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lunes, 9 de noviembre de 2009

ALMUERZO EN ARTHUS AVENUE


Recientemente, Jorge Volpi, Fernando Iwasaki, Cristina Rivera Garza, Edmundo Paz-Soldán y esta servidora participamos de un conversatorio en The America's Society titulado "Literatura de Extremo Occidente: Parte #2". Intentaba ser una continuación a las ponencias que nacieron en la Universidad de Sevilla y que se recogieron en la antología de ensayos "Palabras de América publicada por Seix Barral.

El viaje incluyó una visita al campus de Fordham para chaarlar con estudiantes de literatura sobere las características en la literatura latinoamericana actual. Vivianne Mahieux, directora del Departamento de Literatura Latinoamericana y el fabuloso Arnaldo Cruz Malavé, director del Departamento de Español, nos convidaron luego a un almuerzo en Arthurs Avenue, the Bronx.

El evento entero tuvo una gran acogida. Esperamos seguir celebrando encuentros acerca de la discusión de la nueva literatura latinoamericana. El próximo encuentro, no sabremos a donde lo vams a lelvar a cabo. Ya fue en Sevilla, ahora en Nueva York. Quizás le toque a Puerto Rico... ¿durante el Festival de la Palabra?

sábado, 21 de marzo de 2009

CIERRE DE CLINICA DE NOVELA CON EDMUNDO PAZ-SOLDAN EN PUERTO RICO






El jueves 19 de marzo se celebró el cierre de las clínicas de novela que dictara Edmundo Paz-Soldán en Puerto Rico. Esta vez no hubo perdición. Ya avisado, Edmundo decidió viajar con familia- con su hijo Gabriel, su otro hijo Andrés (alias Nunu) y su madre , la fabulosa Lucy Avila. La trulla se quedó en casa. Luis Saldaña organizó una riquísima paellada en la suya. Invitó a miembros del taller y descorchó vinos. El ambiente era tan acogedor y cómodo, que Gabriel, el hijo de Edmundo,recibió la vista de las musas y empezó a dibujar su primera novela gráfica. El resto, comíamos, bebíamos y charlábamos. Las conductoras del programa radial "Tardes de Tertulia", Awilda Cáez y Maira Landa, ungieron oficialmente a Edmundo Paz-Soldán como el Ricky Martin de la literatura latinoamericana actual. A Edmundo no le cayó bien el título, pero su madre aplaudió. Yo me quedé esperando a que moviera el "bum-bum". Pero el pobre estaba tan cansado de levantarse a cambiar pampers, dar entrevistas e intentar que sus hijos no se quemaran en la playa, que no se le sacudía nada.

Los talleres y charlas de Edmundo fueron un éxito rotundo. Dio dos- una en la U.P.R., otra a los coordinadores de área del Programa de Español del Departamento de Educación de Puerto Rico. Casa llena, standing room only, en el Salón de Actos de la Universidad de Puerto Rico, Escuela de Comunicación Pública. Maestros felices de conocer a un escritor latinoamericano actual y discutir la historia de la literatur latinoamericana con él, absorber las maneras en que él aborda el tema en sus clases introducotiras de Cornell.

El taller se ofreció (gracias Pedro, Ismaelito) en las facilidades del Taller de Fotoperiodismo. Más de 15 talleristas entregaron novelas y recibieron críticas agudas y precisas de cada una de las obras. Tal parece que el Salón Literario Libroamérica en Puerto Rico está cumpliendo su misión de fomentar el quehacer creativo en la Isla.De crear puentes de diálogo internacional para Puerto Rico. Modestia aparte.

Edmundo, todo un éxito. Lo que no lo logró fue evitar el sunburn de sus hijos. Le puso mal el protector solar a Gabriel. Como resultado el niño llegó a Ithaca, N.Y, igual de blanco como salió, pero con un brazo y una oreja calcinadas. Ya se lo advertí a Edmundo... el Caribe marca.

Quedan proyectos en el tintero y una promesa de Edmundo Paz-Soldán de regresar a la Isla. Le tomamos la palabra. Como previsión también hacemos una visita a la farmacia para comprar un protector solar para niños un poquito más eficaz.

martes, 20 de noviembre de 2007

Hel Arte de Fernando Iwasaki


HELARTE DE AMAR y otras historias de ciencia-fricción. Fernando Iwasaki Cautí. Madrid:Papeles deEspuma, 2ed. 2006, 151pp.


Picante, erótico, divertido e inteligente. Helarte de amar es todo eso y más. Esta colección de cuentos del escritor peruano Fernando Iwasaki se hizo para aquellos lectores que disfrutan de lo atrevido sin que se queden las neuronas atrás.

Autor de la ya clásica antología de cuentos Ajuar funerario y de las novelas Neguijón (2005) y El libro del mal amor (2001) Iwasaki Cautí es uno de los nombres más prestigiosos en la narrativa latinoamericana actual. Fue profesor de Historia en la Universidad Católica en Lima y ahora vive en Sevilla, donde dirige la revista literaria Renascimiento.

Conocí a Iwasaki en la Feria del Libro de Miami del año pasado; la cual rememoro en estos tiempos. Para ese entonces, viajé con Bárbara Forestier a la Feria. Allá también conocí a Santiago Roncagliolo, a Botero, a Eduardo Lago (buenísimo escritor español ganador del premio Nadal) e hicimos bonche. Eramos Edmundo Paz-Soldán, Ronqui, Iwasaki, Lago (que , por alguna razón, siempre terminaba sirviendo el alcohol y emborrachándonos a todos), la cubana Claribel Terre, Yolanda Arroyo, y yo.

Iwasaki presentó mi mesa en la Feria, a la que fueron todos los de la cofradía. Nunca nadie me había presentado con tanta elegancia y tanta generosidad. Sabía mi trayectoria, citó mis epígrafes, descubrió a Nietzche y su Origen de la tragedia detrás de Nuestra Sra de la Noche. Desde ese día lo amé. Le pedí sus libros, los cuales me envió por correo. Me los devoré todos. Coincido con la crítica en que Ajuar funerario es ya un clásico de la literatura latinoamericana que se inserta en la línea de "Tradiciones peruanas" de Ricardo Palma y que recupera ese lenguaje humorístico y agudo para la literatura de su país (y la de nuestro continent tan desprovista de la risa como signo de la inteligencia).

La prosa de Iwasaki siempre echa mano al humor para iluminar los cuadros de la sociedad que pinta. En Helarte de amar, Fernando Iwasaki explora la masculinidad desde sus lugares más secretos y risibles. En cuatro de los nueve cuentos que componen el libro, el autor propone como narrador o como protagonista a un adolescente en su proceso de aprender a ser hombre. Este aprendiz se enfrenta a sus propias hormonas, a su ignorancia de las artes amatorias y a la sociedad con sus convenciones morales, sus hambres y sus secretos. El resultado de este enfrentamiento es para morirse de la risa y para quedarse con hambre de más.

Fernando me envió el libro y no me canso de recomendarlo. Es, después de Ajuar funerario, mi preferido de Iwasaki. Creo que supera a la novela El libro del mal amor, que explora temas similares a los de esta antología, pero de manera menos fluída. De todas formas, Iwasaki es un maestro del cuento. Hay que estudiarlo.

Le envié mis 5 preguntas para lugarmanigua. Esto fue lo que contestó:

1- Si pudieras escribir con otro órgano que con la mano, ¿cuál escogerías?, ¿Por qué?

Me gustaría poder escribir con una hernia de disco que tengo entre las vértebras lumbares, porque pienso que no habría literatura más dolorosa y torturante, más desgarradora y tremebunda.

2- ¿Qué libro estás leyendo ahora mismo?


"Eutrapelia" (1963) del chileno José Santos González Vera y "Contra la censura" (2007) de Coetzee.


3- ¿A qué personaje de la historia te gustaría matar bien lenta y dolorosamente?
A Edipo, pero justo antes de lo de su madre (la pobre)


4- ¿Sobre qué tema no escribirías jamás?
Sobre lo que pasó entre la madre de Edipo y yo.


5- ¿Quienes te hubiera gustado que fueran tus padres literarios? Es decir, si pudieras casar a tal escritor (hombre o mujer) con otro u otra para que te pariera, ¿a cuáles dos escogerías?

Como Sartre y Simone de Beauvoir no tuvieron hijos, habría estado bien ser hijo de ese par. Una suerte de Buda literario y Cristo progre, amado por los críticos, las agentes y los editores, desde antes de nacer.