jueves, 25 de octubre de 2007

ENTREVISTA



Jennifer Formwalt es una estudiante graduada de la Universidad de Georgia que estuvo un mes en Puerto Rico haciendo investigaciones. Me contactó y me hizo esta entrevista.

Aquí la comparto con ustedes:

Entrevista Mayra Santos -Febres 5/15/2007

Durante un mes de investigación en San Juan, me comuniqué a la escritora y profesora universitaria Mayra Santos-Febres para una breve entrevista sobre algunos aspectos de su obra. Hicimos una entrevista a través del correo electrónico. Luego tuve la oportunidad de conocerla y charlar sobre su hijo (y la que viene), las madres puertorriqueñas y su próximo proyecto. En esta conversación mencionó su admiración por la escritura de Manuel Ramos Otero y la relación entre la inclusión de la biografía en las obras de ficción y “la muerte del autor”.

He leído varios estudios que se interesen por su uso de las figuras históricas y la biografía en Anamú y manigua. Allí usted había comentado la presencia de éstas como parte integral de la construcción de la nación puertorriqueña. Su última novela, Nuestra Señora de la noche narra la vida de Isabel la Negra, figura histórica y parte familiar en la cultura popular[1]. Además de la gran diferencia entre el género literario (poemario/ novela), ¿Hay semejanza entre las dos obras y su lugar dentro de la literatura puertorriqueña?

No sé ni cómo contestarte esta pregunta, ya que yo soy la que escribo las obras, no quien las clasifico. Pero bueno, aquí voy.

Mi elección de figuras históricas tiene un poco que ver con mi selección de ancestros. Lo digo así por que soy una negra caribeña, es decir, una afro-diaspórica con todo ese bagaje filosófico que define cómo se construye una subjetividad, una identidad colectiva , pero particular de manera reticular (ver a Edouard Glissant en "Poetiques de la relation" y estudiar algo del culto a los ancestros en las religiones yoruba). Como la esclavitud rompió los hilos de la historia, entonces, selecciono mi familia. Trazo una línea imaginaria que incluye a mi mamá, a mis abuelas, a Julia de Burgos, Manuel Ramos Otero, Albizu, Lolita, Isabel La Negra, a Yemayá, a Changó, a María Magdalena, a La Lupe, etc. Por lo tanto, me sitúo fuera de las líneas patriarcales y de su nación( es decir que abjuro de ser la hija de los padres de la Patria) pero creo otra genealogía que empata biografía con historia, personaliza a la una y la contextualiza en tiempo y en espacios reticulares.

No sé qué lugar ocupan mis obras dentro de la historia o dentro del canon de literatura puertorriqueña. Espero que alguno.

No creo que haya tanta diferencia entre la poesía y la novela. Creo, de hecho en que son los dos géneros literarios que más se me parecen. Que una lleva a la otra.


Un artículo en el periódico El Nuevo Día sobre la presentación de su novela comenta que la idea "nació del deseo de buscar como se formó la familia puertorriqueña" , a través de la historia de la famosa madame[2]. ¿Considera que la obra ofrece una revisión de los discursos de la identidad puertorriqueña que provenía de las generaciones de escritores anteriores?

Sabes qué, tengo ganas de contradecirme. Tengo ganas de decirte que no creo en la identidad puertorriqueña, que creo en las identidades cruzadas que se encuentran en este lugar que es la isla de Puerto Rico. Mientras más lo pienso, más me doy cuenta de que eso es lo que quiero decir. Usé el término familia en ese sentido popular de la ascepción, es decir en esa familia compuesta por madres y abuelas y comadres y vecinos y gente que no es de sangre pero que llega a serlo al afrontar vicisitudes juntos. Esa es la familia de la cual hablo en Nuestra Señora d la Noche.

Además, tengo ganas de decirte una cosa terrible, decirte "en todas las historias de las naciones hay una puta fundadora". Pienso en Evita Perón, en las madres fundadoras de la nación norteamericana, la mayoría putas. Pienso en La Malinche , mujer vendida como cosa a Cortés. Me gusta pensar en la historia desde esa perspectiva, no desde la del "padre" legítimo de la patria,o desde la Madre sufrida que pare al pueblo legítimo y soberano; sino desde ese rincón oculto de la Puta escondida que puja a la nación bastarda.

La novela protagoniza a Isabel Luberza Oppenheimer, pero es narrada por una multiplicidad de voces. ¿Qué función narrativa tiene esta diversidad de perspectivas?

Cuando acometo grandes proyectos narrativos, la voz que mejor me cuadra es la del indirecto libre. Me deja fluir de cabeza en cabeza. No ser omnisciente, pero no dejar de serlo. No tener autoridad sino cercanía con los personajes. Me deja saltar fácilmente, o más bien, deslizarme hacia el diálogo y hacia la digresión histórica y poética. Me gustaría usar el indirecto libre de una manera tan genial como logró hacerlo Virginia Woolf, pero bueno, ahí voy tirando.

En su ensayo "Raza en la cultura puertorriqueña", discute las representaciones de lo negro en el canon literario puertorriqueño y menciona en particular al cuento corto de Rosario Ferré "Cuando las mujeres quieren a los hombres", en el cual "el [mundo] de la mujer negra brilla por su ausencia". ¿Dialoga con esta representación de Isabel Luberza en su novela?

Obviamente.

En una entrevista mencionó que la novela Nuestra Señora formaría parte de una serie de novelas sobre " famous and infamous black women in Puerto Rico"[3]. ¿Sobre quien más le interesa escribir? ¿Protagonizaría alguna de las mujeres mencionadas en Anamú y manigua?

Esta pregunta no te la puedo contestar porque me traiciona. Espera, que por ahí viene esas mujeres protagónicas.

Otro artículo de El Nuevo Día (6/8/2006 "En pos de nuevos contextos culturales" Juan C. Pérez-Duthie) comenta "Mayra le ha dado representación al negro en nuestra literatura, pero no como una figura folklórica y 'exótica' sino como una insertada en un entorno social, con su historia, sus luchas y sus contradicciones". ¿Cómo se vincula esta representación con los cambios que le gustaría ver al nivel social?

Sartre decía en "Qué es la literatura" que escribir al mundo, nombrarlo, era una manera de transformarlo. Que uno buscaba que lo ya sabido, lo ya concienciado transformara las percepciones del mundo y del entorno social. Yo quiero incidir en mi sociedad. Esa es una de las razones por las cuales escribo.

¿Quién le interesa tener como público lector?

Al mundo entero hasta el final de los tiempos.

[1] I wrote Anamú y manigua as a way to describe the participation of Black women in the construction of nationhood in Puerto Rico. I needed to feel that my mother, my grandmother, the women of my family, and I were a part of Puerto Rico; for we had worked so hard and suffered and conquered so much that Puerto Rico would be incomplete without us. This book does not address the issue of the awakening of national consciousness, but of the ways in which Black women have always been Puerto Rican, because their/ our work is a thread in the construction of the nation. Maybe in critical analysis it is difficult to explain the ways in which race, gender, class and nation intersect, but in the lives of my mother, my grandmother and me, those identities go hand in hand and place us in a particular locus within the history of our country, of this planet. Anamú y manigua is an attempt to understand those places and to celebrate them. (Birmingham-Pokorny, Elba D. "The Page on Which Life Writes Itself: A Conversation with Mayra Santos Febres". Daughters of the Diaspora : Afra-Hispanic Writers. ed. Miriam DeCosta-Willis. Kingston ; Miami: I. Randle, 2003. 451-461.)
[2] Arroyo León, Pablo. "En casa Nuestra señora de la noche" 6/23/2006.
[3] Manrique, Jaime. "Mayra's Siren Song". Críticas. March-April (2003): 28-30.

May 15, 2007

lunes, 8 de octubre de 2007

Historia de una lectura#3: La Querencia

Nació en el 1944, murió en el 2004. Publicó tan sólo 3 libros, pero logró lo inaudito- en ninguno de sus poemarios existe una página que sobre, una línea sin fuerza y sin propósito. Angelamaría Dávila es, hoy por hoy, una de las mejores poetas que he leído. Lo digo sin chauvinismos y sin ganas de honrar. Lo digo por que es cierto. La poesía de esa mujer es pura magia, comparable a un lienzo de Pollock, a un tango de Piazzola, a una catástrofe. No tiene que gustar lo que dice. No hay tan siquiera que argumentar acerca del manejo de la forma en Angelamaría para entender que cada verso suyo es una manifestación de la fuerza de la naturaleza. Su poesía es una fuerza natural. Y punto.

El registro de Angelamaría siempe fue el bolero. Es decir, que la poesía que ella componía trabajaba el reverso, no, más bien, el filo del registro bolerístico. Ese registro del amor y del abandono aparece sosteniendo sus composiciones desde adentro; es decir, desde el entendimiento ritual y colectivo de lo que significa escuchar un bolero. Angela mezclaba el ardor rítmico y contextual del registro bolerístico con la palabra sorpresiva que viene de lo más cotidiano del habla . A eso le daba una doble vuelta de tuerca con referencias a lo politico/histórico; en realidad con referencias a la memoria olvidada y la de los olvidados. Pero todo lo hacía desde el tono, todo en el tono.

Si en "Homenaje al ombligo" (su primer libro) lo político e histórico se nombraba; en Animal fiero y tierno (segundo libro) y en "La querencia" (libro tercero y póstumo), la denuncia social se hace toda forma, toda gesto. Angelamaría busca, rebusca y se instala en el gesto. El medio no es el mensaje, el mensaje es el gesto- dice el pintor post-pop Koon. Pues eso. Angelamaría da cátedra desde el gesto de escribir décimas (métrica independentista, controversial y cerrera por autonomasia), el gesto de la palabra "cafre" ("vulgar", "pueblerina" como palabra hermana para crear belleza desde la calle y la pobreza); el gesto de la "dulce metedura" para nombrar al amor real, para revertir las convenciones de lo romántico y politizar al amor mujer (versus el amor de la damisela)y volverlo verdadera escuela del más básico compromiso social. El amor entonces es en Angelamaría la última y más fiera trinchera; porque, ¿qué queda si no puedes amar al compañero?¿si no existe compromiso verdadero con el cuerpo Otro del deseo?

Me amparo en "La querencia":

"un hombre hermoso, útil, ágil y verídico, dearbolado y solo, tropieza' pisa la punta de una estrella derrotada, se hinca. salta casi en el cielo, choca con la cabeza en otra punta:sangra.

pasa amando intensa o llanamente como puede. goza, sospecha, ríe, se encojona, vacila y trama lo previsto desconociendo abrazo tras abrazo a la mujer que necesita y puede ser que busque. tropieza con su carga de siglos cada vez- que podría ser siempre- persigue, se desboca, domina, sella lágrimas si pasa algo y alguna noche; moviéndose con su hembra tropieza con alguna excepción ¿a cuál regla? sigue, se viene, ignora, se estremece. salta y sacude la sorpresa, busca en el aire con la mirada mientras se viste rápido; puede que estalle en cólera para escudar la pena o el inútil y áspero sentimiento de culpa; y ganar tiempo por si acaso... o se mata si es muy grave, o agarrando una brida; decide la conquista del mundo si fuera necesario..."

Esa era la estrategia arrancapecho de Angelamaría Dávila. Su escritura hace brotar lágrimas y desencaja quijadas aún hoy, cuando nadie la lee, porque la desconocen, porque está muerta; porque ¿qué importancia tiene la escasa obra de una negra boricua que escribió versos de amor y boleros comprometidos que nadie puede recitar porque son demasiado cafres, demasiado Kitsch, demasiado bellos?

Hoy leo y releo "La querencia". Otro día cuento la historia que me sé de ese libro; libro que ví nacer allá para el 1988, auqnue se publique ahora. Otro día contaré como lo ví surgiendo de entre papeles pegados a la nevera vacía, servilletas en bares, libretas manchadas de sangre menstrual , cuadernos olvidados por esa extraña "enfermedad" que se fue comiendo a Angela,una enfermedad que aún no tiene nombre, pero que la dejó desmemoriada y con ganas de matarse de a poquito entre los cuerpos de los hombres y otras sustancias más duras. Al final, los registros arguyen que la poeta murió de Alzheimers. Yo, que me conozco bien esa enfermedad, sé que Angela murió de otra cosa. De soledad tal vez, de abandono.

Era terrible esa Angela. Lo sigue siendo. Yo al menos, me siento con el portento de "La querencia" entre las manos y deslizo los ojos por su hecatombe.

Muchas veces he de llorar. Por ella, por los hombres, por los compromisos asumidos corrompibles, por la muerte siempre fiera.

sábado, 6 de octubre de 2007

Historia de una lectura #2: Muerte en Venecia o acerca del arte de escribir


La primera vez que leí "Muerte en Venecia" quedé vencida por la novela. Venía de intentar leer "La montaña mágica", lectura de Mann que jamás he podido terminar. Pero "Muerte en Venecia " me sedujo por completo- no por ser una novela corta, sino por las múltiples "desviaciones metanarrativas" que componen la novela.

Aparentemente "Muerte en Venecia" narra el amor senil de Gustav Ausenbach por el joven polaco Tadzio. Pero no. Es una novela acerca de la belleza, de vivir enamorado de la belleza, de dedicar la vida entera al oficio, a la disciplina, al sentido común, al trabajo inaguantable que es sostener el hilo de una sola narración, para después morir como un payaso contemplando la Belleza. Ahí es donde está la gran lección de esta novela- la gran lección en la cuál consiste el ejercicio de la narrativa. Porque la Belleza acontece donde menos uno se lo espera. Entonces sólo queda incarse de rodillas y bajar la cabeza, ofrecérsela a sus veleidosos apetitos.

La gente que no escribe novelas a veces piensa que escribirlas puede ser muy difícil (por que eso de sentarse por horas a producir 200 páginas de algo es ejercicio de locos) o muy fácil (porque escribir mucho cualquiera lo hace, lo difícil es escribir poco). Pero lo difícil de arte de escribir novelas es aguantar la tensión de seguirle la pista a una sola historia. Ese ejercicio de orden, de entropía y de densidad supone una capacidad de foco y una frialdad de carácter que a veces resulta inaguantable. Sin embargo, un escritor de novelas sabe que debe entregarse por entero al proceso; escribir, aunque se aproxime la plaga, la muerte, la decadencia. Escribir mal, si es preciso, hacer el ridículo, pero intentar acrecarse cada vez más a ese Orden ( aunque sea un orden posmo y experimental) a esa Belleza.

Ya voy po la octava lectura de "Muerte". Me detengo esta vez en el siguiente pasaje:


"
Para que cualquier creación espiritual produzca rápidamente una impresión extraña y profunda, es preciso que exista secreto parentesco y hasta identidad entre el carácter personal del autor y el carácter general de su generación. Los hombres no saben por qué les satisfacen las obras de arte. No son verdaderamente entendidos, y creen descubrir innumerables excelencias en una obra, para justificar su admiración por ella, cuando el fundamento íntimo de su aplauso es un sentimiento imponderable que se llama simpatía. Aschenbach había escrito expresamente, en un pasaje poco conocido de sus obras, que casi todas las cosas grandes que existen son grandes porque se han creado contra algo, a pesar de algo: a pesar de dolores y tribulaciones, de pobreza y abandono; a pesar de la debilidad corporal, del vicio, de la pasión. Eso era algo más que una observación: era el resultado de una experiencia íntimamente vivida por él, la fórmula de su vida y de su gloria, la clave de su obra. ¿Por qué había de extrañar, entonces, el hecho de que lo más peculiar de las figuras por él creadas tuviera su carácter moral? "

viernes, 5 de octubre de 2007

NARRANDO A LO LARGO

A partir del próximo sábado 20 de octubre, la escritora Mayra Santos-Febres ofrecerá un taller de escritura creativa centrado en el arte de la narrativa novelística. Dicho taller llevará por título "Narrando a lo largo". Es un taller para adultos, con cupo limitado de 15 personas, que se basa en el método de atención individualizada al proceso creativo de cada tallerista. Se reunirá los sábados de 1:00pm a 3:00pm en el Café Restaurante Griego "Fleria Theo's Greek Café"en Calle Loiza #1754, San Juan, Puerto Rico (#tel 787-268-0010). Los interesados en participar , favor de enviar un cuento o primer capítulo de novela de un máximo de 6 páginas, mínimo de 3 páginas de extensión, a la siguiente dirección electrónica:

mayra.santosfebres@gmail.com.

Ensayos y poemas no serán considerados para la preselección de candidatos para este taller.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

El viejo Bataille



No sé qué lectura se le recomienda a las mujeres recién paridas. Lo más probable libros tales como "Babies for Dummies" o "Qué esperar durante el primer año".Yo , la verdad, ya me leí esos libros y a estas alturas no puedo más con tanta "ciencia" maternofilial. Así que me dispuse a revisar a un viejo amor- George Bataille. Su colección de ensayos del 1944-1961, es decir, sus obras completas, fueron editadas por la casa argentina Adriana Hialgo en el 2004. Dicha edición reproduce la de Gallimard del 1988, pero en español y en tamaño bolsillo. Yo, que soy lectora de cama , que no de "estudio", agradezco esta edición. Me gustan los libros portátiles, privados, inclusive con aspecto un tanto "desechable". Libros que se puedan garabatear. Las ediciones de lujo me incomodan.

Bataille me gusta precisamente por sus garabatos. Este tomo , que lleva por título el de uno de sus ensayos seminales ("La felicidad, el erotismo y la literatura") recoge sus piezas aforísticas a lo Nietzche ("La ausencia de Dios") o sus ensayos sobre la obra de Jacques Prevert, de Marcel Proust, del enigmático Malcolm de Chazal o sobre la novela americana. También muestra sus ensayos más "surrealistas", y "poéticos"- tales como "Dionisisus Redivivus", "Tómelo o déjelo" o "La voluntad de lo imposible". Dichos escritos son auténticas piezas de literatura automática , fluires de conciencia que revelan la poderosa red de conexiones que hermanan (desde siempre) a la filosofía con la poesía.

Sin embargo, siempre son sus ensayos sobre la voluptuosidad, el erotismo y la literatura los que más me atraen, no precisamente porque concuerde con Bataille en su exploración acerca de la experiencia de lo erótico, sino por lo contrario; es decir por cuánto deja en evidencia las construcciones europeas de "lo erótico"como sitio del terror.

¿Por qué le temen tanto los franceses a los cuerpos? ¿Es acaso el cuerpo el revés del pensamiento/ la filosofía (ie. metafísica laica) occidental?

Bataille diría que sí. Su " locura medida" , que emula a la de Nietzche y la de Sade y es precursora de la "locura" (ie. incomunicabilidad escritorial) de los posmodernos Derridá, Blanchot, Foucault y Klossowsky, quiere llegar al otro lado del pensamiento occidental (mejor diríamos, del pensamiento filosófico francés). Bataille escribe jugando con el filo de los límites. Los límites que escoge son los del lenguaje y, a la vez, los límites del cuerpo y de las experiencias del cuerpo. Por eso me gusta Bataille (y creo que por eso lo leí estando embarazada y ahora recién parida); porque explora la sublime y sagrada incomunicabilidad de las experiencias humanas, no del alma, sino del cuerpo. Ese territorio tan temido por el pensamiento occidental se hace presente en Bataille como imposibilidad y límite de la razón. Los saberes del cuerpo y por tanto de " la lengua" (obsérvese el galicismo "la langue") hacen de "lo erótico" algo más que una experiencia pasajera o "pecaminosa" o "cerrada", es decir, incomunicable e "irracional". Cabe advertir que el pobre Bataille aún teme a los cuerpos, cuyo enfrentamiento sigue equiparando (tan francesamente) con una "pequeña muerte". Lo interesante es que también el viejo filósofo equipara la muerte con la libertad y con la escritura.

Bataille, padre putativo de Kristeva, Cixous e Irigaray; del pensamiento filosófico acerca del cuerpo. No me canso de leerlo:

" Al disipar el rigor las figuras poéticas, el deseo está finalmente en la noche (...)El deseo no puede saber de antemano que su objeto es su propia negación. Es penosa la noche en que zozobran como vacíos no solamente las figuras del deseo sino de todo objeto del saber. En ella todo valor es aniquilado".

domingo, 23 de septiembre de 2007

La Mancha Humana



En el Caribe hispano no somos muy propensos a leer literatura estadounidense actual. Corrijo, en Puerto Rico no lo somos. Quizás sea la proximidad geográfica, la historia colonial o el resistencia al (inevitable) asimilismo cultural. Si bien nuestra relación económica y política pueda ser "llevadera" (somos una colonia muy civilizada, sólo ocasionalmente se meten los del FBI a arrestar o a asesinar detractores del Gran Plan), la relación cultural con E.U. deja mucho qué desear. Conocemos a los escritores boricuas "del lado de allá", a alguno que otro chicano, pero, para la mayoría de los lectores puertorriqueños, los escritores "mainstream gringos" no existen. Son tan inasibles como el "sueño americano"; tan lejanos como un episodio de reality show de MTV en Las Vegas. No los entendemos.

Es la clásica historia del "tan cerca, pero tan lejos..."

Sin embargo, existen unas joyas del pensamiento literario gringo que calan hondo cuando un lector ávido y comprometido (digamos yo) vence sus resistencias iniciales hacia la litertura gringa contemporánea. Joyas como "La mancha humana" (Santillana, 2005) (The Human Stain- 2000) de Phillip Roth. Este insigne escritor judío-americano, el más galardonado de su generación, ha escrito 24 novelas en sus setenta y pico de años. Y sigue produciendo. Cada novela es una sorpresa, dicen los críticos. Esta narra la historia del profesor de literatura clásica Coleman Silk y su affair con una mujer de 34 años. Este affair lo lleva a la muerte. Pero su tragedia comenzó mucho antes que su affair. Comenzó cuando el profesor , siendo un muchacho de 26 años, boxeador amateur y estudiante de literatura decide ocultarle a todos su verdadera identidad - era negro.

Coleman Silk se hace pasar por "judío" y así accede a algo imposible en la época que Roth ausculta- la era de Clinton y del "political correcteness". A través de esa mentira, Coleman Silk accede a la individualidad.

En palabras de Roth:

"... pero sólo mediante esta prueba, él puede ser el hombre que ha decidido ser,separado inalterablemente de lo que recibió al nacer, libre para luchar por ser libre como cualquier persona desearía ser libre."

y más tarde: "Coleman consideraba esa actitud como un culto a los antepasados. Respetar el pasado era una cosa: la idolatría que constituye el culto a los antepasados era otra. Al diablo con esa clase de prisión."

La novela usa como telón de fondo el caso Mónica Lewinsky y hace referencias constantes a la tragedia griega. Con eso logra superponer varias capas de densidad narrativa que atrapan al lector. Pero lo que verdaderamente me mató de la novela , lo que me conmovió terriblemente es esta reflexión acerca de la individualidad. Individualidad como tragedia, individualidad como producto de una gran tragedia y a la vez como sueño inasible parra algunos, como privilegio de pocos. Como mujer negra, boricua, nativa de la era de la identidad, la libertad que ansiaba Coleman Silk me parece tan extraña y a la vez, tan cercana. Es una libertad con la que no me he atrevido a soñar en serio- con esa libertad suprema ser persona, más allá de la raza, de las etnias, del género, de a nacionalidad. ¿Se podrá en serio ser libre así? ¿No habrá que cometer el gran acto de la mentira de hacerse pasar por otro? ¿O tan sólo haciéndose pasar por un "miembro del mainstream" es como se puede acceder a la más absoluta libertad?

No lo sé, la verdad que no lo sé. En mi caso, soy demasiado oscura para proponérmelo como opción. Me quedo con la mancha.

sábado, 22 de septiembre de 2007

CANALSURF

"welcome to the desert of the real" Morfeo "The Matrix"


Por tele podemos ver cómo la gente:
tiene un parto difícil
tiene un parto fácil
se hace una fertlización in vitro
trae el bebé a la casa
trae un chef a la casa
contruye una casa para una familia en desgracia
se reconstruye la cara
se reconstruye las tetas

se liposucciona
compite para ser supermodelo
compite para ser diseñador de interiores
compite para ser estrella
se pone grapas en el estómago
abre fuego sobre la multitud en Virginia Tech

por tele puedes ver cómo gente:
vive en una isla desierta
vive en un apartamento en Las Vegas
encara sus miedos a comer insectos
encara sus miedos a la soledad
encara sus adicciones sexuales
es soltera en la cuidad de Los Angeles

por tele puedes verte en Kim Basinger
en Angelina Jolie en Holly Berry
y seguir siendo la insignificante nada que eres porque no apareces en televisión
seguir pensando que sería mejor adoptar niños de Cambodia que cuidar/querer/encarar a los tuyos

puedes soñar con Bruce Willis mientras dejas que tu marido puje sudoroso encima tuyo
tu marido que se lo está metiendo a Dakota Waynes, a Shakira, a Beyonce a través tuyo
a través del ocaso technicolor que no se ve por la ventana de tu duplex de cartón madera
en año en que todo se cayó

se cayó el trabajo la promesa, el plan de retiro la playa
pero la tele siguió ahí
y tú seguiste ahí reflejada
sudando mares de Borneo
mientras mirabas como gente de verdad
gente más gente que tú más tuya que los vecinos
se lavaban la boca con Crest y soñaban con un viaje a Italia
decoraban sus casas grandotas y aprendían a vestirse con estilo
se hacían una rinoplastía y te esperaban del otro lado de la pantalla
donde podías ser todas las cosas y su reverso en realidad
vitualidad infinita
tú más tuya que los tuyos y propia la vida al fin
sin tanto desierto que se trage lo que propones.

la niña llora, tus manos tiemblan un tecato se inyecta frente a tu casa
su miniserie ha sido cancelada
sería terrible que la pantalla mostrara lo que ves desde la tuya
perros zarnosos, mujeres gordas, descosidas de abandono
hombres que quieren metértelo y emborracharse
metértelo yhuir
metértelo y vertir sangre

pero eso no es real
no es real
no sale en la tele

la equivocacion no es lo real
la equivocacion de esta vida que se sale de señal,
llena de estática.