domingo, 9 de noviembre de 2008

EL TRIUNFO DE OBAMA

"La esperanza, la esperanza es lo que me ha conducido hasta aquí, con un padre de Kenia y una madre de Kansas y una historia que sólo podría ocurrir en los Estados Unidos de América. La esperanza es el cimiento de este país, la creencia de que nuestro destino no será escrito para nosotros, sino por nosotros; por todos los hombres y mujeres que no se conforman con el mundo tal como es, sino que tienen el valor de rehacerlo tal como debería ser" (Barrack Obama, 3 de nov, 2008, primer discurso como Presidente Electo de Estados Unidos) .



Todavía siento un susto en pleno pecho. Lo que se empoza en mis ojos son lágrimas de orgullo y de un profundo alivio. Oigo a Barrack Obama, presidente electo de Estados Unidos de América, presidente negro. Miro mi piel, miro las de mis hijos, lloro y sonrío.

Retumban las palabras de Martin Luther King en mis oídos (Free at last, free at last, Thank God Almighty, I'm free at last!) Por mis ojos pasan las imágenes de zulus y zhosas bailando en las calles de Capetown cuando liberaron a Mandela. Brilla Kofi Anan como Secretario General de las Naciones Unidas, intentando enfrentarse a Bush. Relumbran Toni Morrison y Wole Soyinka ganándose el Nobel. Se empoza la imagen de Condoleeza Rice y se enlaza a la larga cadena de líderes negros infames-Papa Doc Duvalier,los war-lord etíopes, Idi Amín, Mugabi, Jommo Kenyatta, el mismo Aristide). Pero ha ganado Obama. Ganamos todos los negros del mundo con él.¿Ganó el mundo con él?Con miedo en el pecho, recuerdo que la melanina no es garantía de nada, que la política no es tan clara, tan legible como la biología. Que el poder sigue siendo el poder , crudo, descarnado, sin color de piel.

Durante el siglo XX se ha ido cocinando una larga y lenta lucha por la igualdad racial a nivel nacional e internacional. Poco a poco, los negros africanos y los de la diáspora hemos estado insistiendo en que la humanidad tiene que dejar atrás lo que el gran pensador cubano Victor Fowler llama "los resabios feudales del capitalismo"; lo que yo llamaría la política de la modernización de lo primitivo. La lógica de la modernidad (inclusive de esta modernidad post-moderna) necesita que existan habitantes primitivos en el mundo, habitantes subdesarrollados, habitantes que crean filmente en la hegemnía incontestable del "Mundo Civilizado" y que vivan convencidos de que el único camino a seguir es el camino de la civilización eurocéntrica, Racional. Que existe sólo una manera de pensar, sólo una manera de ser en el mundo. Que la experiencia del racismo, la xenofobia, la marginalidad, la calle, son saberes menores, sin importancia, que nada tienen que ofrecer a este planeta. Hoy gana Obama y se corona como el primer presidente negro de una nación primermundista y poderosa. Madre de Kansas, padre de Kenia. El un híbrido multirracial americano. Hoy damos un paso alfrente para entender la importancia de la diversidad no tan sólo de pieles, sino de saberes, de expertises, y de convocatorias para unificar al mundo. Que mientras más diversidad más riqueza, que mientras más diferentes somos, más tenemos que aprender del otro, más ganamos al oirlo, al aceptar lo que no entendemos , a amar lo diferente. Hoy damos un paso alfrente los negros del mundo, los seres humanos del mundo. Es el día de la esperanza.

Sí, Obama es una reinyección a la esperanza… Carlos Fuentes dice en su fabuloso libro "El lo que creo" – bajo el inciso "r" de "Revolución" que hay que insistir en lo imposible. Nos recuerda el 68 francés, y la masacre de Tlatelolco. No empece al sonido de latigazos y de balas en el aie, hay que seguir creyendo en lo imposible. Después de años de resignación post-moderna y de crisis de la izquierda, empiezo, de nuevo a creer.

Pero el miedo continúa corroyendo el pecho.

La derecha en Europa va en ascenso. Sus partidos prometen detener el flujo de inmigrantes (muchos de ellos árabes, latinoamericanos y africanos). En Puerto Rico acaba de ganar una derecha homofóbica, clasista, y fundamentalista cristiana (como toda buena derecha latinoamericana, pese a que el partido promueve la unión permanente con E.U.). El SIDA arrasa en Africa con generaciones enteras. Hay que ayudar a las naciones diezmadas por el World Bank, las peleas étnicas y las secuelas de las luchas nacionalistas. Hay que crear todos los puentes posibles de colaboración y reflexión entre todas las naciones del mundo y sobretodo entre Africa y nosotros, los afro-diaspóricos de Occidente. Hay trabajo qué hacer. ¿Nos ayudará Obama?


El camino por recorrer para lograr la igualdad racial, la justa valoración de Africa en el escenario internacional, la valoración de la cultura, la historia, la ciencia, la filosofía negra en el mundo (si, existe un "saber" negro) es largo. Pero tampoco es cierto que hemos recorrido poco trecho.

Oigo a Obama, en mi pecho laten a la par la duda y la esperanza. Creo que es buen balance.

VICTOR FOWLER ACERCA DE OBAMA



Conocí a Victor Fowler en pleno periodo especial cubano. Sería el 1994. Estaba de visita en Puerto Rico. Negro, alto, especialista en Alejo Carpentier y en teoría cultural, me dejó deslumbrada con su ponencia y su discusión de teorías post-mo de último corte. Orgullosa y prendada de su intelecto descomunal, lo seguí por toda la isla en sus presentaciones. Luego, en el 2001, cuando fui a presentar "Sirena Selena" a Cuba en la Feria del Libro de La Habana, decidí ir a verlo.

Lo encontré en la Biblioteca Nacional, encargado del archivo de Carpentier, un puesto que, en verdad, le quedaba pequeño. Nos fuimos a comer un pollo y a hablar de literatura. Otra vez su inteligencia me deslumbró.

Ahora, gracias a nuestra amiga común, Odette Casamayor, me llega este artículo desde Cuba. Es, otra vez, Victor Fowler comentando sobre el triunfo de Obama. Articula lo que yo no me atrevo aún a apalabrar. Todavía siento un susto en pleno pecho. Retumban las palabras de Martin Luther King en mis oídos (Free at last, free at last, Thank God Almighty, I'm free at last!) Por mis ojos pasan las imágenes de zulus y zhosas bailando en las calles de Capetown cuando liberaron a Mandela. Brilla Kofi Anan como Secretario General de las Naciones Unidas, intentando enfrentarse a Bush. Relumbran Toni Morrison y Wole Soyinka ganándose el Nobel. Se empoza la imagen de la infame Condoleeza Rice y se enlaza a la larga cadena de líderes negros infames-Papa Doc Duvalier,los war-lord etíopes, Idi Amín, Mugabi, Jommo Kenyatta, el mismo Aristide). Pero ha ganado Obama, Obama ganó. Ganamos todos los negros del mundo con él.Con miedo en el pecho, sabiendo que la melanina no es garantía de nada, que la política no es tan clara, tan legible como la biología. Que el poder sigue siendo el poder , así crudo, descarnado, sin color en la piel.

Durante el siglo XX se ha ido cocinando una larga y lenta lucha por la igualdad racial a nivel nacional e internacional. Hoy gana Obama y se corona como el primer presidente negro de una nación primermundista y poderosa. Sin embargo, el camino por recorrer para lograr la igualdad racial, la justa valoración de Africa en el escenario internacional, la valoración de la cultura, la historia, la ciencia, la filosofía negra en el mundo (si, existe un "saber" negro) se perfila largo. Hay que erradicar el SIDA de Africa, ayudar a las naciones diezmadas por el World Bank, las peleas étnicas y las secuelas de las luchas nacionalistas. Hay que crear todos los puentes posibles de colaboración y reflexión entre todas las naciones del mundo y sobretodo entre Africa y nosotros los afro-diaspóricos de Occidente. Hay trabajo qué hacer. ¿Nos ayudará Obama?

Pero callo. mejor dejo hablar a Victor Fowler y a su mente prodigiosa.

LA ERA OBAMA
Por Victor Fowler
Es dudoso que tengamos la preparación que se necesita para entender los múltiples significados que entraña la victoria de Barak Obama, en las elecciones por la Presidencia de los Estados Unidos de América, así como la hondura de las transformaciones del imaginario colectivo que semejante posibilidad implica. Que un candidato negro (y de padre kenyano) se transforme en Presidente de una nación que, hace poco más de medio siglo, todavía luchaba para extender (o cercenar) la democracia, de modo que su promesa se tornase en realidad para los grupos de raza negra de su población, es el comienzo de un cambio trascendental. A partir de ahora, cuando lo antes impensable ha sucedido, ser negro y nacido en un hogar que mezclaba raíces rurales africanas (por parte del padre) y un ambiente de clase media norteamericana (por parte de la madre) entra a formara parte de los espacios posibles para terminar siendo figura principal dentro de la élite del poder
en la nación más poderosa del mundo. Si lo anterior significa que los vectores de entrada a dicha élite
son otros que los del apellido rancia y la fortuna familiar como respaldo, entonces asistimos a un paso –este sí, según se colige, definitivo- en los caminos de imaginar un país que corresponden a las tradiciones del Viejo Sur. En este sentido, bastará con el triunfo de Obama, con independencia de su ejecutoria luego o incluso si muriera asesinado (cosa más que posible y tenida en cuenta por los cuerpos de seguridad oficiales que lo protegen; no en vano a su lado desde mucho antes que con cualquiera otro de los candidatos), para que los imaginarios nostálgicos del Viejo Sur vean desaparecer toda pretensión de elegancia y queden relegados a la roña y a la desesperación. Esto, que hace de Obama nuestro Presidente, adquiere matices inquietantes que todavía el entusiasmo no permite elucidar. ¿Cómo es posible tener este Presidente negro, cómo ha sido? ¿Qué tuvo que cambiar y qué promesa implícita hay en su denominación? Más allá de las
palabras y la demagogia electorera, ¿qué mensaje nuevo trae este hombre, no ya en las palabras, sino en el hecho mismo de ser?

Vale la pena recordar algunos hechos, acaso el primero el que en julio del 2004, cuando el entonces candidato John Kerry le pidió a Obama que pronunciara un discurso durante la Convención Nacional del Partido Demócrata, Obama era un político desconocido al punto de que apenas aspiraba a una senaturía por Illinois (cosa que lograría cuatro meses más tarde y con lo cual marcó historia al ser el tercer senador negro en toda la historia del país). En aquella ocasión dijo palabras que, desde ya, apuntaban a un modo nuevo de entender la política norteña: “No hay una América liberal y una América conservadora. No hay una América blanca y una América negra: sólo hay los Estados Unidos de América.” Cuando comenzó la carrera para la presente Presidencia, sus adversarios sacaron a colación la inexperiencia de alguien que apenas llevaba unos meses como Senador; sin embargo, perdieron de vista algo esencial: que acumulaba una importante
experiencia como trabajador social en barriadas pobres de Chicago, un conocimiento del individuo común aprendido en la base y también de las maneras de movilizar y estimular. Esta capacidad de movilizar le fue reconocida por el oponente Mc Cain quien, en su discurso de despedida a sus votantes y aceptación de la derrota elogió lo que llamó “habilidad y perseverancia” de Obama en los siguientes términos: “… inspirando las esperanzas de muchos millones de americanos que alguna vez creyeron, de manera equivocada, que para ellos había poco en juego o que tenían poca influencia en la elección del Presidente…” Las estadísticas que empiezan a aflorar enseñan que la presente ha sido la elección más concurrida de las últimas cinco décadas, que consiguió llevar a las urnas a un sector de no-votantes tradicionales (jóvenes entre 18 y 35 años y otros que votaban por primera vez) y que el triunfo de la opción Obama fue total: con más
del doble de los votos conseguidos por Mc Cain. Para colmo de novedad, los reportajes igual van arrojando ya datos más especializados, como aquellos que hablan del papel central que ocupó Internet dentro de la estrategia del nuevo Presidente; allí, en el medio digital, introdujo un elemento de velocidad y cambio de lenguaje, de presunta cercanía al elector, que posibilitó que reuniese más de 600 millones de dólares en donativos (casi la mitad de ellos recaudados vía Internet y esa cifra equivalente al doble que los que pudo reunir Mc Cain) más una red de más de 700 000 voluntarios. Ahora también se dice que en su campaña participaron programadores, cuya misión fue diseñar y hacer que funcionaran más de 8, 000 grupos y más de 30, 000 eventos en el espacio virtual. Como un aspecto más de interés en su propuesta está la intención de convocar a un gabinete que integrará a republicanos, como parte, según le llama al paso, de “una
política no partidista en cuestiones de seguridad nacional”. En el discurso de celebración, que reunió a miles de personas en el Parque Grant de Chicago, expresó: “Estados Unidos es un país donde todo es posible”.

Y es cierto que algo ha cambiado en la política y, en general, la sociedad norteamericana del presente, agobiada por los embates de la crisis económica, por el drenaje a los presupuestos que implica el sostenimiento de dos guerras (Afganistán e Irak), por el agobio del discurso guerrerista-mesiánico de Bush y su equipo, por el chantaje emocional, las políticas del miedo, el secuestro de libertades y el terrorismo mediático usado como paralizador de la protesta. Junto con el haber cruzado la barrera racial, en uno de los lugares del mundo en que menos se imaginaría, Obama se presenta a sí mismo como un restaurador, un re-fundador, un hombre que viene a inyectarle al capitalismo central la sangre que le permita renovarse.

Encuentro una indicación interesante en Gattaca, película de 1997, dirigida y escrita por Andrew Nichols, cuyo papel central hizo ese actor maravilloso que es Ethan Hawke. En la historia, el personaje padece de una disfuncionalidad física (enfermedad del corazón) que le impide ser reclutado para formar parte de aquellos que viajarán a la estación espacial Gattaca; lo particular del asunto es que la acción ocurre en una época donde la manipulación genética ha hecho posible ya la creación de seres perfectos, cuyas características los padres eligen antes de que los hijos nazcan. Vicent, el personaje central, en cambio fue concebido según métodos tradicionales y no sólo padece de miopía, sino que los padres son avisados de que morirá a los 30 años de un ataque de taquicardia. Si bien la historia y, sobre todo, su final son un canto a la voluntad y un mensaje enfilado a uno de los pilares básicos de la ideología hollywoodense (el modelo de
héroe individual que vence obstáculos gracias a la autosuperación y voluntad), hay un momento en el cual el personaje, al pasar, describe el más importante descubrimiento sociológico que hay en la película:

“Como muchos en mi situación... En los años siguientes me mudé a menudo, trabajando en lo que podía. Tengo que haber limpiado la mitad de los baños del estado. Pertenezco a una nueva clase inferior... Que ya no está más determinada por el estatus social o por el color de la piel.”

Puesto que una gran cantidad de los reportes de periódico publicados anoche insisten en que la victoria de Obama implica una amplificación radical de los límites del “sueño americano”, es adecuado pensar que es ése el mensaje y verdadera identidad de la figura: el primer embate de un capitalismo nuevo, donde la funcionalidad va a ser más relevante que el origen clasista o el pasado racial. Sin más ideología que la del jugador, operativo, performativo, de la era post-comunista y post-moderno. Algo que recuerda una vieja demanda de Jean Francois Lyotard:

“… reconocer a la pluralidad e intraducibilidad de los juegos de lenguaje entrelazados entre sí su autonomía y especificidad, no tratar de reducirlos unos a otros; con una regla que sería, empero, una regla general. “Dejadnos jugar y dejadnos jugar en paz.”

El deseo, enaltecedor cuando se trata de la historia individual de una persona (que bien pudiera ser, por ejemplo, un minusválido transformado en atleta de alto rendimiento), se complica si se le proyectara como idea en el escenario de relaciones inter-grupales o entre naciones. ¿Qué va a ocurrir entre jugadores que habitan y heredan diferencias que hagan imposible el juego mismo? Diferencias que borren la presunta deportividad, y en cierto sentido ligereza de la acción, para sustituirla por un comportamiento depredador. ¿Qué va a ocurrir con los jugadores lentos para comprender e incorporarse, atrasados?

Si lo anterior es cierto, acabamos todos de asistir al nacimiento del capitalismo, pues sólo ahora es cuando comienza cumplir su promesa; dicho de otro modo, la victoria de Obama en realidad significa el fin del orden feudal que, si no se mantenía como estructura económica, permeaba el capitalismo con infinitos lastres culturales. Es ése el mensaje implícito en la victoria de un candidato que reivindica su birracialidad, hijo de un emigrante kenyano, sin riqueza familiar que le respalde, sino sólo su talento y capacidad de maniobra dentro de los juegos que plantea el sistema. Un candidato ajeno a las maquinarias políticas tradicionales. “Esta victoria les pertenece a ustedes. Nunca fui el más probable. Esta campaña no se forjó en los pasillos de Washington, sino con hombres que donaron cinco o diez dólares”, dijo en el Parque Grant. Es, definitivamente, otra cosa y ahora, cuando se piense, por ejemplo, una reunión del G-8, va a llamar la
atención la homogeneidad de las identidades que Europa trata de proyectar; dicho de otro modo, la manera en la que las presiones de la hegemonía esconden y oprimen el tipo de eclosión de la identidad que acaba de tener lugar en estas sorprendentes elecciones.

Sin embargo, puesto que hay que jugar, el cambio sucede dentro de lo mismo e, incluso, como preludio a un horizonte de renacimiento que no puede sino comportar peligros enormes para los propios Estados Unidos y para el resto de la humanidad, en particular la que habita en regiones de subdesarrollo. En este sentido, por asombroso que resulte, puede que todo lo vivido hasta hoy, lo que creíamos conocer, no sea sino el camino que el capitalismo tuvo que recorrer para desprenderse del colgajo feudal. A pesar de todo el horror, dolor, que podamos recordar, era simplemente un niño y es ahora que daría inicio su adultez. La paradoja de este mundo de la “funcionalidad” es que puede ser todavía más terrible, pero ya en una dimensión que ni siquiera tiene que ver con el particular caso de Obama, sino con el “efecto dominó” esperable tras de su elección, con la reconfiguración de las máquinas políticas, con los que no sean capaces de incorporarse
a la transformación: individuos, estados, regiones.

El mundo Obama, nuestro presidente, también está lleno de preguntas por descubrir.

lunes, 3 de noviembre de 2008

IVAN THAYS 1ER FINALISTA DEL HERRALDE




El 24 de febrero, en un avión de American, aterrizó a eso de las 10 pm Iván Thays por primera vez en Puerto Rico. Lo invitaba la Universidad , recinto de Río Piedras, y su programa de Estudios Interdisciplinarios y el Salón Literario Libroamérica de Puerto Rico. Impartió 4 talleres libres de costo al que asistieron 45 personas. También ofreció la charla "Sueñan los escritores con ovejas eléctricas" acerca del la relación entre literatura e internet. Y, como regalo al país y para apoyar la iniciativa del Salón Literario Libroamérica en Puerto Rico (instituci´øn- mental- que presido), leyó una primicia de su novela "Oreja de perro" en el viejo San Juan.

Hoy se falló el Premio Herralde de novela, el más importante de Iberoamérica. Iván Thays quedó 1er finalista de dicho prestigioso premio, precisamente con su novela "Oreja de perro", cuya primicia presentó en Puerto Rico.

Desde esta remota isla del Caribe que sabemos que quieres tanto, Iván, te felicitamos y agradecemos por ese triunfo para tí y para todos.

Estoy loca por montarte de nuevo en un avión, darte un besote inmenso e irnos a bailar salsa por las calles de San Juan, para celebrar como se debe ese premio que nos has ganado.

NSTRA SRA DE LA NOCHE- HARPER COLLINS/RAYO EN BORDERS


La atmósfera estaba cargada. Justo al lado, en el Coliseo Hiram Bithorn, Fortuño cerraba campaña. Un furioso ondear de banderas, bocinas y gritos de victoria anticipada poblaban la noche. Gente vestida con logos de campaña electoral se bajaba de autos, ataponaba las calles, ocupaba las aceras. Las elecciones se avecinan. El pueblo y sus facciones están en ánimos de contienda. Ese escenario fue el contexto para la presentación de la nueva edición por Harper Collins de "Nuestra Señora de la Noche".

Llegué a las 7:00pm y, la verdad, no esperaba encontrarme con lo que me encontré. El auditorio de la Librería Borders estaba lleno. Hubo gente que se sentó en el piso, que se acodó contra los anaqueles para escuchar un cuento, para conversar sobre literatura. Un nutrido público se dió cita para oir cómo (hace mucho tiempo, en una isla del Caribe llamada Puerto Rico) vivió una mujer proscrita, madama de un lupanar , que se convirtió en la mujer más rica y poderosa de las islas.Isabel Luberza Oppenheimer, Isabel La Negra, supo navegar las agitadas aguas del poder político, moral y legal de su tiempo. Logró, quien sabe cómo, durante 40 años, que todas esas esferas actuaran como sus cómplices, protectores y aliados- aunque después se convirtieran en sus asesinos.

Los reunidos en Borders, leíamos el libro, conversábamos sobre Isabel La Negra esa noche del 1ro de noviembre, al filo de unas elecciones históricas. Partidos divididos, recesión, un gobernador que decide postularse mientras lo acusan de violación a la ley electoral ,otro candidato ex-gobernador que, contra los designios de su partido, insiste en que voten por él a través de inscripción directa en papeleta, un nuevo partido (la cuarta opción) con verdadera posibilidad de amasar votos... La gente participa del gran escenario massmediático en que se ha convertido la esfera pública. Y a la vez, la gente pide cambios reales, opciones nuevas, revisión de lo de siempre. Gran contradicción de la noche. En una esquina, un grupo de nativos nos reunimos en torno al fuego sagrado de una historia. Volvemos al origen de la tribu. Oímos relatar una versión de nuestro pasado. Lo pasajero y lo infinito convergen y vuelve a pasar lo de siempre: el poder rompe, mata, reorganiza y olvida. Los shamanes, bohiques, magos- recuerdan las epopeyas del poder. Los cuentos (que cante el aedo, el griot) se quedan, permanecen, mantienen el continuo.

Y ambas caras de esta moneda que es lo humano son necesarias para la vida.

Agradezco a los que se lanzaron a cruzar el oscuro mar de las avenidas pre-eleccionarias (embate de banderas contra la noche, sonido de alas de murciélago y bocinas) para oirme contar (de nuevo) esta historia.

miércoles, 29 de octubre de 2008

MAYRA SANTOS Y NUESTRA SENORA DE LA NOCHE EDICION HARPER COLLINS EN BORDERS

El sábado 1 de noviembre a las 7:00 pm en Borders de Plaza Las Américas la escritora Mayra Santos-Febres va a estar ofreciendo una lectura pública de su novela "Nuestra Señora de la Noche" Dicha novela, que resultara finalista del Premio Primavera, España 2007 ha sido seleccionada para una segunda edición por la prestigiosa casa publicadora Rayo/Harper Collins. Mayra Santos-Febres estará hablando con el público y leyendo extractos de su novela. Borders y Harper Collins invita al público general a este importante evento.

martes, 28 de octubre de 2008

A LOS IMBECILES


Artículo de Arturo Pérez-Reverte publicado en XL-Semanal.

Cuadrilla de golfos apandadores, unos y otros.

Refraneros casticistas analfabetos de la derecha. Demagogos iletrados de la izquierda. Presidente de este Gobierno. Ex presidente del otro. Jefe de la patética oposición. Secretarios generales de partidos nacionales o de partidos autonómicos. Ministros y ex ministros -aquí matizaré ministros y ministras- de Educación y Cultura. Consejeros varios. Etcétera.

No quiero que acabe el mes sin mentaros -el tuteo es deliberado- a la madre. Y me refiero a la madre de todos cuantos habéis tenido en vuestras manos infames la enseñanza pública en los últimos veinte o treinta años. De cuantos hacéis posible que este autocomplaciente país de mierda sea un país de más mierda todavía.

De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el latín, el griego, la Historia, la Literatura, la Geografía, el análisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender el mundo, ciencias incluidas. De quienes, por incompetencia y desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora, los colegios privados se distancien cada vez más de los públicos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de la media en todas las materias evaluadas.

Pero lo peor no es eso. Lo que me hace hervir la sangre es vuestra arrogante impunidad, vuestra ausencia de autocrítica y vuestra cateta contumacia. Aquí, como de costumbre, nadie asume la culpa de nada. Hace menos de un mes, al publicarse los desoladores datos del informe Pisa 2006, a los meapilas del Pepé les faltó tiempo para echar la culpa de todo a la Logse de Maravall y Solana -que, es cierto, deberían ser ahorcados tras un juicio de Nuremberg cultural-, pasando por alto que durante dos legislaturas, o sea, ocho años de posterior gobierno, el amigo Ansar y sus secuaces se estuvieron tocando literalmente la flor en materia de Educación, destrozando la enseñanza pública en beneficio de la privada y permitiendo, a cambio de pasteleo electoral, que cada cacique de pueblo hiciera su negocio en diecisiete sistemas educativos distintos, ajenos unos a otros, con efectos devastadores en el País Vasco y Cataluña.

Y en cuanto al Pesoe que ahora nos conduce a la Arcadia feliz, ahí están las reacciones oficiales, con una consejera de Ed ucación de la Junta de Andalucía, por ejemplo, que tras veinte años de gobierno ininterrumpido en su feudo, donde la cultura roza el subdesarrollo, tiene la desfachatez de cargarle el muerto al «retraso histórico». O una ministra de Educación, la señora Cabrera, capaz de afirmar impávida que los datos están fuera de contexto, que los alumnos españoles funcionan de maravilla, que «el sistema educativo español no sólo lo hace bien, sino que lo hace muy bien» y que éste no ha fracasado porque «es capaz de responder a los retos que tiene la sociedad», entre ellos el de que «los jóvenes tienen su propio lenguaje: el chat y el sms». Con dos cojones.

Pero lo mejor ha sido lo tuyo, presidente -recuérdame que te lo comente la próxima vez que vayas a hacerte una foto a la Real Academia Española-. Deslumbrante, lo juro, eso de que «lo que más determina la educación de cada generación es la educación de sus padres», aunque tampoco estuvo mal lo de «hemos tenido muchas generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del país que tenemos»
Dicho de otro modo, lumbrera: que después de dos mil años de Hispania grecorromana, de Quintiliano a Miguel Delibes pasando por Cervantes, Quevedo, Galdós, Clarín o Machado, la gente buena, la culta, la preparada, la que por fin va a sacar a España del hoyo, vendrá en los próximos años, al fin, gracias a futuros padres felizmente formados por tus ministros y ministras, tus Loes, tus educaciones para la ciudadanía, tu género y génera, tus pedagogos cantamañanas, tu falta de autoridad en las aulas, tu igualitarismo escolar en la mediocridad y falta de incentivo al esfuerzo, tus universitarios apáticos y tus alumnos de cuatro suspensos y tira p'alante.
Pues la culpa de que ahora la cosa ande chunga, la causa de tanto disparate, descoordinación, confusión y agrafía, no la tenéis los políticos culturalmente planos. Niet. La tiene el bajo rendimiento educativo de Ortega y Gasset, Unamuno, Cajal, Menéndez Pidal, Manuel Seco, Julián Marías o Gregorio Salvador, o el de la gente que estudió bajo el franquismo: Juan Marsé, Muñoz Molina, Carmen Iglesias, José Manuel Sánchez Ron, Ignacio Bosque, Margarita Salas, Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, Francisco Rico y algunos otros analfabetos, padres o no, entre los que generacionalmente me incluyo.
Qué miedo me dais algunos, rediós. En serio.

Cuánto más peligro tiene un imbécil, que un malvado.

Pásalo merece la pena que tenga la máxima difusión.

Los políticos deberían comprometerse en sus programas electorales a llevar a sus hijos a un colegio público.

domingo, 19 de octubre de 2008

COMENTARIO A "LAS GUERRERAS"

Hola Sra. Santos:

Llevo tiempo tratando de sacar un momento para poderle decir cuán identificada me sentí con el personaje de Julia en Las Guerreras. Al igual que el personaje, soy negra, profesional, hija de un veterano de Vietnam cuya esposa fue maltratada por éste, al igual que la madre de Julia en la trama. Al igual que Julia también tuve mis problemas para relacionarme con el sexo opuesto. No puede ver por completo la obra ya que trabajo en San Juan y resido en Las Piedras y no tenía facilidades para dejarla grabando, pero lo poco que ví me impactó al igual que a mi madre. Ella sí pudo haberla visto por completo, pero se afectó tanto por lo identificada que se sintió que no la terminó de ver.

No le escribo para indicarle lo que su obra nos afectó, sino para que supiera cuán identificadas nos sentimos y cuánto nos caló, aún sin terminarlo de ver. Las actuaciones, en especial la de Dolores Pedro, así como el guión fueron excelentes. Ojalá más de sus obras puedan ser llevadas a la pantalla.

Le felicito y le agradezco pro representar a la mujer negra.

Saludos,
Lisandra Castro Farrulla