Es difícil ser de los primeros. Aunque pertenezco a una larga tradición de escritores negros , somos pocos los de habla hispana. Pocos y muy poco conocidos. Está Virginia Brindis de Salas (Uruguay, publicada en 1944), Nicomedes Santa Cruz ( Perú), Manuel Zapata Olivella (Colombia). Pero, a parte de Nancy Morejón, y, anteriormente, de los poetas del Negrismo, estos escritores "afro-hispanos" no amontan más que a unas cuantas tesis y trabajos especializados , publicados en revistas hiperespecializadas: Afro-Hispanic Review, la revista del Schomburg Institute, Negritud, etcétera. Nunca hemos podido alcanzar la ejemplaridad que han alcanzado los escritores negros de habla inglesa (con tres premios Nobel en inglés -Wole Soyinka, Derek Walcott y Toni Morrison) , ni la notoriedad y el respeto de un Aimé Césaire, una Marysse Condé , un Edouard Glissant. Permanecen (¿permanecemos?) desconocidos para las editoriales multinacionales que pueden hacer circular obras más allá de las fronteras nacionales. Y ni aún en nuestras naciones, las tiradas de nuestros libros circulan demasiado.
Las razones son muchas. Los afro-hispanos (por llamarnos de alguna manera) no tuvimos la "suerte" de encontrar una metrópoli aglutinadora a la cual emigrar a principios del Siglo XX. La tesis no es mía- es de José Manuel Fajardo, con quien he discutido el tema hasta la saciedad. El argumenta que los intelectuales negros angloparlantes y francófonos de principios de siglo pasado tenían metrópolis pujantes y modernas a dónde emigrar. Estas metrópolis les ofrecieron posibilidades de insertarse en un debate intelectual internacional, de gestar publicaciones y proyectos "pan-étnicos" que les dieran visibilidad a sus reclamos y a sus discursos.
Sin embargo, a principios del siglo XX, España era apenas una aldea malsana (palabras del periodista y novelista español JM Fajardo), un imperio en decadencia, que había perdido una guerra imperial, que iba a convertirse en escenario de guerra civil y de la cual emigraban centenares de intelectuales. Nuestros debates intelectuales del negrismo se dieron "descentrados", coincidiendo sus discursos como por arte de magia, pero no por lugares de encuentro que insuflaran proyectos comunes- ni aún cuando se sumara a la causa el gran Federico García Lorca con su poemario "Poeta en Nueva York". De hecho, fue a Nueva York a donde emigraron muchos intelectuales negros del Caribe. Para muestra un botón. Arturo Schomburg, uno de los panafricanistas más importantes de principios de siglo pasado, amigo de WEB Dubois, de Langhston Hughes y Zora Neale Hurston, fue un negro masón del pueblo de Ponce, Puerto Rico, cuya identidad "afrohispana" permanece poco reconocida hasta el sol de hoy.
Quizás por eso, porque las luchas, reclamos y obras de los escritores negros, mulatos, caribeños (o, como se les llama ahora, multiculturales) en América Latina y el Caribe permanecen marginales, cada vez que un intelectual negro hispanoparlante entra a la esfera pública, tiene que sufrir acusaciones que otros autores de la misma raza, pero de diferente idioma expresivo y literario ya no tienen que encarar. Si se pone un turbante en la cabeza, hace un performance medio "rappeado" o baila bomba en un Festival- es decir, si comete actos públicos que ostentan un carácter evidentemente "cafre", se le tilda de estar jugando al farandulero, al carnavalesco o al exótico. No se leen estos actos como afirmaciones culturales, sino como un juego mediático, performático, poco "intelectual", incómodo. Indecente, confuso, sospechoso.
Como si hubiera una única manera de ser intelectual en el mundo.. . Lo otro es puro primitivismo de tercera, puro juego massmediático/performático, pura insistencia innecesaria de autoexotización. Puro y maldito empeño de avergonzar al país, sacando lo negro de la cocina.
La cosa va cambiando muy lentamente. Rey Andújar y Aurora Arias (Rep Dom), José Manuel Prieto y Soleida Ríos (Cuba), Yolanda Arroyo y esta servidora (PR) (por nombrar a algunos poetas/novelistas/intelectuales evidentemente negros) hemos logrado una modestísima inserción en medios culturales más masivos. El estado de la cuestión va cambiando, gracias a la Fortuna, a un cambio de sensibilidad gracias a la presencia de cientos de miles de inmigrantes africanos y caribeños en Europa, a la insistencia de miles de intelectuales (profesores, reseñistas, editores, periodistas) negros, mulatos y aliados (de todos los colores) en universidades y editoriales de prestigio; y al crecimiento y desarrollo de las políticas editoriales de Iberoamérica. Pero todavía, un negro intelectual asusta. Todavía se escuchan críticas si insiste demasiado en su "diferencia". Si no se comporta según las más estrictas normas de la civilizada intelectualidad (según una visión muy estrecha de los que es "ser civilizado" y "ser intelectual") . Carnavalesco, exotizante, caribeñoso- los epítetos evaden el nombrete, pero , por defecto, lo subrayan. Se insiste en los símiles y en los eufemismos. Yo los oigo con atención y reflexiono.
Sé que muchos de mis compañeros y compañeras escritoras que me apoyan y me respetan, no entienden estos gestos de afirmación racial. Los ven banales, sospechosos, hasta "vendidos". No entienden la insistencia en presentar el cuerpo (como depositario de la diferencia), en primera fila, en el mismo rango a como se presentan las palabras, la obra intelectual. No comprenden por qué la insistencia en que el cuerpo cifre sus lenguajes. O que hable por sí solo.
Tampoco entienden el gesto "pan-nacional" que entrecruza idiomas y geografías. Lo ven como traición nacional; y no como búsqueda de lazos estrechantes. A fin de cuentas, por piel y por papel, todos los negros(mulatos, multiculturales y aliados) intelectuales del mundo pertenecemos a varias comunidades a la vez; a comunidades diaspóricas. No es culpa mía- sino de la esclavitud y de la globalización, del imperialismo, la emigración y de la pobreza.
Primero muerta que negarle mi hermandad a Willie Perdomo, a Tato Laviera, a Mariposa, a Tony Medina, a Junot Díaz, a los latinos (boricuas, dominicanos, cubanos) que viven en EU. Y por extensión a los sus homólogos chicanos, nicas, colombianos. Primero muerta que negarle mi gratitud y hermandad (carajo, por admiración; por toda esa poesía absolutamente hermosa del Harlem Reinassance, por The Invisible Man y por Their Eyes are Watching God y por Sula y por Beloved y por tanto), a los afro-norteamericanos. Primero muerta que negársela también a los españoles, y latinoamericanos; por su tradición literaria, que es mía también- que me he ganado con sudor y sangre. Y a los brasileños por afrodiaspóricos también y a los africanos. And on, and on and on... Hay hermandades y globalizaciones que se traman desde arriba, otras desde abajo, o transversalmente. Me gusta ser transversal.
Muchos de mis compañeros intelectuales nacionales tampoco entienden los collares de santería en presentaciones de libros, ni los colorines en la ropa; ni la insistencia en que fuera Luis Rafael Sánchez- el mejor de nuestros escritores contemporáneos, sin lugar a dudas y punto- quien diera la charla magistral en el Festival de la Palabra. No leen el gesto, se les pasa.
Quizás esto sea bueno. La excelencia, el arduo trabajo, la hermandad y trabajo en conjunto ,la monumentalidad de lo logrado, fue tanta que no contó la diferencia, el color de una piel. Pero ahí estaba. Ahí está. Fue a propósito. Toda decisión tomada no fue por "ingenuidad". Fue con pleno uso de conciencia- una conciencia "otra", "diferente".
Tomo en cuenta nuestra situación actual, sin remilgos. Sin embargo, me remito a otra historia. No puedo hacer otra cosa. Lo nacional es poca (y traicionera ) frontera para la gente de mi color y de mi clase. Lo diaspórico impera (por superviviencia, por necesidad, por conciencia ) cuando se es negro, se es "cafre", cuando se es hispano, cuando se habla español desde esta piel y desde este papel.
Creo que quien mejor ha reflexionado sobre esta cuestión en el mundo es el gran Chuco Quintero en su imprescindible libro "Cuerpo y cultura". El argumenta que en Africa no se "lleva el cuerpo" como en el Caribe. Que acá, el cuerpo, sus contoneos, y sus presencias eran (son) una de los más poderosos lenguajes, de las más fuertes afirmaciones y escapes a los controles de la esclavitud y del poder. Que hay historias que se llevan marcadas en el cuerpo, en la piel y que desde ahí, hablan.
Pero todavía, horrorizado, persiste el inseguro ojo blanco/civilizado de estas islas (o blanco/civilizado wannabe) al ver a un cuerpo negro contoneándose en la espesura- (¿de las letras, de la primitiva isla?) Mira y teme- ñam-ñam- la fauce detrás de los tambores. Se asusta ante el visitante y empuña variantes de la frase que Cayetano Coll y Toste empuñara en el 1902- que las cámaras (de los soldados gringos de la ocupación norteamericana del 1898 o de la prensa internacional y del Hispanic International TV Network- da igual) no se empeñen en retratar bohíos y negritos barrigones (o negras culonas), cuando en realidad, la verdadera cara del país es "civilizada", es "hispánica", es "nacional", es "blanca" (según estrechísimas visiones de todos estos adjetivos).
En "The Enigma of Arrival", Sir V.S. Naipaul (otro premio Nobel caribeño y "étnico"- pese a lo que él mismo pueda argumentar) plantea que llegar a ser un gran escritor, reconocible en el mundo, es, de alguna manera, dejarse atrás. "Llegar" implica una renuncia a orígenes, a raíces. En la fabulosa novela que resultó finalista del Premio Medicci 2008, el "Síndrome de Ulises", mi amigo Santiago Gamboa lee a Naipaul, y se pregunta si esto necesariamente tiene que ser así. Si hay que dejarse atrás para convertirse en gran escritor.
Quizás Naipaul tenga razón. Pero yo prefiero creerle a Gamboa. Apostarle a su duda, al menos.
Además, prometo seguir intentando poner las cosas donde van.
Por mérito propio, sin verguenza, en la platea internacional, de igual a igual.
blog de la escritora puertorriqueña Mayra Santos-Febres. Contiene textos editados e inéditos, comentarios y datos personales
miércoles, 19 de mayo de 2010
lunes, 17 de mayo de 2010
SOBRE LA UNIVERSIDAD
Una verdadera universidad no puede vivir de espaldas al diálogo. La
imposición unilateral es la antítesis de los valores que encarna una
universidad. Veintisiete días de huelga en la Universidad de Puerto
Rico son ejemplo elocuente de ambas máximas.
Un diálogo honesto requiere voluntad de las partes de alcanzar un
acuerdo. Un diálogo honesto requiere que quien negocie tenga verdadero
poder para tomar decisiones. Un diálogo honesto requiere tener los
objetivos bien definidos. Un diálogo en el que la estrategia sea cómo
vencer al otro no es un diálogo honesto. Un diálogo en el que quienes
están sentados a la mesa, después del esfuerzo de exponer y escuchar
las posiciones en conflicto, se declaren sin poder para llegar a un
acuerdo, tampoco es honesto. Un diálogo sin objetivos específicos
tampoco lo es. Veintisiete días de huelga lo prueban.
La Junta de Síndicos, en especial su Presidenta, el presidente de la
Universidad y los rectores de los recintos, tienen que aceptar
de una vez por todas que no ganarán este conflicto a través del
cansancio de los estudiantes en huelga o procurando un respaldo
público del Gobernador; mucho menos, con el despliegue de fuerza de la
Policía para que se impida la entrada de alimentos y agua a los
estudiantes o la comunicación de los estudiantes con el exterior u
ordenando el desalojo de los estudiantes. Esta estrategia lo único que
traerá será una tragedia.
Si la Universidad de Puerto Rico ha establecido una tradición de
consultas para elegir decanos, rectores y a su presidente, ¿por qué no
puede hacerlo para encontrar soluciones a sus problemas fiscales?
¿Acaso no son más llevaderas las decisiones difíciles cuando son
resultado de un diálogo participativo e incluyente? ¿Acaso no hay
áreas donde recortar gastos antes de aumentarles los costos a los
estudiantes y quitarles derechos adquiridos?
Quienes suscribimos esta carta, preocupados como estamos por los
acontecimientos en la Universidad de Puerto Rico, reclamamos que
administración y liderato estudiantil de la Universidad aumenten sus
esfuerzos en la dirección del diálogo honesto, basado en los
verdaderos valores universitarios. Esperamos que den cátedra al resto
de Puerto Rico y al mundo de la capacidad del diálogo como forma
fundamental de solucionar conflictos.
Mayra Santos-Febres
Mario Santana Ortiz
Moisés Agosto
Pedro Ortiz
Marilú Carrasquillo
Tere Dávila
José Caez
Ana Maria Fuster
Daniel Torres
Francisco Font Acevedo
Mario R. Cancel
José Anazagasty
imposición unilateral es la antítesis de los valores que encarna una
universidad. Veintisiete días de huelga en la Universidad de Puerto
Rico son ejemplo elocuente de ambas máximas.
Un diálogo honesto requiere voluntad de las partes de alcanzar un
acuerdo. Un diálogo honesto requiere que quien negocie tenga verdadero
poder para tomar decisiones. Un diálogo honesto requiere tener los
objetivos bien definidos. Un diálogo en el que la estrategia sea cómo
vencer al otro no es un diálogo honesto. Un diálogo en el que quienes
están sentados a la mesa, después del esfuerzo de exponer y escuchar
las posiciones en conflicto, se declaren sin poder para llegar a un
acuerdo, tampoco es honesto. Un diálogo sin objetivos específicos
tampoco lo es. Veintisiete días de huelga lo prueban.
La Junta de Síndicos, en especial su Presidenta, el presidente de la
Universidad y los rectores de los recintos, tienen que aceptar
de una vez por todas que no ganarán este conflicto a través del
cansancio de los estudiantes en huelga o procurando un respaldo
público del Gobernador; mucho menos, con el despliegue de fuerza de la
Policía para que se impida la entrada de alimentos y agua a los
estudiantes o la comunicación de los estudiantes con el exterior u
ordenando el desalojo de los estudiantes. Esta estrategia lo único que
traerá será una tragedia.
Si la Universidad de Puerto Rico ha establecido una tradición de
consultas para elegir decanos, rectores y a su presidente, ¿por qué no
puede hacerlo para encontrar soluciones a sus problemas fiscales?
¿Acaso no son más llevaderas las decisiones difíciles cuando son
resultado de un diálogo participativo e incluyente? ¿Acaso no hay
áreas donde recortar gastos antes de aumentarles los costos a los
estudiantes y quitarles derechos adquiridos?
Quienes suscribimos esta carta, preocupados como estamos por los
acontecimientos en la Universidad de Puerto Rico, reclamamos que
administración y liderato estudiantil de la Universidad aumenten sus
esfuerzos en la dirección del diálogo honesto, basado en los
verdaderos valores universitarios. Esperamos que den cátedra al resto
de Puerto Rico y al mundo de la capacidad del diálogo como forma
fundamental de solucionar conflictos.
Mayra Santos-Febres
Mario Santana Ortiz
Moisés Agosto
Pedro Ortiz
Marilú Carrasquillo
Tere Dávila
José Caez
Ana Maria Fuster
Daniel Torres
Francisco Font Acevedo
Mario R. Cancel
José Anazagasty
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viernes, 23 de abril de 2010
domingo, 28 de febrero de 2010
DESDE LA ABSOLUTA ENVIDIA

Hace ya algunas semanas se celebró la Feria del Libro de Calcuta en la India. Este año, el país invitado fue México. Hasta allá viajaron dos amigos escritores, Cristina Rivera-Garza, ganadora de su segundo Premio Sor Juana Inés de la Cruz por su novela "La muerte me da" y el brillantísimo Jorge Volpi. Santiago Gamboa, que vive en Nueva Delhi, me lo avisó. No tan sólo me lo avisó sino que me mandó esta foto.
Volpi y Gamboa contra el Taj Majal. !Qué envidia! Estoy loca por que me cuenten los detalles del viaje, lo que vieron, lo que pensaron, Ya habrá tiempo cunado los tres- Gamboa, Cristina, Volpi- vengan al Festival de la Palabra.
Y a ver cuándo invitan al Caribe a la Feria del Libro de Calcuta. En ello trabajamos, en la internacionalizaciónde la literatura. Tdos los libros y todos los encuentros, para todas las culturas.
martes, 2 de febrero de 2010
PERDEMOS A TOMAS
La primera vez que conocí a Tomás Eloy Martínez fue en Nueva York. Nos presentó nuestro agente en común, Tom Colchie. Tomás Eloy me hizo el inmenso favor de presentarme mi primera novela en Rutgers University. La primera novela de una escritora primeriza. Sin embargo, me trató como a una colega, como a una escritora de valor, importante. Me impresionó su generosidad, su sencillez. Nos caímos bien de entrada . Nos hicimos amigos.
Esa tarde en que nos conocimos, andaregeamos por horas por la cuidad fascinante y gris de un Nueva York rpimaveral. Hacía mucho frío y yo, caribeña impertérrita y siempre ajena a las veleidades del clima del Norte, pensé que ya no tenía que llevarme abrigos pesados. Lo lamenté. Tom tuvo que comprarme una bufanda en un puestecillo de la calle, llevarse mis guantes para que su esposa los reparara. Tomás me prestó los suyos. Nunca se los devolví.
Tomás acababa de perder a su cuarta esposa de manera trágica (Creo que era la cuarta. Tomás tuvo muchas esposas; eso me hizo sentir bien porque yo también he tenido muchos esposos) . La vió morir cuando sufrieron ambos un accidente de carro.Pero el hombre que tuve frente a mí mientras tiritaba de frío era un hombre lleno de esperanzas.
Luego se tuvo que ir a impartir su clase en Rutgers. Yo me refugié en n café. Me tomé un te verde y luego corrí al subway. Me pasé el resto de la tarde mirando libros en librerías.
Luego, nos seguimos comunicando por e-mail y nos vimos en alguna que otra ocasión. Y siempre era como si lo hubiera visto el día anterior. Nuestros encuentros me resultaban extrañamente familiares. Tomás me comentaba mis novelas y yo las suyas. Le pedí que fuera parte de la junta hooraria del Salón Libroamérica, una organización sin fines de lucro que fundé en el 2007. Sin contarme nada, sin decirme que se estaba enfermando, Tomás me dijo que sí.
Tom Colchie, nuestro amigo y agente común me avisó que lo estaba atacando un cáncer en el cerebro.
Lo ví por última vez en el cumpleaños de Carlos Fuentes. Fue él quien me reconoció, cuando tuve la suerte de ser llevada al área VIP a esperar a que llegara el homenajeado. Me avisaron que llegarían Carlos Fuentes y Gabriel García Márques. Yo estaba ansiosa, mirando por encima de las cabezas reunidas, a ver si los podía ver, si podía, quizás, con suerte, conocerlos brevemente. Un señor un poco hinchado y sin pelo me saludó "Hola, Mayra, qué gusto verte". Yo, como tengo una memporia tan mala, me hice la que sabía quien era y conversé comn él un rato."Qué pena que ha ganado la derecha en tu país", me dijo, "en un momento como este. Bueno, está pasando en todas partes". Nos pusimos a hablar de política. Por las pistas que me dió durante la conversación supe que era Tomás. Otra vez, su generosidad me echaba la mano. Tomás sabía que la quimio lo había avejentado, que la enfermedad hacía estragos y me tiraba migajas de pan para que mi meoria retomara el camino y lo reconociera.
No se le veía cansado, aunque sí enfermo. Pero no tenía el talante de la gente que se coje pena cuando le cae arriba una calamidad. Siguió haciendo planes, hablándome de política. Instándome a que se hiciera algo grande en Puerto Rico. "Mayra, tu país en un buen punto de encuentro entre los latinos y latinoamericanos. NNueva York es muy árido. Las comunidades latinas y latinoamericanas allá no podemos encontrarnos. Nos logramos conocer, pero ahí queda la cosa. La cuidad se lo traga todo. Además, estea hecha para otras cosas."
Hablamos mucho. El me presentó al Gabo. Luce López Baralt y Arturo me presentaron a Carlos Fuentes. Todavía me da trabajo pensar que he tenido la inmensa suerte de contar con tan buenos amigos.
A la mañana siguiente, desayunamos y así concocí al hijo de Tomás Ezequiel Martínez, director del Diario El Clarin on-line. Un tipo simpatiquísimo. Esa noche , durante las festividades de los 80 años de Carlos Fuentes, nos tocó a Ezequiel y a mí en la misma mesa. Conversamos la noche entera.
Desde ese entonces, seguimos conversando.
Después no ví más a Tomás. Ezequiel me contó que su padre se enfermó en México. Yo le escribí varios e-mails para saber si se había repuesto, a Ezequiel. Recibí una contestación somera de Tomás, cuando la ASSPRO me encomendó que lo invitara a su gala anual. Tomás me contestó que le hubiese encantado venir, que él siempre amó mucho a Puerto Rico, pero que ese cáncer no lo dejaba tranquilo. "Yo lo único que quiero es terminar esta novela. Así que me vas a perdonar, Mayrita, pero viajar se me hace muy complicado ahoa mismo". Ya había invitado a Ezequiel a venir al Festival de la Palabra, sin saber que el embeleco se me iba a dar y Ezequiel había aceptado.
Estoy esperando que llegue en mayo, para darle un fuerte abrazo.
Ayer,31 de enero, perdimos a Tomás. Sí terminó su última novela, Purgatorio, de la que me habló en México. Además, y como era su costumbre, acompañó a esta novela con un ensayo hermosísimo acerca de los 200 años de la independencia de Argentina "200 años de soledad". Nos dejó esos dos regalos, siempre generoso, siempre de cara al futuro, siempre crítico y vital.
Lo voy a extrañar.
Esa tarde en que nos conocimos, andaregeamos por horas por la cuidad fascinante y gris de un Nueva York rpimaveral. Hacía mucho frío y yo, caribeña impertérrita y siempre ajena a las veleidades del clima del Norte, pensé que ya no tenía que llevarme abrigos pesados. Lo lamenté. Tom tuvo que comprarme una bufanda en un puestecillo de la calle, llevarse mis guantes para que su esposa los reparara. Tomás me prestó los suyos. Nunca se los devolví.
Tomás acababa de perder a su cuarta esposa de manera trágica (Creo que era la cuarta. Tomás tuvo muchas esposas; eso me hizo sentir bien porque yo también he tenido muchos esposos) . La vió morir cuando sufrieron ambos un accidente de carro.Pero el hombre que tuve frente a mí mientras tiritaba de frío era un hombre lleno de esperanzas.
Luego se tuvo que ir a impartir su clase en Rutgers. Yo me refugié en n café. Me tomé un te verde y luego corrí al subway. Me pasé el resto de la tarde mirando libros en librerías.
Luego, nos seguimos comunicando por e-mail y nos vimos en alguna que otra ocasión. Y siempre era como si lo hubiera visto el día anterior. Nuestros encuentros me resultaban extrañamente familiares. Tomás me comentaba mis novelas y yo las suyas. Le pedí que fuera parte de la junta hooraria del Salón Libroamérica, una organización sin fines de lucro que fundé en el 2007. Sin contarme nada, sin decirme que se estaba enfermando, Tomás me dijo que sí.
Tom Colchie, nuestro amigo y agente común me avisó que lo estaba atacando un cáncer en el cerebro.
Lo ví por última vez en el cumpleaños de Carlos Fuentes. Fue él quien me reconoció, cuando tuve la suerte de ser llevada al área VIP a esperar a que llegara el homenajeado. Me avisaron que llegarían Carlos Fuentes y Gabriel García Márques. Yo estaba ansiosa, mirando por encima de las cabezas reunidas, a ver si los podía ver, si podía, quizás, con suerte, conocerlos brevemente. Un señor un poco hinchado y sin pelo me saludó "Hola, Mayra, qué gusto verte". Yo, como tengo una memporia tan mala, me hice la que sabía quien era y conversé comn él un rato."Qué pena que ha ganado la derecha en tu país", me dijo, "en un momento como este. Bueno, está pasando en todas partes". Nos pusimos a hablar de política. Por las pistas que me dió durante la conversación supe que era Tomás. Otra vez, su generosidad me echaba la mano. Tomás sabía que la quimio lo había avejentado, que la enfermedad hacía estragos y me tiraba migajas de pan para que mi meoria retomara el camino y lo reconociera.
No se le veía cansado, aunque sí enfermo. Pero no tenía el talante de la gente que se coje pena cuando le cae arriba una calamidad. Siguió haciendo planes, hablándome de política. Instándome a que se hiciera algo grande en Puerto Rico. "Mayra, tu país en un buen punto de encuentro entre los latinos y latinoamericanos. NNueva York es muy árido. Las comunidades latinas y latinoamericanas allá no podemos encontrarnos. Nos logramos conocer, pero ahí queda la cosa. La cuidad se lo traga todo. Además, estea hecha para otras cosas."
Hablamos mucho. El me presentó al Gabo. Luce López Baralt y Arturo me presentaron a Carlos Fuentes. Todavía me da trabajo pensar que he tenido la inmensa suerte de contar con tan buenos amigos.
A la mañana siguiente, desayunamos y así concocí al hijo de Tomás Ezequiel Martínez, director del Diario El Clarin on-line. Un tipo simpatiquísimo. Esa noche , durante las festividades de los 80 años de Carlos Fuentes, nos tocó a Ezequiel y a mí en la misma mesa. Conversamos la noche entera.
Desde ese entonces, seguimos conversando.
Después no ví más a Tomás. Ezequiel me contó que su padre se enfermó en México. Yo le escribí varios e-mails para saber si se había repuesto, a Ezequiel. Recibí una contestación somera de Tomás, cuando la ASSPRO me encomendó que lo invitara a su gala anual. Tomás me contestó que le hubiese encantado venir, que él siempre amó mucho a Puerto Rico, pero que ese cáncer no lo dejaba tranquilo. "Yo lo único que quiero es terminar esta novela. Así que me vas a perdonar, Mayrita, pero viajar se me hace muy complicado ahoa mismo". Ya había invitado a Ezequiel a venir al Festival de la Palabra, sin saber que el embeleco se me iba a dar y Ezequiel había aceptado.
Estoy esperando que llegue en mayo, para darle un fuerte abrazo.
Ayer,31 de enero, perdimos a Tomás. Sí terminó su última novela, Purgatorio, de la que me habló en México. Además, y como era su costumbre, acompañó a esta novela con un ensayo hermosísimo acerca de los 200 años de la independencia de Argentina "200 años de soledad". Nos dejó esos dos regalos, siempre generoso, siempre de cara al futuro, siempre crítico y vital.
Lo voy a extrañar.
jueves, 28 de enero de 2010
HAITI SIN DEUDAS!!!!!
Queridos amigos y amigas,
La convocatoria exigiendo la cancelación total de la deuda de Haití está tomando fuerza en todo el mundo y está ganando apoyo por parte de algunos líderes, aunque se rumorea que un número de países ricos e organizaciones prestamistas se resisten. El tiempo apremia: los ministros de finanzas del poderoso G7 podrían alcanzar una decisión final la semana que viene, durante la cumbre en Canadá.
Hagamos un llamamiento masivo y mundial por la justicia, la compasión y el sentido común, por el pueblo de Haití en esta hora de tragedia. Avaaz y otras organizaciones entregarán el mensaje por la condonación de la deuda directamente durante la cumbre: haz clic abajo para firmar la petición y luego reenvía este email a tus amigos:
http://www.avaaz.org/es/haiti_cancel_the_debt/?vl
Antes de este terremoto, Haití ya era uno de los países más pobres del mundo. Tras el levantamiento de los esclavos haitianos y la el logro de su independencia en 1804, Francia les exigió el pago de miles de millones en concepto de compensaciones, comenzando así un espiral de pobreza y deuda injusta que ha durado dos siglos.
En años recientes, la campaña mundial por la cancelación de la deuda ha despertado la conciencia en todo el mundo. En los últimos días, bajo la creciente presión pública, algunos acreedores han comenzado a admitir la necesidad de condonar la aún pesada carga que significa la deuda de Haití.
Pero el diablo se esconde en los detalles. Después del tsunami de 2004, el FMI anunció el alivio de los pagos de la deuda a los países afectados, pero la deuda subyacente continuó creciendo. Una vez que la atención pública se desvaneció, los pagos de la deuda se hicieron más grandes que nunca.
Ha llegado la hora de cancelar la deuda de Haití por completo, de manera incondicional, y asegurar que la ayuda prestada por el terremoto sea en concepto de donaciones, no de nuevos préstamos. Una victoria ahora ayudará a cambiar la vida del pueblo haitiano, incluso cuando la atención del mundo deje de estar centrada en ese país. Únete al llamamiento por la condonación de la deuda y pasa este mensaje a aquellos que piensen igual:
http://www.avaaz.org/es/haiti_cancel_the_debt/?vl
Mientras vemos las desoladoras imágenes en nuestros televisores y por internet, es difícil no sentirse abrumado. Por otro lado, la historia de las relaciones entre los países más ricos y Haití está llena de episodios negros.
Pero son momentos como éstos los que pueden provocar importantes transformaciones. En todo el mundo, la gente ha realizado donaciones para salvar vidas en Haití. De hecho, los miembros de Avaaz han donado más de 1 millón de dólares en los últimos diez días. Pero también debemos alzar nuestra voz como ciudadanos del mundo para abordar las tragedias provocadas por el hombre. Tragedias que han dejado a nuestros hermanos y hermanas de Haití en una situación tan vulnerable frente a los desastres naturales.
Nada de lo que podamos hacer será suficiente para aliviar tanto dolor. Aún así, juntos, hagamos todo lo posible.
Con esperanza,
Ben, Alice, Iain, Ricken, Sam, Milena, Paula y todo el equipo de Avaaz
PD: Para realizar tu donación a Haití, haz clic aquí:
https://secure.avaaz.org/es/stand_with_haiti?cl=462011216&v=5293
Más información:
"¿Quiénes son los acreedores de Haití?", BBC Mundo, 26 de Enero:
http://www.bbc.co.uk/mundo/america_latina/2010/01/100126_haiti_terremoto_deuda_acreedores_jp.shtml
"Hillary Clinton: tenemos un plan y se estudia condonación de la deuda Haití", ABC.es, 25 de Enero:
http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=248268
"Haití, en ruinas, necesita un nuevo 'Plan Marshall'", AFP, 19 de Enero:
http://www.google.com/hostednews/afp/article/ALeqM5iszgVgmiLUaWYTZBxIN0sHf0_b0A
La convocatoria exigiendo la cancelación total de la deuda de Haití está tomando fuerza en todo el mundo y está ganando apoyo por parte de algunos líderes, aunque se rumorea que un número de países ricos e organizaciones prestamistas se resisten. El tiempo apremia: los ministros de finanzas del poderoso G7 podrían alcanzar una decisión final la semana que viene, durante la cumbre en Canadá.
Hagamos un llamamiento masivo y mundial por la justicia, la compasión y el sentido común, por el pueblo de Haití en esta hora de tragedia. Avaaz y otras organizaciones entregarán el mensaje por la condonación de la deuda directamente durante la cumbre: haz clic abajo para firmar la petición y luego reenvía este email a tus amigos:
http://www.avaaz.org/es/haiti_
Antes de este terremoto, Haití ya era uno de los países más pobres del mundo. Tras el levantamiento de los esclavos haitianos y la el logro de su independencia en 1804, Francia les exigió el pago de miles de millones en concepto de compensaciones, comenzando así un espiral de pobreza y deuda injusta que ha durado dos siglos.
En años recientes, la campaña mundial por la cancelación de la deuda ha despertado la conciencia en todo el mundo. En los últimos días, bajo la creciente presión pública, algunos acreedores han comenzado a admitir la necesidad de condonar la aún pesada carga que significa la deuda de Haití.
Pero el diablo se esconde en los detalles. Después del tsunami de 2004, el FMI anunció el alivio de los pagos de la deuda a los países afectados, pero la deuda subyacente continuó creciendo. Una vez que la atención pública se desvaneció, los pagos de la deuda se hicieron más grandes que nunca.
Ha llegado la hora de cancelar la deuda de Haití por completo, de manera incondicional, y asegurar que la ayuda prestada por el terremoto sea en concepto de donaciones, no de nuevos préstamos. Una victoria ahora ayudará a cambiar la vida del pueblo haitiano, incluso cuando la atención del mundo deje de estar centrada en ese país. Únete al llamamiento por la condonación de la deuda y pasa este mensaje a aquellos que piensen igual:
http://www.avaaz.org/es/haiti_
Mientras vemos las desoladoras imágenes en nuestros televisores y por internet, es difícil no sentirse abrumado. Por otro lado, la historia de las relaciones entre los países más ricos y Haití está llena de episodios negros.
Pero son momentos como éstos los que pueden provocar importantes transformaciones. En todo el mundo, la gente ha realizado donaciones para salvar vidas en Haití. De hecho, los miembros de Avaaz han donado más de 1 millón de dólares en los últimos diez días. Pero también debemos alzar nuestra voz como ciudadanos del mundo para abordar las tragedias provocadas por el hombre. Tragedias que han dejado a nuestros hermanos y hermanas de Haití en una situación tan vulnerable frente a los desastres naturales.
Nada de lo que podamos hacer será suficiente para aliviar tanto dolor. Aún así, juntos, hagamos todo lo posible.
Con esperanza,
Ben, Alice, Iain, Ricken, Sam, Milena, Paula y todo el equipo de Avaaz
PD: Para realizar tu donación a Haití, haz clic aquí:
https://secure.avaaz.org/es/
Más información:
"¿Quiénes son los acreedores de Haití?", BBC Mundo, 26 de Enero:
http://www.bbc.co.uk/mundo/
"Hillary Clinton: tenemos un plan y se estudia condonación de la deuda Haití", ABC.es, 25 de Enero:
http://www.abc.es/agencias/
"Haití, en ruinas, necesita un nuevo 'Plan Marshall'", AFP, 19 de Enero:
http://www.google.com/
miércoles, 27 de enero de 2010
PADURA EN PUERTO RICO
El afamado novelista cubano Leonardo Padura Fuentes estuvo recientemente en Puerto Rico. Dio 4 conferencias en la UPR, una en la Asociación de Maestros, promoviendo el Festival de la Palabra. Dio otra conferencia en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, con casa llena y gente parada en los pasillos. Visitó la escuela superior Miguel Such en Arecibo y luego sostuvo un conversatorio con Wilfredo Mattos Cintrón, escritor boricua finalista del Premio Azorín, en la librería La Tertulia. Había tanta gente esa tarde del martes en La Tertulia, que mucha gente se tuvo que ir, porque no podía entrar.
En una ocasión, en que fue presentado como el escritor contemporáneo más importante de Cuba, Padura, en su estilo usual, refutó el comentario. Dijo "Estoy seguro de que no soy ni el escritor más importante, ni el más talentoso. Ahora bien, de lo que sí estoy seguro es de que soy el más que trabajo". Nos lo demostró en Puerto Rico. No cesó de dar entrevistas, de presentarse en lugares, de calladamente evidenciar su entrega literaria. Una vez más dio cátedra de lo que es un escritor en estos tiempos, alguien que desarrolla brillantes tramas que se conectan con un público lector, Y además, de alguien comprometido con el proyecto que es promover la cultura del libro y del diálogo.
Agradecemos mucho esta lección del maestro. Su generosidad infinita, su elegancia y brillantez a la hora de acoger a su público, y su simpatía sin igual. Lo esperamos de nuevo en mayo, del 4-9; en el Festival de la Palabra.
Ay, sí. Que vuelva Padura.
La caricatura es de Rosaura Rodriguez, artista gráfica puertorriqueña.
En una ocasión, en que fue presentado como el escritor contemporáneo más importante de Cuba, Padura, en su estilo usual, refutó el comentario. Dijo "Estoy seguro de que no soy ni el escritor más importante, ni el más talentoso. Ahora bien, de lo que sí estoy seguro es de que soy el más que trabajo". Nos lo demostró en Puerto Rico. No cesó de dar entrevistas, de presentarse en lugares, de calladamente evidenciar su entrega literaria. Una vez más dio cátedra de lo que es un escritor en estos tiempos, alguien que desarrolla brillantes tramas que se conectan con un público lector, Y además, de alguien comprometido con el proyecto que es promover la cultura del libro y del diálogo.
Agradecemos mucho esta lección del maestro. Su generosidad infinita, su elegancia y brillantez a la hora de acoger a su público, y su simpatía sin igual. Lo esperamos de nuevo en mayo, del 4-9; en el Festival de la Palabra.

Ay, sí. Que vuelva Padura.
La caricatura es de Rosaura Rodriguez, artista gráfica puertorriqueña.
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