desde hace tres años el blog Moleskine Literario, uno de los más consolidados del ámbito castellano, con un caudal de visitas aproximado de 42,000 mensuales.

Entre sus distinciones internacionales destacan el pertenecer al grupo finalista del Premio Rómulo Gallegos 2001 (Venezuela) y el Prince Claus Award 2001 (Holanda) por el conjunto de su obra y su labor de difusión cultural. Jurado del Premio Internacional Alfaguara 2005 (enero 2006). En el 2007 fue elegido como uno de los autores más promisorios de América Latina por el Hay Festival en el evento Bogotá39.

Thays estará ofreciendo un taller literario en el Seminario de Estudios Hispánicos Federico de Onís de la U.P.R. Dicho taller de cuento se ofrecerá de 4:30 a 6:30 de la tarde desde el 25 al 28 de febrero. Su costo el libre, su cupo está limitado a 25 personas. Además, Thays ofrecerá una charla sobre narrativa contemporánea y multimedia en la Sala A Jorge Enjuto el jueves 28 de febrero a las 10:00am.

Para mayor información acerca de los talleres o la conferencia del escritor Iván Thays, puede comunicarse durante horas laobrales al Departamento de Estudios Interdisciplinarios de la U.P.R. al 787-764-0000 x 3608.

sábado, 9 de febrero de 2008

¿ARTE PARA QUIEN? CARTA ABIERTA AL MAC

Cuando era pequeña soñaba con huir de mi barrio. Vivía en una calle fea, sin gracia, donde el ocio, el punto y la telenovela de las siete se comía a la gente viva. Atrapados en aquella urbanización sin parques ni bibliotecas, los seres que allí nos criamos aprendimos que lo bello era sinónimo de lujo. Para nosotros lo feo, para nosotros la ropa que se deshace encima, los colores chillones, los rolos en el pelo, las capas de pintura desconchada, tenis colgando de los cables de la luz. Lo bello quedaba tan lejos como las estrellas que a veces podíamos contemplar cuando caía la noche y descansábamos de aquella calcinación que era el barrio de techos chatos de cemento. Quizás por eso, por esa niñez desprovista de belleza, siempre pensé que ofrecerle arte a los pobres era un acto de justicia. Era devolverle la fe en sus propio ojos, en el deleite, en vez de la tortura, mirar lo que rodea.

Por eso no entiendo la política cultural del Museo de Arte Contemporáneo, el MAC. Entrar allí es un suplicio. Yo, que soy gente que goza de privilegios culturales (todo hay que decirlo), cada vez que entro, recibo el trato propio que se le da a una rata. He pedido salones para talleres y actividades y me los niegan de manera consistente. O, lo que es igual, se me exige el pago de unas cuotas imposibles por uso de las facilidades.

Y sin embargo, allí está el Museo, en el lugar que yo siempre he soñado para el arte. Sus facilidades se ubican en la antigua Escuela Intermedia Labra. Fue remodelada su hermosa edificación de ladrillo antiguo, situada en uno de los sectores más calientes de Santurce. Arte para el pueblo, me dije, belleza para aquellos que más la necesitan. Allí, a las espaldas del Museo, queda la Parada Quince, antiguo punto de prostitución trasvesti; lo conozco bien, escribí una novela sobre el sector. También queda la comunidad del Gandul, Trastalleres, calle Las Palmas. A unos pasos todavía funciona como escuela el edificio de los años 60 que no lograron quitarle a los niños. Lugar idóneo para integrar comunidad y museo, para echarle leña al debate acerca de lo que "cuenta" como arte, para invitar a nuevos artistas de la zona (y del mundo entero) con nuevas propuestas tecnológicas, comunitarias, anti o pro- mercado, a exponer y también a formar a la artistas de las zonas de San Juan, Santurce y Río Piedras. Pero no, el Museo se cierra a todos, le da la espaldas a todo.

Ahora, su directora,María Emilia Somoza, exige que le eleven la asignación gubernamental de Mac en $500,000. ¿Para qué quieren este dinero? El Mac está muerto, no tan sólo para su comunidad, sino para la comunidad artística internacional donde no ha podido situarse. Y no ha podido, no por fata de dinero, sino por fata de visión.Tan poca es la visión cultural de sus directores que, peor aún, Sra Maria Emilia Somoza también pretende que cierren lo que queda de Escuela Labra para ensanchar el "parking" del Museo.

La artista visual Beatriz Lugo abre una carta y petición para detener los trabajos del MAC, para reconceptualizar su política cultural. Los invito a leer y firmar esta petición. La pueden accesar y firmar en este site:

http://www.thepetitionsite.com/1/carta-abierta-al-museo-de-arte-
contemporaneo

No soy ingenua. Sé que el arte no es para todos. Pero también sé que vivir rodeada de basura, hace que lo bello refulga como una esperanza. Las esperanzas no cambian al mundo, lo sé. No son ingenua. ¿O sí lo cambian? Lo cambian.(Soy ingenua, creo)lo cambian.

ENHORABUENA, LETRAS NUEVAS

Acaba de llegar a mis manos la revista "Letras Nuevas " editada por Mara Daisy Cruz. Con Juan Antonio Ramos en portada (!qué guapo sale!), la revista reune entrevistas a escritores, editores y gestores culturales. Reseña libros; publica cuentos y artículos sobre historia, cine y literatura. Limpia, bien cuidada, Letras Nuevas se propone llenar un vacío. Es primordialmente una revista de literatura para lectores. Evita la discusión especializada de la literatura, sin banalizar lo literario. Mantiene un hermoso balance entre lo inteligente y lo general, entre lo informativo y lo creativo.

Sólo tengo una crítica qué hacerle a la revista y tiene que ver con el formato visual. A mi me encantaría que la revista fuera más "ágil" para el ojo. Por ejemplo, la sección de minicuentos se presenta de forma demasiado "encajonada". Echarle mano a más fotos y fotomontajes le añadiría un chin de poesía a la mezcla. Eso. Por lo demás, "Letras Nuevas" es una gran revista y un gran apoyo para el desarrollo de una industria cultural literaria en la Isla. También es un gran regalo para aquellos que trabajamos y soñamos con profesionalizar el oficio de las letras en este paisito nuestro.

Comparto la dirección electrónica de "Letras Nuevas" con los lectores de este blog: info@letrasnuevas.com.

!!!Me sumo, entusiasta y le doy la bienvenida a esta hermosa empresa!!!

viernes, 1 de febrero de 2008

Mosaico Sobrepaños- Exposición de Santiago Flores Charneco- Cuartel de Ballajá, 5 de marzo 2008




Santiago Flores Charneco: Mosaico sobrepaños

Museo Ballajá: martes 5 de marzo
de 2008


Siempre lo he dicho, para cólera de algunos de mis amigos pintores- los artistas visuales no saben hablar- saben mirar. Esta aseveración es definitiva y absolutamente cierta. Se cumple con Picasso- que no hablaba sino con pincel en mano. Se cumple con José Morales, el maestro de la plástica puertorriqueña. Se cumple también con Santiago Flores Charneco. No hay que hacer más que mirar sus obras para darse cuenta de la callada sabiduría que las informa. Santiago Flores Charneco sabe mirar. Sabe (lo que es más asombroso) mirar el Caribe desde adentro.

Nunca supe, hasta el otro día, que este artista visual es oriundo de Mayagüez, del barrio Trastalleres, cerca de las atuneras. Tampoco que su conocimiento del arte moderno es tan profundo ni tan comprometido. Nunca supe de mucho de su potente y callada obra, por que es que Chago no habla. Nunca dice nada acerca de lo que pinta, ni de lo mucho que estudia ni de cómo trabaja. Te dice "ven, mira" y una va, y mira el portento de su obra, si tiene la dicha, la suerte de parársele alfrente.

Santiago Flores Charneco tiene una maestría en Artes Visuales de la Academia San Carlos de México del 2001. Desde el 1992 presenta exposiciones colectivas e individuales. Algunas de ellas son “Vegigante en la cuidad” (1992), “Sobrepaños” (1996), “Entretelas” y “Muestra de Arte Nacional del Instituto de Cultura Puertorriqueña” (1999, 2000, 2003, 2004). Dos piezas suyas recibieron premio en España: Ráfagas de huracán, y Sobrepaños II. Ambas pinturas pasaron a la colección permanente de Unicaja, una entidad bancaria de Málaga.

Primero ví sus dibujos en papel. En ellos siempre utilizó los altos contrastes del blanco y del negro y luego un rojo o naranja de los hilos, siempre hilos, cosiendo una fragmentación. Porque, desde siempre (o al menos, desde que conozco su trabajo, hace ya más de diez años) Chago corta sus dibujos, los secciona en cuadritos que luego cose, como si fueran una extraña bandera neo primitiva y a la vez hipermoderna. Sus dibujos me hacen recordar los batiks hechos en papel o en tela, con los picos agudos de las tallas del Caribe y de Africa. Santiago corta y recompone en sus dibujos esas mismas figuras abstractas que Picasso copió del arte africano de Benin o de las tallas tuaregs o wolof.. Ahí estan ellas, las dispóricas, viajando desde el Caribe y Africa hacia Europa y ahora de nuevo hasta el Caribe, retomadas y recompuestas por el ojo de Santiago. Con su abstracto recompuesto, Santiago convierte en un enigma los trazos de la tinta sobre el papel, o mejor dicho, sobre la superficie que aloja los pigmentos. Este canvas o papel de repente parece cosa viva, cosa sagrada que remite a multiples contextos, cosa híbirda y multicultural, cosa caníbal. Caribe.


Ahora Santiago Flores Charneco anuncia una nueva exposición : “Mosaico sobrepaños”. Abrirá el 5 de marzo en el Cuartel de Ballajá. Tuve la suerte de ver algunas de las piezas que compondrán su exposición. Pasé por su atellier en el casco del Viejo San Juan. No tengo que contar las odiseas que pasé para entrar ni para encontrar parking. Pero ví las pinturas de Chago. Las ví. Toda odisea valió la pena.

Los trazos y costuras de Flores Charneco se reconvirten en arte más madura que juega con las luminosidades del fuego- color y luz. Aquellos brochazos entre lo abstracto y lo figurativo evolucionan frente a los ojos. Santiago Flores siempre fragmenta y cose lo que pinta, pero ahora también está "pegando". Se apartaba del referente de las banderas del voudoum y de los batiks caribeños. Sus trabajos se liberaban de la costura para experimentar con la fragmentación casi en pixeles de campos de color. Así, sin los hilos conductores de lo artesanal, Chago crea extraños mapas que se mueven frente a los ojos y que dejan ver mundos inexistentes pero con entradas y salidas, mapas aéreos de composiciones improbables- regiones sobre la faz de la tierra. Parada allí, frente a las telas, ví un mundo, una cuidad, unos lugares que tan sólo existen en la imaginación de un hombre que habita, respira y vive honestamente sobre este planeta- la imaginación de un artista caribeño del siglo XXI que es a la vez un hombre que mira y calla. Está bien ser ambas cosas- ese artesano, artista, específicamente boricua, de Trastalleres y del Caribe y a la vez un ser universalmente de su especie. No sé si me explico. No intento explicarme. Tan sólo intento traducir lo que vi

Pero ví más, ví el milagro. Escondidas en la cocina, en el salón final del pequeñísimo apartamento que Chago comparte con su compañero de años, ví unas piezas de medio mixto que me dejaron sin habla. Por un instante fui pintor- sólo pude mirar. Sólo pude sobrecogerme ante el asombro. "Estas son piezas viejas que empecé a trabajar después que vi una exposición de banderas del vodum haitiano allá en México", Santiago me dijo. Qué irónico, pensé, toparse con el arte de la isla de al lado allá tan lejos. Pero así funciona el Caribe, así ha funcionado siempre- desde lo diaspórico y distendido.

Yo las ví, las ví.

Esas piezas son como un milagro. Hacía tiempo que una obra de arte contemporáneo boricua no me conmocionaba tanto. No me hacía decirme por lo bajo- "ves, no hay que dejarse atrás para conversar con lo infinito;". Eso fue lo que me dejaron ver aquellos canvases- lo carnavalesco antillano, el puntillismo expresionista, la fragmentación moderna de los pintores abstractos de los años 40 y 50 de los Estados Unidos, Africa y el Caribe, a Wifredo Lam y Picasso … y Chago.

Usando la consabida fragmentación que lo destaca, Santiago Flores Charneco ha usado cientos de miles de lentejueas de color para dibujar figuras abstractas sobre la tela. Es decir, que Chago escondió los hilos, las costuras, para ahora coser desde abajo. Y cosió, que si cosió. Toda su pintura es un cosido de convergencias. En Santiago y en lo que él pinta todo converge- lo artesanal primitivista y los pixeles megavirtuales de la computación; el serio estudio del puntillismo desde Europa (impresionismo) y el de su región sobre el planeta(máscaras de vegigantes). En su se da un Caribe hipermoderno; un Caribe liberado del folclore; esa cosa eterna y muda y misteriosa desde una coordenada, a la vez actual y eterna. Sí, eso ví, le vi la imaginación a un artista que, sin dejar de ser lo que es, traspasa los umbrales hacia lo global.

Ví también el milagro que logra la honestidad artística.

Quedo agradecida por el regalo.