Leo en el Moleskine una noticia que me dejó pensando. Cuenta Iván Thays que cuando Silvina Friera entrevista a Andrés Neuman para el suplemento literario argentino Página , Neuman contesta que los blogs han desplazado las tertulias literarias del siglo XIX. Rápido busqué la página. Recupero las declaraciones de Neuman:
Los salones literarios hoy son los blogs en los que se debate de lo humano, lo divino, de cuestiones trascendentes o nimiedades”, plantea Neuman a Página/12. “Los salones literarios del siglo XIX eran bastante menos solemnes de lo que se piensa. Recuerdo el de Guerra y paz, donde la carga de deseo, frivolidad y rumores era equivalente a los debates filosóficos y literarios que se dan en muchos blogs. Los salones literarios del siglo XIX eran la Internet de esa época.”
Buena declaración; acertada y desmitificadora. En honor al ganador más reciente del Premio Alfaguara, mantengo abierta la tertulia en este salón literario virtual.
blog de la escritora puertorriqueña Mayra Santos-Febres. Contiene textos editados e inéditos, comentarios y datos personales
martes, 31 de marzo de 2009
lunes, 30 de marzo de 2009
FAJARDO ACERCA DE BABELIA

Este comentario me lo envía mi gran amigo, el escritor español José Manuel Fajardo. Creo que es pertinente para las discusiones acerca de globalización y literatura. Además, el siempre brillante Fajardo se bota con sus comentarios.
Mayra, queen of babel, me ha gustado mucho tu artículo y además me parece de lo más oportuno.
Al leerlo he pensado en que habría que cruzar la idea de "universalidad" con el concepto de "ruido": el eco mediático puede ser global pero tan sólo es ruido, lo universal no se percibe como tal en directo, como si fuera una transmisión de TV, sino que precisa de tiempo y silencio para asentarse y comenzar a medrar en el imaginario colectivo. Para calar hondo y no deslizarse como un ruido más en medio del estruendo reinante. Así que te propongo como axioma la incompatibilidad entre universalidad e impaciencia.
Por otro lado, veo que en Europa a los autores del llamado Tercer Mundo se les pide, más aún, se les exige que muestren su "particularidad", su exotismo. Cuando un autor de Cuba, por ejemplo, se permite escribir una novela en la que no hay nada "cubano" (por ejemplo: Ena Lucía Portela y su novela "Djuna y Daniel", que transcurre en el Paris de los años 30 y cuenta la vida de Djuna Barnes, o sea, nada que ver con Cuba) pues los editores franceses, por ejemplo, no lo ven con buenos ojos, aunque su libro sea excelente. ¿Cómo se le ocurre a un tercermundista hablar de lo que le dé la gana? ¡Ni que fuera Graham Greene, que era inglés y por tanto podía escribir del rincón del mundo que le saliera de los cojones!
A lo que yo le contesto...
Querido Faji:
Pusiste el dedo en la llaga, al menos en mi llaga. Es claro que los de América somos los exóticos y nada más (salvo los argentinos, quizás, por eso la referencia a Borges en mi artículo). El resto tenemos que quedarnos en el imaginario estipulado de Occidente- putas, guerrillros, narcotraficantes, imigrantes, todo cuerpo. Si no, no les interesamos a los franceses. Esta es la razón por la cual todos los escritores del lado de acá estamos escribiendo lo que escribimos, la razón por la cual Volpi escribe sus novelotas sobre la Historia de Occidente (para ver si lo dejan entrar y no le exigen que vuelva a escribir otra novela sobre la revolución mexicana), Thays sobre un tipo depresivo que se le muere el hijo en Perú y Edmundo escribe sobre tecnología y gringos y Gamboa sobre inmigrantes y Zambra sobre la experiencia de ser padrastro. Pero si el backdrop no es América y "su corazón de las tinieblas", la cosa va mal. Y aún así.
Bueno, a Volpi le va bien, pero es porque tiene todo un país con infraestructura literaria detrás, con puestos para escritores- attachés culturales. Sino...
En el Caribe la tenemos peor por el asunto "reinodestemundista" , lo negro, la brujería, el caudillismo hereditario socialista, etc. Y si te toca haber nacido mujer en este mundo literario de hombres (60 a una son las estadísticas, por cada 60 escritores varones hay una escritora mujer) entonces estás jodida. De eso trata la novelita "Fe en disfraz" que te envíe y que ahora sale por Alfaguara- te mando copia tan pronto salga. Y por eso es lo de Salón Literario y la feria, para seguir aunando foros para hablar de estos temas y descentralizar un poquitiiiiito el estado de la cuestión.
Pero esa es la llaga, la exotización y reducción a mero espectáculo del cuerpo y la miseria todo lo que no es Occidental. Ni con haber sido profesora en Harvard, ni con chavos, ni con cuatro idiomas en las costillas, ni con doctorados y publicaciones dejas de ser la exótica. "Baila, negra, baila" te dicen. "No hables, baila."
Y entonces, ¿qué haces?
Yo ya decidí. Voy seguir señalando cómo funciona el armazón. Buscar aliados que escriban sobre estos temas en foros públicos y cuando me dejen, hacerlo yo. Nunca quitarme la ropa frene a ojos enemigos y bailar, que siempre hace falta, pero en mis términos. Dejando ver la llaga.
un beso
Mayra
Para quien no lo sabe, José Manuel Fajardo es autor de varias novelas escandalosamente bellas. Les recomiendo "La belleza convulsa" y "El converso". Nació en Sevilla, vive en París.
domingo, 29 de marzo de 2009
sábado, 28 de marzo de 2009
REVISTA ñ del CLARIN EN ARGENTINA
El mes de febrero salió un artículo mío en la Revista "ñ" del diario Clarín en Argentina. Un amigo reencontrado por facebook, el crítico argentino Daniel Scarfó me envió una discusión muy interesante a raiz de ese artículo. La reproduzco para seguir alentando discusiones edificantes.
Realismo y neo-intimidad
Between You and Daniel Scarfo
Daniel Scarfo
March 25 at 1:02pm
Leí tu nota "Realismo y neo-intimidad" en la Revista Ñ, Mayra. Yo escribo allí con cierta irregularidad. A Updike se le podría contestar muy fácilmente (tal vez, demasiado fácilmente) que toda novela tiene un referente de verdad entre sus páginas. Dicho esto, recuerdo algo que escribí sobre Balzac cuando estaba en Puerto Rico, sobre Eugenio o el hiperrealista indignado de Papá Goriot en Balzac. Humildemente creo que sospechaba esa estética literaria hiperrealista y neo-íntima (definida por vos con mucha más contundencia, lo mío era sólo una intuición). Por otra parte, el atrevimiento de hablar de una "pornografía edificante" constituye una osadía difícil de deglutir por una moral políticamente correcta. Ahora bien, no estoy seguro de que el amor como metarrelato haya sido abandonado del todo, aunque sí como la épica que conduce a un futuro de felicidad. Nuestra educación sentimental romántico-católica todavía es muy fuerte. Pero si, como vos decís, las "nuevas intimidades" intentan ser traducidas en las nuevas novelas latinoamericanas, yo debería leer esos textos que mencionás, a ver si también me resultan a mí exquisitos. Porque si algo necesitamos, son nuevas sensibilidades...
Besos,
Daniel
Mayra Santos Febres
Today at 8:06pm
Querido Daniel:
Me encanta este debate de ideas contigo. Así que lo aprovecho.
Según lo definen los posmodernos, un metarrelato y una épica que conduce a un futuro de felicidad son la misma cosa. Ambas se refieren al discurso o a las ideología modernas: la del amor lineal, la del Progreso. la de la Liberación , la de la Sociedad Sin Clases Sociales. Esos metarrelatos han desaparecido. Así que estamos pensando en lo mismo.
A lo que me refiero con "neo-intimidad" es a la emergencia en estas literaturas hispanoamericanas actuales de una nueva sensibilidad que abandona al amor como fin utópico y señala hacia otros afectos y adherencias, inclusive de corte supersexual y porno, en donde se encuentran posibilidades de solidaridad. Caen las ideologías pero sobrevive el hambre y su cuerpo (o el cuerpo y sus hambres), las necesidades de afecto, de sobrevivir al menos una noche en brazos de alguien que no te quiera matar. Y eso se ve clarito en las novelas que mencioné- en "Un lugar llamado Oreja de perro" , en "El síndrome de Ulises", en "Sueños digitales", en "La vida privada de los árboles", en "Sirena" y en tantas otras. No estamos aquí ante el proyecto del "amor libre" como práctica contracultural al amor burgués. Intenté llamar al fenómeno "neo-intimidad" porque creo que por ahí van los tiros. Veo que va a pareciendo un discurso que recompone los lugares en donde se da la intimidad. Busca la intimidad lejos del proyecto del amor romántico aunque quizás usando los mismos sueños y las mismas maneras de llamar las cosas. Sobrevive la melancolía de lo imposible (la melancolía heterosexual, diría Butler)- de que el amor romántico no sea panacea, ni fin, ni hogar. Pero el fenómeno es diferente.
Al hablar de una "nueva intimidad" me amparo en las discusiones que esbozó Paula Sibila en su libro "La intimidad como espectáculo" (Fondo de Cultura Económica, 2008) en su discusión acerca de los diarios del siglo XIX y los weblogs de ahora. También me amparo en mis intuiciones y en esa sensibilidad hiperrealista que magnifica lo concreto, le da zoom hasta torcerle el cuello a lo real. Y no ha nada más hiperreal que el sexo, nada más pavoroso para nuestras sociedades de Extremo Occidente (como le llama Iwasaki a nuestros países de América) que poner el acento en el cuerpo, en esa frontera con lo animal, lo natural, lo bárbaro que nos habita. El cuerpo en detalle (y con lujo de detalles) es el territorio de lo hiperreal. El semen, los pezones, la leche, el sudor y los pelos- sobretodo en su crisol de pieles de distintos colores, de distintas hambres a la aceptada, de distintas experiencias y contradicciones, es "the desert of the real".
Creo que una cosa va con la otra, que existe una mirada porno hacia lo real (tipo Michel Houellebecq o Pedro Juan Gutiérrez en Carne de perro o el Rey de la Habana) que va abandonando el cinismo para adentarse en una exploración de lo íntimo que aterra por lo descarnado, por lo hiperrealista, pero que también conmueve.
¿Cómo se puede ser íntimo con cámaras filmando? Con gente leyéndote y mirando? ¿No es el neo-intimismo un montaje más? Es que hoy la intimidad es esa búsqueda de afectos profundos, aunque pasajeros y/o virtuales, y, a la vez, un montaje. No hay más que ver los videoblogs o los weblogs y sus fotos para darse cuenta de que algo de eso hay.
Y si la literatura es hija de sus tiempos, ¿entonces?
Realismo y neo-intimidad
Between You and Daniel Scarfo
Daniel Scarfo
March 25 at 1:02pm
Leí tu nota "Realismo y neo-intimidad" en la Revista Ñ, Mayra. Yo escribo allí con cierta irregularidad. A Updike se le podría contestar muy fácilmente (tal vez, demasiado fácilmente) que toda novela tiene un referente de verdad entre sus páginas. Dicho esto, recuerdo algo que escribí sobre Balzac cuando estaba en Puerto Rico, sobre Eugenio o el hiperrealista indignado de Papá Goriot en Balzac. Humildemente creo que sospechaba esa estética literaria hiperrealista y neo-íntima (definida por vos con mucha más contundencia, lo mío era sólo una intuición). Por otra parte, el atrevimiento de hablar de una "pornografía edificante" constituye una osadía difícil de deglutir por una moral políticamente correcta. Ahora bien, no estoy seguro de que el amor como metarrelato haya sido abandonado del todo, aunque sí como la épica que conduce a un futuro de felicidad. Nuestra educación sentimental romántico-católica todavía es muy fuerte. Pero si, como vos decís, las "nuevas intimidades" intentan ser traducidas en las nuevas novelas latinoamericanas, yo debería leer esos textos que mencionás, a ver si también me resultan a mí exquisitos. Porque si algo necesitamos, son nuevas sensibilidades...
Besos,
Daniel
Mayra Santos Febres
Today at 8:06pm
Querido Daniel:
Me encanta este debate de ideas contigo. Así que lo aprovecho.
Según lo definen los posmodernos, un metarrelato y una épica que conduce a un futuro de felicidad son la misma cosa. Ambas se refieren al discurso o a las ideología modernas: la del amor lineal, la del Progreso. la de la Liberación , la de la Sociedad Sin Clases Sociales. Esos metarrelatos han desaparecido. Así que estamos pensando en lo mismo.
A lo que me refiero con "neo-intimidad" es a la emergencia en estas literaturas hispanoamericanas actuales de una nueva sensibilidad que abandona al amor como fin utópico y señala hacia otros afectos y adherencias, inclusive de corte supersexual y porno, en donde se encuentran posibilidades de solidaridad. Caen las ideologías pero sobrevive el hambre y su cuerpo (o el cuerpo y sus hambres), las necesidades de afecto, de sobrevivir al menos una noche en brazos de alguien que no te quiera matar. Y eso se ve clarito en las novelas que mencioné- en "Un lugar llamado Oreja de perro" , en "El síndrome de Ulises", en "Sueños digitales", en "La vida privada de los árboles", en "Sirena" y en tantas otras. No estamos aquí ante el proyecto del "amor libre" como práctica contracultural al amor burgués. Intenté llamar al fenómeno "neo-intimidad" porque creo que por ahí van los tiros. Veo que va a pareciendo un discurso que recompone los lugares en donde se da la intimidad. Busca la intimidad lejos del proyecto del amor romántico aunque quizás usando los mismos sueños y las mismas maneras de llamar las cosas. Sobrevive la melancolía de lo imposible (la melancolía heterosexual, diría Butler)- de que el amor romántico no sea panacea, ni fin, ni hogar. Pero el fenómeno es diferente.
Al hablar de una "nueva intimidad" me amparo en las discusiones que esbozó Paula Sibila en su libro "La intimidad como espectáculo" (Fondo de Cultura Económica, 2008) en su discusión acerca de los diarios del siglo XIX y los weblogs de ahora. También me amparo en mis intuiciones y en esa sensibilidad hiperrealista que magnifica lo concreto, le da zoom hasta torcerle el cuello a lo real. Y no ha nada más hiperreal que el sexo, nada más pavoroso para nuestras sociedades de Extremo Occidente (como le llama Iwasaki a nuestros países de América) que poner el acento en el cuerpo, en esa frontera con lo animal, lo natural, lo bárbaro que nos habita. El cuerpo en detalle (y con lujo de detalles) es el territorio de lo hiperreal. El semen, los pezones, la leche, el sudor y los pelos- sobretodo en su crisol de pieles de distintos colores, de distintas hambres a la aceptada, de distintas experiencias y contradicciones, es "the desert of the real".
Creo que una cosa va con la otra, que existe una mirada porno hacia lo real (tipo Michel Houellebecq o Pedro Juan Gutiérrez en Carne de perro o el Rey de la Habana) que va abandonando el cinismo para adentarse en una exploración de lo íntimo que aterra por lo descarnado, por lo hiperrealista, pero que también conmueve.
¿Cómo se puede ser íntimo con cámaras filmando? Con gente leyéndote y mirando? ¿No es el neo-intimismo un montaje más? Es que hoy la intimidad es esa búsqueda de afectos profundos, aunque pasajeros y/o virtuales, y, a la vez, un montaje. No hay más que ver los videoblogs o los weblogs y sus fotos para darse cuenta de que algo de eso hay.
Y si la literatura es hija de sus tiempos, ¿entonces?
PUBLICADA EN BABELIA
Este sábado 28 de marzo apareció publicado mi artículo "Lo universal y lo global" en el suplemento literario "Babelia" del diario español "El País". Aparece mi humildísimo ensayo junto a la reseña de la última novela de Bernardo Atxaga escrita por el fabuloso escritor argentino Alberto Manguel, una primicia del primer capítulo de la última novela de Santiago Roncagliolo, y una reseña bio-bibliográfica de Artaud. Estoy que trino de la alegría. Tal parece que se van abriendo puertas en España para las reflexiones acerca de literatura y cultura internacional que desde van surgiendo desde Puerto Rico. Ojalá que estE sea el primero de muchos artículos de escritores contemporáneos boricuas en el más prestigioso suplemento literario publicado en español, "Babelia".
EN BARCELONETA




Visito escuelas y distritos escolares. Ahora me ha dado con eso. Como parte de esta iniciativa del Departamento de Educación y de diversos coordinadores de área, y gracias a la invitación de Armando, profesor y coordinador de español, estuve conversando con estudiantes y profesores en la escuela Sperior Ricardo Suria Cháves de Barceloneta. Allí me dió la bienvenida la blibliotecaria Yanira Faix, quien fue en gran pate resposable de mi invitación a Barceloea. Conocí al grupo "Revolución Literaria" coordinado por la profesora Nora Lisbet. También conocí y di una charla taller que reveló un gran potencial literario . Esperemos que pronto pueda leer los cuentos y poemas de los estudiantes de "Revolución Literaria" y que sigamos levantando el interés por la lectura y las escrituras creativas.
domingo, 22 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)