domingo, 1 de agosto de 2010

MAXIMAS HIPERREALES-FE EN DISFRAZ


Son las caidas profundas de los Cristos del alma
de alguna fe que el destino blasfema
esos golpes son ls crepitaciones
de un pan que en la peurta del horno se nos quema.

César Vallejo: "Los heraldos negros"

Me encantaría citar en estos momentos a Sándor Marai, o a Yasunari Kawabata, o a un escritor francés dl siglo XIX muy oscuro y que impresione a todos y los convenza de mi clásica fromación intelectual; pero hay que empezar por el principio. Más bien, por los fundamentos. Esto es lo que soy: una "pensadora" de tradición latinoamericanista.Esa tradición tiene sus limitaciones. Crea sus confusiones.

Mi tradición se monta sobre dos discursos que hoy me resultan insuficientes para organizar nuevos derroteros: el discurso de la identidad anti-imperialista, el discurso de la lucha de clases. Los siento; lo siento mucho por mí misma, pero esa es mi tradición y esta mi encrucijada.

Hubo un momento en que mi tradición fue mi fe.

2.

La distancia crítica me hizo creer que, si veía las fisuras de mi fe, podía mantener la fe y a la vez criticarla. El concepto de autocrítica me dio los fundamentos necesarios para sostener la contradicción (¿antítesis?). Dicho convencimiento (con su bibliografía) me sostuvo un rato. Ya no. Pero permanece la tensión de la contradicción (¿dialoguismo?).

3. El problema es el pensamiento binario, las oposiciones enfrentadas que sostienen la tradición de "pensamiento" de la cual provengo. Dicho pensamiento organiza la realidad en dos bloques bloques impermeables y encontrados. Los ricos vs los pobres, cuidadanos vs inmigrantes, los opresores vs los oprimidos, los negros vs los blancos, los hetero vs los homo, la mujer vs el hombre. La colonia vs el imperio, los trabajadores vs los capitalistas. Estos bloques inquebrantables sostienen las batallas poder. La lógica es vencer, aplastar, desaparecer al enemigo."Reeducar" a los sobrevivientes. Reducir a lo mínimo la diferencia del otro.Aniquilar su poder y porlo tanto, aniquilar AL poder.

El problema es que "el otro" (¿la diferencia?) insiste en existir, y que el "poder" (¿la desigualdad?) insiste en existir. Y también, que esos mismos bloques de oposiciones binarias han logrado desarrollar sistemas de organización que han consolidado la diferencia del "otro", y el poder de "los mismos".

La lucha por los "derechos civiles" de las "minorías" (legales, que no cuantitativas) nació, precisamente, gracias al pensamiento binario que estableció identidades en bloque, que permitieron a su vez legislaciones inclusivas en la repartición y organización de los poderes cuidadanos. Estoy hablando, obviamente de las luchas en Occidente. Al menos en papel, parece que se ha logrado ganar esta batalla.Legislaciones concretas a favor de los obreros, horarios de trabajo, compensaciones, derecho a huelga, a negociaciones, a favor del divorcio, del aborto, derechos para el inmigrante, derechos raciales, contra el hostigamiento sexual existen, se han "verbalizado".


Pero, claro, sigue existiendo la esclavitud sexual,la trata de mujeres, la extradicción (y a la vez la explotación laboral ilegal) de inmigrantes,la persecusión y matanza de gays y lesbianas, la explotación de los niños, el hambre, la miseria, la falta de agua y la epidemia del SIDA. Tan sólo el 2% de los habitantes del planeta están conectados a la red y tiene acceso a la información.Esa cifra sube escasamente al 7% en Latinamérica. El 21% de los habitantes "globalizados" del planeta viven en Asia, el 28% en América, el 26% en Europa. Para de contar.

Entonces, hay que aceptar lo obvio. La meaxima zen de Lenin todavía es cierta: Todo es imaginario menos el poder. Pero a la vez, cada vez más, va apareciendo otra verdad inescapable. El aniquilamiento del "Otro" es imposible. O, por lo menos, su aniquilamiento nos resultará más costoso de lo que pensábamos.

4.También pasa que estos bloques binarios han hecho possible la lucha anticolonial en muchos lugares del planeta. El problema es que, una vez terminadas esas luchas, los frentes de liberación nacional, los partidos laboristas (de Jamaica, por ejemplo), las cédulas anti-imperialistas (Sendero Luminoso, la FARC) se han convertido en 'maras", en cédulas del terror, absesos violentos que "by any means necesary" pautan (¿crean alianzas?) con otros poderes- el narcotráfico, por ejemplo- para sostenerse.

Estalla y se sostiene la guerra inacabable.

"A lutta continua" ad infinitum.
Es el terror.


INTERMEZZO

¿Qué es "el pensamiento puro"? ¿ Un pensamiento sin estadísticas, un pensamiento sin personas/diferencias; un pensamiento "universal"?
¿Quienes tienen acceso a esa tradición?
¿Por qué han podido accesar esos niveles de abstracción?
¿Son necesarios esos niveles de abstracción?
¿Qué tipo de conocimiento producen?

Tal vez produzcan un tipo de conocimiento condensado, no fenomenológico, pero sí, sistémico.

Mi tradición de pensamiento le llamaría a esta otra "conocimiento enajenado". Aniquilaría o al menos, intentaría aniquilar el conocimiento que se produce a esos niveles de abstracción.Se opondría a ellos.

Existe el hombre y su causa, diría

Y yo lo hubiese aceptado. Hasta hoy.


5.But I digress...
¿Qué me queda entre las manos? ¿A qué le tengo fe?

Le tengo fe a la justicia social, al acceso a la educación, a la acción cuidadana, ala batalla contra la pobreza globalizada, a la globalización y libre flujo de la información, de las mercancías y de las personas, a la convivencia, a la tolerancia social (más allá de la operación discursiva que busca minimizar esa diferencia antes de "aceptarla") a la expansión de los derechos cuidadanos,a la redefinición del concepto de "cuidadanía" y de "identidad", a la eliminación del pensaminto binario que demoniza al otro y por lo tanto no permite alianzas/convivencia, coexistencia con el "otro". Creo en las alianzas (globales, transidentatarias, transideológicas).

No me estoy inventado la rueda; lo sé. Este método de organización ha sido propuesto por los post-marxistas Laclau y Mouffe ( "pensamiento "nodal"), por Deleuze y Guattari (deterritorializaciones), por los teóricos de la globalización translocal, y por Eduard Glissant en su propuesta del pensamiento reticular. El cooperativismo, los grupos ecológicos, las instituciones que atacan la pandemia del Sida y la misma revolución tecnológica del WEB2.0, han abierto los caminos para este tipo de acción y de recuestionamiento de lo que significa "lo político", lo "ideológico", "la identidad", lo "político".

(!Malrrayo me parta! No puedo acceder a lo trascendental,no puedo evitar mi tradición. No puedo ser científica, abstracta. ¿Por qué no puedo?)

Los fenómenos se están dando, las acciones mueven y concretizan nuevos consorcios. Se habla de una "nueva economía" y de nuevos planes de desarrollo. Pero falta un cambio de fe. ¿Un cambio de mi fe? (¿pobre pensadora tan joven, que no sabe trascenderse?)



Además, falta la reflexión(¿discursiva?) que acompañe al momento de transición (¿ideológica?) en donde nos encontramos. Falta, por lo menos hacerse algunas preguntas:

¿cuáles son los límites de las alianzas deseadas? /¿cuándo esas alianzas se converierten en traición?
¿cuáles son las condiciones para esas alianzas?
¿se pueden dar en condiciones de desigualdad económica y de poder, de contradicciones existentes, de solapamiento de diferentes discursos, agravios y marginalizaciones sociales, de politización- politico/partidista/ideológica extrema, de colonialismo sostenido?
¿es el tiempo para forzar/insistir/apostar por este método o todavía falta esperar?
¿nos podemos dar el lujo de esperar? ¿tenemos otra opción?
¿no hará falta que las identidades se erosionen aún más, se quiebren aún más, entren en una crisis aún más profunda para que entonces pueda florecer la tolerancia fundacional que permita una nueva práxis y un nuevo discurso?
¿cómo se llama este nuevo discurso?


7.He aquí la contradicción: la realidad existe. La hiperrealidad (como simulacro paralelo que reemplaza la realidad- a lo Baudrillard) también. Sin embargo, también existe la proyección de una nueva realidad (¿lo que antes se llamaba "discurso"?, ¿lo que antes se llamaba "ideología"?, ¿lo que antes se lalmaba utopiá?, lo que antes se lalmaba ¿fe?), que actúa sobre y transforma tanto a realidad "real" como la "hiperrealidad".

Vivimos la transición hacia el surgimiento de nuevas proyecciones de realidad. De eso estoy segura. Van surgiendo nuevas palabras que definen su curso: tolerancia, acceso, alianzas, comunidades base, responsabilidad coorporativa, sistemas orgánicos, integración, acción cuidadana. Y también existen manipulaciones de estas palabras paara los fines de siempre. Y sostenimiento de las explotaciones de siempre.

Todo junto, todo a la vez.

Confunde.

¿Pero quizás sea el momento de replantearse una "fe"?

Quizá.

jueves, 1 de julio de 2010

DECIR/HACER-REFLEXIONES ACERCA DEL 30 DE JUNIO

Siempre pensé que la palabra es y siempre debe ser el vehículo para solucionar las diferencias. Que las diferencias- ideológicas, intelectuales, , sociales existen y siempre existirán. No existe la sociedad perfecta.. Pero que sí existe la justicia y la democracia es una de los más esperanzadoras sistemas para lograrla. Esperanzadora por su fundamentl- que no hay democracia sin diferencia. No es posible formar una “polis” sin diferencia- de hecho, aunque malísimamente concebida ,(ya todos sabemos la historia de los griegos y su sistema esclavista, patriarcal que llamaba “cuidadanos” sólo a aquellos que tenían propiedades, esclavos y mujeres bellamente guargadas en sus epiestías) , el instrumento de la democracia se desarrolló precisamente para crear lugares de comunicación (las ágoras) y vias de consenso para hacer valer esa diferenica. El discurso público- a puertas abiertas- es fundamental para que se de a cabalidad la democracia.

Cierto es que- desde el 1948-52 hasta hoy, hemos logrado ser, de manera casi inexplcable,- una sociedad colonial, moderna y democrática. No somos un país que asesina a sus dirigentes (si un país que encarcela y mata a sus detractores), no hemos pasado por una guerra civil (si por ataques a Congreso y motines frente a Fortaleza); hemos logrado desmilitarizar Puerto Rico a través de proyectos culturales (como el de Don Ricardo Alegría- que recuperó el Morro y el Cuartel de Ballajá y otro sinnúnero de edificios históricos para el pueblo de Puerto Rico). También lo hemos hecho a través de acción pacífica y desobediencia civil (nuestra gran victoria en Vieques y la excarcelación de la mayoría de nuestros presos políticos)

Es por esa historia que me sé al dedillo, que cada día recuerdo y me da fuerzas para seguir siendo lo que soy y creyendo en lo que creo, que vuelvo a proponer la palabra – el diálogo abierto, público, crítico y autocrítico como solución a los arduos trabajos que debe llevar a cabo una verdadera democracia cuidadana, inclusiva.

Hoy, reflexiono ante los sucesos del pasado 30 de junio en las escalinatas del Capitolio. Extrañas coincidencias. Estos sucesos ocurren justo mientras leía la novela La Comedia profana, del autor español José Ovejero que nos visitó hace escasos dos meses en el Festival de la Palabra. La estaba comparando a Nocturno de Chile del gran Bolaños, que expresa algo similar a lo que también trabajó Ovejero en su novela. Igual las novelas de Santiago Gamboa, de Jorge Volpi, de Edmundo Paz-Soldán , de Cristina Rivera Garza, Karla Suárez, Iván Thays- gente de mi generación- hijos de las guerras de Sendero Luminoso, de dictadores reciclados en “presidentes ‘-como el boliviano Hugo Banzer , del PRI y su “revolución institucional”, del regimen castrista, de la FARC, y de la guerra civil española . Todos, todos ponen en cuestionamiento la manera en que las ideologías y sus calcificaciones (derechistas e izquierdistas) proveen el caldo de cultivo para guerras interminables ,opresión estatal, violencia política absurda, subversiones inacabables. Y todos levantan el mismo cuestionamiento: ¿qué hace un escritor/ un simple y llano escritor ante la disyuntiva del desgaste de las ideologías, de la politización de TODO, del arte visto como arma de subversión y nada más que eso, de que la literatura, sea también un lugar para la guerra- de buenos y malos, de traidores, vendidos, cómplices o de héroes de la patria?

Yo, la verdad, no he publicado (sí escrito) una obra acerca del tema porque no me atrevo. Le tengo miedo a esa polémica. Sé que en mi país, la crítica y la autocrítica es vista como una traición. No quiero traicionar a mi país. ¿Callo entonces? Sí, callo. No digo todo lo que veo y ni publico todo lo pienso (a dios gracias). Somos muchos los que callamos; por no traicionar.

Creo en la autocrítica ,es decir, creo que el admitir que el bando opositor- del cual yo formo parte, militante- del cual yo formo parte- también comete fallas, debe revisar sus objetivos y también debe mejorar sus estrategias de acción. Creo que gritarles perros a la fuerza de choque desde los portones cerrados de la UPR, pasarles un plato con Alpo, tirarles botellas, pepperspray, es una provocación que llama a la violencia escalonada. Sé de sobra que no estoy hablando de dos bandos que se enfrentan en igualdad de condiciones . Treinta manifestantes contra la fuerza de choque; o cien, doscientos estudiantes atrapados en la UPR contra la fuerza de choque no son bandos en igualdad de condiciones. Lo sé. ¿Pero entonces qué? ¿Entonces, callo? ¿No digo lo que veo? ¿ Victimizo a los manifestantes y demonizo a los contrincantes? ¿Aguanto como una macha hasta que llegue la aurora, el momento en que los estudiantes, los profesores, mi bando esté en el poder, para entonces hablar? ¿Cuándo va a ser eso, con menos de 4% de los votos- es decir de la confianza democrática de un pueblo? Sé que la cotienda que creó esa desventaja fue desigual. Que mucho hizo E.U para convencer a Puerto Rico de que la solución a su dilema de pobreza, atraso, pequeñez , impureza racial; su poca experiencia con la democracia, su ingobernabilidad, era to stick to the powerful. Pero supongo que algo habremos hecho nosostros para perder (y seguir perdiendo cada 4 años- sin reestructurar agendas, sin cambiar de líderes políticos, ni de discurso) de manera tan exitoza.¿ O soy yo la loca?


¿O hago lo que han hecho tantos intelectuales- escritores de mi país?

¿Sigo gritando a diestra y a siniestra que mi país es una trulla de enajenados, que no piensan, sino que bachatean? ¿ Me sigo riendo de ellos en las columnas de los periódicos, en cuentos y novelas que retratan a los puertorriqueños como pitiyankis ridiculos, droadictos y consumidores enajenados, salvajes ingobernables que forman fiestas en vez de revoluciones, mujeres culonas remeneándose por las playas cargando calderos de arroz en vez de parir héroes, chingadera, chingadera, y joda y droga y que se acabe el mundo, que ya yo me fui de este planeta? ¿Si go escribiendo y describiendo a mi país y a su gente para que no amonten a más que a personajes de caricatura? ¿Y soñando con tiempos pasados, con la nostalgia del quinqué en que honestos hacendados – ellos sí tenían garbo, cultura, ellos sí pudieron haber sído los líderes, pese a violaciones a hijas, a esclavas, a esposas, pese a hispanofilia latigaazos, códigos Prim y tarjetas de jornada, ellos sí, sólo ellos - les fue arrebatado su verdadero lugar como líderes de la Isla?

Lo siento, pero no. Un país sin autocrítica es un país que insite en representar a sus actores sociales en sólo dos bandos: buenos y malos, limpios y sucios, héroes y esperpentos.


Creo además, que la autocrítica no es el último, sino el primer paso que dar cuando uno se enfrenta a un gobierno como el que nos ha tocado. No, me equivoco. Este gobierno no nos ha tocado. LA MAYORIA DEL PUEBLO DE PUERTO RICO LO HA ELEGIDO. Y de eso también nos tenemos que hacer TODOS responsables.

Dicho esto, voy a lo próximo.

Cerrar las puertas de las sesiones legislativas al pueblo de Puerto Rico y a su prensa es una falta de respeto a sus cuidadanos. Los dirigentes de un país están allí porque representan a ese país. El voto avasallador que en las pasadas elecciones del 2008 puso en la gobernación a Luis Fortuño, a Rivera Schatz , a Jennifer González, es un voto democrático que los obliga a cumplir con la Constitución del país que los eligió.

Cerrar las puertas del Capitolio a líderes comunitarios, estudiantes, profesores, cuidadanos, prensa, es una provocación a la violencia. Decir que los acuerdos a los que llegó el liderato estudiantil y la Junta de Síndicos son “simplemente papel” es una falta de respeto a la Constitución de un pueblo democrático que utilizó las vias de negociación apropiadas. Literalmente, es limpiarse el trasero con ellas.

Fácil es crear ese clima de frustración, verlo explotar y después llamar a la fuerza de choque para que reparta palos a diestra y siniestra y “mantenga la paz”. Fácil es acusar a los manifestantes de que no tenían portavoces asignados, cuando los portavoces asignados por ese pueblo que protesta son precisamaente los que se mantienen a puertas cerradas, discutiendo un presupuesto público- con erarios públicos, asumiendo deudas que todos vamos a tener que pagar.

Insisto, el dinero de Puerto Rico es del pueblo de Puerto Rico. Aún los fondos federales asignados para Puerto Rico son del pueblo de Puerto Rico. Debemos saber, tenemos que saber, cómo se va a utilizar ese dinero y si se respetaron los acuerdos que los implica.

Yo no soy política. No quiero, ni aspiro, ni creo que he sido lo suficientenmente mala en este mundo como para pagar mi karma con un puesto político. Yo soy una escritora. Para mí, un escritor no es un militante político por obra y gracia de su escritura, No es un oráculo de Delfos que le dice al mundo qué hacer. Hubo momentos en que sí, en que los orígenes de las naciones necesitaron intelectuales, apalabradores, cabecillas, comunicadores que crearan una identidad (patriótica- nacional) un sistema que la reforzara (periódicos, libros, escuelas, la DIVEDCO) y un discurso entero que creara adherencias. Y miran lo que pasó con el proyecto.. un siglo de guerras.

Martí, Hostos, Betances o los otros santos varones hijos de hacendados del siglo XIX no pueden ser, no son, los modelos de mi quehacer literario ni cuidadano. Ni siquiera lo es mi amado Albizu. Ni la más alta de todas- Julia de Burgos, puede ser referente asumido sin crítica.
Sin la crítica básica de que aquellos eran otros tiempos.

Estos me dejan perpleja.

Sigo viendo un gobierno dividido en que un gobernador electo por mayoría inapelable no impide los abusos de poder de sus subalternos. Porque Rivera Schatz , Rodriguez Gema, el Superintendente de la Policía , la Junta de Síndicos son subalternos del gobernador Luis Fortuño. Permite que le tranquen presupuestos, permite que se cierren las puertas del Capitolio a la prensa. Permite que se emplee la fuerza de choque contra estudiantes y profesores, cuando fue él mismo el que ordenó que se impusiera el diálgo para resolver los problemas de la universidad. Creo que el pueblo de Puerto Rico necesita que el gobernador imponga los criterios de su mandato. ¿Qué va a perder? ¿Las próximas elecciones? ¿La presidencia de su partido? So be it.

¿Pero qué fácil es pedir que otro haga lo que tú no te arteves a hacer, a Mayra?

No quiero perder el respeto de mis estudiantes, por los que he dado alma, vida y corazón. Pero los conozco bien. Se de su pasión, de sus ganas de que este país sea diferente, AHORA, no dentro de veinte, cincuenta años, sino AHORA. Además entiendo su profunda desconfianza de la autoridad. Puedo verlos gritándole insultos a los guardias. Y puedo ver la justicia de sus reclamos. Sólo que creo es insostenible el pedir que no haya sanciones y provocarlas a la vez. Además, a veces sospecho que dentro del movimiento estudiantil hay gente de no sé qué bando, utilizando su lucha para otros fines. Pero no tengo pruebas. Tan sólo sospechas. Pueden ser paranoias mías.

No quiero dejar de rendirle respetos a los trabajadores que pelean por sus derechos. Cuestiono, a veces, sus estrategias, sus políticas de no evaluación de trabajadores (en particular y singular) que se amparan en acuerdos sindicales y en el dictum unional de igualdad de condiciones para todos los trabajadores- para no hacer el trabajo que les corresponde, para no cumplir con sus deberes, para no mejorar índices de desempeño, para no reposicionar empleados que duplican tareas, para no despedir a empleados de bajo rendimiento.. Pero conozco PERSONALMENTE a compañeros de la Hermandad de Trabajadores No Docentes, a miles de maestros de la Asociación de Maestros. Trabajamos juntos en el Festival de la Palabra. Me ofrecieron su tiempo y recursos de los sindicatos para llevar a cabo la actividad. Veo cómo trabajan fuera de sus horas de empleo, sin retribución, echando el resto. Conozco y tengo la gracia de gozar de la amistad de miembros de la Unión de Tronquistas, del Consejo General de Trabajadores, de tantos otros sindicatos y sé de su formación, verticalidad y compromiso con Puerto Rico. Y creo fundamentalmente en el derecho al trabajo, a la justa retribución monetaria por ellos y a la aportación patronal en servicios necesarios, como plan médico, retiro, etc.

Creo que hay que alzar la matrícula, pero también creo que hay que DETENER el que haya profesores, decanos, asesores que cobran hasta 250,000 dólares al año, con ayudantes que cobran hasta 80,000 dólares porque se les paga desde distintas cuentas. Mientras tanto, profesores sin plaza trabajan como inmigrantes ilegales sin ninguna seguridad de trabajo ni ningun beneficio año tras año tras año.

No quiero dejar de respetar sus voces de alerta, el valioso trabajo intelectual, los espacios culturales ganados a fuerza de sudor, persecusión y sangre de los escritores, pintores, intelectuales que me antecedieron. Pero tampoco puedo permanecer muda ante la etiquetación amenazante de escritores por parte de otros que, por razones tan complejas que no puedo ni siquiera comezar a esbozar aquí, intentan desacreditar la labor de sus compañeros porque hacemos las cosas de manera diferente, creemos en otras formas de acción cultural, o somos y respondemos simplemente a otros tiempos y a otros paradigmas.

No quiero perder lo ganado, ni las hermosas complicidades fraguadas con gente del gobierno de Fortuño (hay gente fabulosa allá adentro) que me ha ayudado a hacer posible el Festival e la Palabra- ese sueño hecho realidad que ahora me impone el reto de la continuidad.

Pero tampoco quiero perder mi derecho a la palabra crítica y autocrítica, ni mi profunda fe en el diálogo abierto, inclusivo, íntegro, ni en la posibilidad de que algún día podamos al fin concebir y practicar una democracia verdadera.

Es decir que tengo que correrme el riesgo de decir lo que pienso. Si pierdo todo lo anterior, so be it.

Las pasadas reacciones del gobierno son erradas, inaceptables. La Universidad requiere y necesita una verdadera autonomía para poder funcionar. Las puertas del Capitolio no pueden cerrarse al pueblo de Puerto Rico. La provocación gubernamental es real y tiene consecuencias nefastas. Esa es la verdad.


También es la verdad que sindicatos de trabajadores, estudiantes y profsores tenemos , en serio, que reevaluarnos, sacarnos entre nosotros mismos los trapos sucios, identificar problemas y soluciones para no quedar desacreditados como los que critican al gobierno pero repitn sus abusos de poder, su corrupción, sus política confrontativa, sus malos manejos, su violación del derecho inclusivo de la diferencia dentro de la democracia.


No sé… Tal vez sea más fácil decirlo que hacerlo. Sé cuales son las consecuencias de los actos (aún los de buena fe) y las consecuencias de las palabras. Creo que es hora, autocríticamente, debo asumir dichas consecuencias.

martes, 15 de junio de 2010

ALTAR DE AUTORES

COMUNICADO DE PRENSA
Altar de escritores

El viernes, 18 de junio de 2010, el Colectivo Literario Homoerótica
realizará su próxima lectura de poesía y cuento, “Altar de autores”.
El horario de la actividad está pautado para las 7:30 p.m., en la
discoteca Starz, Ave. Ponce de León esquina Ave. de Diego, Santurce.

Con la celebración de este evento, el colectivo literario honra la
memoria de escritores como: Manuel Ramos Otero, René Marqués, Federico
García Lorca, Virginia Woolf, Manuel Puig, Mercedes de Acosta, entre
muchos otros que abrieron una brecha en el camino de las letras y, con
propuestas innovadoras, incluyeron voces alternas dentro del acervo
cultural tradicional.

Los escritores del colectivo rescatan la presencia fundamental de
estos escritores, reconocen los méritos de sus estilos y los grandes
logros de sus activismos. Celebran además la pasión por la vida y la
pasión por la creación literaria, para estimular la lectura y
promulgar la presencia de voces nuevas en nuestro país.

El colectivo literario se une a la celebración del mes de orgullo
LHBTTQ y saluda a la comunidad general.

Contamos con el auspicio de Coaí y la discoteca Starz.
Sugerimos un donativo de $5.00.

Los interesados que deseen colaborar con el Colectivo Literario
HomoerÓtica o conocer información adicional, pueden

comunicarse con Ricardo Santana al (787) 461-1337 ó visitar el
portal: www.homoerotica-pr.org

sábado, 29 de mayo de 2010

JADEANTE Y SUDOROSA #10

Hoy es sábado en la mañana temprana. 5:30 am. Sábado 30 de mayo. Sábado post-prom night.
Corro.
La calle huele a cerveza recién vertida, a cigarrillo y a gases de escape. La calle está llena de muchachitos que sobrevivieron su fiesta de grduación de escuela superior. Algunas, cojean aún presas de sus altísimos zapatos plateados de plataforma. Otras se han puesto sandalias, pero arrastran por la calle, felices, medio borrachas, sus trajes largos de prom. Hay algunas que, prácticas y atentas al paso de las horas, ya son lo suficientemente maduras como para saber cómo procedes. Ya han aprendido la lección. El sortilegio de la belleza (¿ femenina?) sólo actúa en la noche. Tan pronto empiezan a aparecer los primeros rayos del día, una chica tiene que abandonar su ilusión de reina de belleza y retornar a sus shores y camisetas de Cenicienta. Cenicienta de nuevo milenio (tatuajes incluídos), clase "mujer" (ie. ¿ sirvienta , hija maltratada, hija obviada, novia golpeada, novia a secas, hermana violada, hermana a secas, presa to be, presa already taken, runaway- con suerte, mujer profesinal con acceso- quizás, algún dia-0 a la clase 'hombres").

Yo corro. Bueno, más bien, intento no correr. Camino lo más rápido que puedo sin empezar a romperme los talones contra la carretera. Pero mi cabeza se empeza a llenar de un mantra. Intento no pensar (la cabeza va a ser tu perdición, muchacha, las mujeres no piensan tanto, los negros que piensan se vuelven locos, el Caribe no es para eso, pobre país tan joven que no sabe definir) Pierdo la batalla, las palabras aparecen solas, mientras cuento las respiraciones, (powerbreathing, vacía tu cabeza- nam myoho rengue kyo) mientras intento hacer powerwalking- mientras intento convencerme que hago esto para "mantenerme en forma". A fin de cuentas, soy una mujer madura, heredera del yuppismo, neo-profesional, una de tantas de mi generación. Soy una chica más (pasada la cuarentena) que sabe que el embrujo se logra de noche, pero que el trabajo tiene que hacerse de día, aún a media luz, pero de cara al sudor.

Sin embargo las palabras siguen ahí , apareciendo por sí solas. Forman un mantra. Nam myoho rengue kyo se transforma, muta. Runaway, runaway, runaway/ runaway, runaway, runaway/ runaway, runaway, runaway, run.... ¿Estribillo de una vieja canción de Depeche Mode? ¿Letra de un blues antiguo, cuajado en algún camino del sur de Virginia o de Jamaica, o de las calles de Harlem, o de Ponce, o de un mangle?

Otra vez, una allí, corriendo. Huyendo.
Runaway.

¿De qué estoy escapando? ?Por qué no puedo hacer otra cosa que reiniciar una y otra vez en el ritual de escapar? ¿Qué memoria ancestral me lo dicta, desde lo más profundo de mis células?
Runaway.

Yo, ¿Fili- Melé siemprehuida?. ¿Una cimarrona yo? Marroon girl. Mujer marrón. Hembra de mangle. Runaway.

Siempre lo he pensado- hay una experiencia epistemológica (de conocimiento) en el cuerpo que se despierta cuando corro, (corre, Mayra, corre) que despierta unos saberes, no dormidos- sino temidos.

La operación es sencilla. Para la dominación, a ciertas criaturas del planeta se nos hizo creer que no servíamos para pensar. Que el pensamiento sería causante de nuestra propia desgracia. "They must fear us at all times, They should not think behind the lash, the rape. If they do, they will see strength in numbers".

El procedimiento era sencillo. Primero, matarte el espíritu a golpes. Llevarte hasta el borde de la locura a través de las privaciones y los abusos contra el cuerpo. Dejarte sólo, en la penumbra, presa de tus propios fantasmas, de tus propias visiones y recuerdos. Después, convencerte de que no sirves para pensar. De que si te atreves, te vas a volver loca. De que la única manera de sobrevivir es ni tan siquiera pensar en lo que te está pasando. En lo que eres. En para lo que sirves. En lo que mereces, en quien tiene la culpa, en porqué, aún así, deseas ser como ellos, saber lo que ellos saben, matarlos, perdonarlos, amarlos, hacerte lo que te hay hecho, escupirles en la cara. Quererlos, obligarlos a que te dejen quieta. Olvidar.

Yo también le tengo miedo a pensar. Todavía.

Quizás, por eso sólo si corro pienso. Sólo si escapo, si huyo. Correr es escapar es pensar.
Epistemología runway. A la carrera.

Si tan sólo no me costara tanto equivocarme. Si tan sólo , no me diera tanto miedo/trabajo/angustia/ansiedad/inseguridad/pavor al ridículo/a la sorna de los demás/la herida. Si tan sólo no me pusiera tan nerviosa la mera idea de querer acceder al conocimiento.

Quizás entonces, podría parar de correr. Salvarme de una cojera inminente,inescapable.
La vieja negra coja en la que me voy a convertir algún día. An old runaway.




Ayer, una de mis ahijadas, Marielis, de 17 años, vino a casa a enseñarme sus fotos del "Prom" en "facebook". Fue elegida, la reina del prom. Yo, como buena madrina más o menos ausente, me ofrecí a comprarle los accesorios para el traje de graduación. Ella quería enseñarme cómo le quedaron.

Y allí estaba ella, hermosa, todo un sortilegio, posando para la cámara. Quiera, detenida. Jugando a no tener que escapar.

jueves, 27 de mayo de 2010

JADEANTE Y SUDOROSA #9


He vuelto a la brea. En contra de indicaciones médicas. Me tuvieron que inyectar el talón, me desaconsejaron ejerciciois de alto impacto. Como quiera, tuve que volver a correr.

No puedo hacer otra cosa.

Toda mujer lo sabe. Somos la presa. Todos los humanos lo sabemos, unos con el recuerdo más vivo que otros, con ese instinto más a flor de piel. Somos la presa.

Correr es el deleite de escapar.

Me impuse la imposible tarea de intentar no correr, de tan solo "caminar". Pero no pude.
A la primera gota de sudor, mis pies se hicieron ligeros, el dolor desapareció de mi talón derecho. La brea comenzó a exigirme velocidad.

Fue hoy por la mañana.
Doblé por la Mac Cleary hacia la playa y caminé todo lo que pude. Pero por el malecón de la playa de la 8- la antigua Playa del Ultimo Trolley- comecé a correr, a toda carrera.

Un tirador de drogas hacía sus negocios por teléfono. Le oí su voz ronca- de jodedor de esquina- mucho alcohol y mucha coca. Mucho haber visto peleas, navajazos, tiros, noches rotas. Hablaba de la neceidad de resolver el asunto de mover un "encargo" de lugar a lugar. Era temprano en la mañana. No había que cuidarse demasiado de los guardias.

Dos mujeres maduras corrían envueltas en sudor y en una conversación a toda voz. Las rebasé, feliz. Un hermoso joven negro corría sin zapatos por el lado de la playa. Era largo, alto, posible baloncelista (o por lo menos, incubando los sueños de convertirse en uno y así poder salir de la pobreza, de las matanzas, de la persecusión, de ser la evidente presa) Me sonrió. Cosa extraña, los jóvenes negros de mi país no sonríen. Los jóvenes negros de mi país intimidan con la mirada, para protegerse, para marcar el territorio, para tratan de convencer a todo el mundo de que son ellos el devorador y no la presa.

Pero este me sonrió. Y yo a él, enternecida. Hermanada. Seguí corriendo.

Llegué haasta el final del malecón y después, decidí seguir corriendo por la playa, por el mismo lugar por donde me topé con la sonrisa del muchacho. Pisé cada una de sus huellas. Les corrí encima. Y, cosa, rara, aún después de meses sin correr, no me sentí fatigada ni un segundo.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Reflexiones a posteriori; la raza y los festivales

Es difícil ser de los primeros. Aunque pertenezco a una larga tradición de escritores negros , somos pocos los de habla hispana. Pocos y muy poco conocidos. Está Virginia Brindis de Salas (Uruguay, publicada en 1944), Nicomedes Santa Cruz ( Perú), Manuel Zapata Olivella (Colombia). Pero, a parte de Nancy Morejón, y, anteriormente, de los poetas del Negrismo, estos escritores "afro-hispanos" no amontan más que a unas cuantas tesis y trabajos especializados , publicados en revistas hiperespecializadas: Afro-Hispanic Review, la revista del Schomburg Institute, Negritud, etcétera. Nunca hemos podido alcanzar la ejemplaridad que han alcanzado los escritores negros de habla inglesa (con tres premios Nobel en inglés -Wole Soyinka, Derek Walcott y Toni Morrison) , ni la notoriedad y el respeto de un Aimé Césaire, una Marysse Condé , un Edouard Glissant. Permanecen (¿permanecemos?) desconocidos para las editoriales multinacionales que pueden hacer circular obras más allá de las fronteras nacionales. Y ni aún en nuestras naciones, las tiradas de nuestros libros circulan demasiado.


Las razones son muchas. Los afro-hispanos (por llamarnos de alguna manera) no tuvimos la "suerte" de encontrar una metrópoli aglutinadora a la cual emigrar a principios del Siglo XX. La tesis no es mía- es de José Manuel Fajardo, con quien he discutido el tema hasta la saciedad. El argumenta que los intelectuales negros angloparlantes y francófonos de principios de siglo pasado tenían metrópolis pujantes y modernas a dónde emigrar. Estas metrópolis les ofrecieron posibilidades de insertarse en un debate intelectual internacional, de gestar publicaciones y proyectos "pan-étnicos" que les dieran visibilidad a sus reclamos y a sus discursos.

Sin embargo, a principios del siglo XX, España era apenas una aldea malsana (palabras del periodista y novelista español JM Fajardo), un imperio en decadencia, que había perdido una guerra imperial, que iba a convertirse en escenario de guerra civil y de la cual emigraban centenares de intelectuales. Nuestros debates intelectuales del negrismo se dieron "descentrados", coincidiendo sus discursos como por arte de magia, pero no por lugares de encuentro que insuflaran proyectos comunes- ni aún cuando se sumara a la causa el gran Federico García Lorca con su poemario "Poeta en Nueva York". De hecho, fue a Nueva York a donde emigraron muchos intelectuales negros del Caribe. Para muestra un botón. Arturo Schomburg, uno de los panafricanistas más importantes de principios de siglo pasado, amigo de WEB Dubois, de Langhston Hughes y Zora Neale Hurston, fue un negro masón del pueblo de Ponce, Puerto Rico, cuya identidad "afrohispana" permanece poco reconocida hasta el sol de hoy.

Quizás por eso, porque las luchas, reclamos y obras de los escritores negros, mulatos, caribeños (o, como se les llama ahora, multiculturales) en América Latina y el Caribe permanecen marginales, cada vez que un intelectual negro hispanoparlante entra a la esfera pública, tiene que sufrir acusaciones que otros autores de la misma raza, pero de diferente idioma expresivo y literario ya no tienen que encarar. Si se pone un turbante en la cabeza, hace un performance medio "rappeado" o baila bomba en un Festival- es decir, si comete actos públicos que ostentan un carácter evidentemente "cafre", se le tilda de estar jugando al farandulero, al carnavalesco o al exótico. No se leen estos actos como afirmaciones culturales, sino como un juego mediático, performático, poco "intelectual", incómodo. Indecente, confuso, sospechoso.

Como si hubiera una única manera de ser intelectual en el mundo.. . Lo otro es puro primitivismo de tercera, puro juego massmediático/performático, pura insistencia innecesaria de autoexotización. Puro y maldito empeño de avergonzar al país, sacando lo negro de la cocina.

La cosa va cambiando muy lentamente. Rey Andújar y Aurora Arias (Rep Dom), José Manuel Prieto y Soleida Ríos (Cuba), Yolanda Arroyo y esta servidora (PR) (por nombrar a algunos poetas/novelistas/intelectuales evidentemente negros) hemos logrado una modestísima inserción en medios culturales más masivos. El estado de la cuestión va cambiando, gracias a la Fortuna, a un cambio de sensibilidad gracias a la presencia de cientos de miles de inmigrantes africanos y caribeños en Europa, a la insistencia de miles de intelectuales (profesores, reseñistas, editores, periodistas) negros, mulatos y aliados (de todos los colores) en universidades y editoriales de prestigio; y al crecimiento y desarrollo de las políticas editoriales de Iberoamérica. Pero todavía, un negro intelectual asusta. Todavía se escuchan críticas si insiste demasiado en su "diferencia". Si no se comporta según las más estrictas normas de la civilizada intelectualidad (según una visión muy estrecha de los que es "ser civilizado" y "ser intelectual") . Carnavalesco, exotizante, caribeñoso- los epítetos evaden el nombrete, pero , por defecto, lo subrayan. Se insiste en los símiles y en los eufemismos. Yo los oigo con atención y reflexiono.

Sé que muchos de mis compañeros y compañeras escritoras que me apoyan y me respetan, no entienden estos gestos de afirmación racial. Los ven banales, sospechosos, hasta "vendidos". No entienden la insistencia en presentar el cuerpo (como depositario de la diferencia), en primera fila, en el mismo rango a como se presentan las palabras, la obra intelectual. No comprenden por qué la insistencia en que el cuerpo cifre sus lenguajes. O que hable por sí solo.

Tampoco entienden el gesto "pan-nacional" que entrecruza idiomas y geografías. Lo ven como traición nacional; y no como búsqueda de lazos estrechantes. A fin de cuentas, por piel y por papel, todos los negros(mulatos, multiculturales y aliados) intelectuales del mundo pertenecemos a varias comunidades a la vez; a comunidades diaspóricas. No es culpa mía- sino de la esclavitud y de la globalización, del imperialismo, la emigración y de la pobreza.

Primero muerta que negarle mi hermandad a Willie Perdomo, a Tato Laviera, a Mariposa, a Tony Medina, a Junot Díaz, a los latinos (boricuas, dominicanos, cubanos) que viven en EU. Y por extensión a los sus homólogos chicanos, nicas, colombianos. Primero muerta que negarle mi gratitud y hermandad (carajo, por admiración; por toda esa poesía absolutamente hermosa del Harlem Reinassance, por The Invisible Man y por Their Eyes are Watching God y por Sula y por Beloved y por tanto), a los afro-norteamericanos. Primero muerta que negársela también a los españoles, y latinoamericanos; por su tradición literaria, que es mía también- que me he ganado con sudor y sangre. Y a los brasileños por afrodiaspóricos también y a los africanos. And on, and on and on... Hay hermandades y globalizaciones que se traman desde arriba, otras desde abajo, o transversalmente. Me gusta ser transversal.

Muchos de mis compañeros intelectuales nacionales tampoco entienden los collares de santería en presentaciones de libros, ni los colorines en la ropa; ni la insistencia en que fuera Luis Rafael Sánchez- el mejor de nuestros escritores contemporáneos, sin lugar a dudas y punto- quien diera la charla magistral en el Festival de la Palabra. No leen el gesto, se les pasa.

Quizás esto sea bueno. La excelencia, el arduo trabajo, la hermandad y trabajo en conjunto ,la monumentalidad de lo logrado, fue tanta que no contó la diferencia, el color de una piel. Pero ahí estaba. Ahí está. Fue a propósito. Toda decisión tomada no fue por "ingenuidad". Fue con pleno uso de conciencia- una conciencia "otra", "diferente".


Tomo en cuenta nuestra situación actual, sin remilgos. Sin embargo, me remito a otra historia. No puedo hacer otra cosa. Lo nacional es poca (y traicionera ) frontera para la gente de mi color y de mi clase. Lo diaspórico impera (por superviviencia, por necesidad, por conciencia ) cuando se es negro, se es "cafre", cuando se es hispano, cuando se habla español desde esta piel y desde este papel.


Creo que quien mejor ha reflexionado sobre esta cuestión en el mundo es el gran Chuco Quintero en su imprescindible libro "Cuerpo y cultura". El argumenta que en Africa no se "lleva el cuerpo" como en el Caribe. Que acá, el cuerpo, sus contoneos, y sus presencias eran (son) una de los más poderosos lenguajes, de las más fuertes afirmaciones y escapes a los controles de la esclavitud y del poder. Que hay historias que se llevan marcadas en el cuerpo, en la piel y que desde ahí, hablan.

Pero todavía, horrorizado, persiste el inseguro ojo blanco/civilizado de estas islas (o blanco/civilizado wannabe) al ver a un cuerpo negro contoneándose en la espesura- (¿de las letras, de la primitiva isla?) Mira y teme- ñam-ñam- la fauce detrás de los tambores. Se asusta ante el visitante y empuña variantes de la frase que Cayetano Coll y Toste empuñara en el 1902- que las cámaras (de los soldados gringos de la ocupación norteamericana del 1898 o de la prensa internacional y del Hispanic International TV Network- da igual) no se empeñen en retratar bohíos y negritos barrigones (o negras culonas), cuando en realidad, la verdadera cara del país es "civilizada", es "hispánica", es "nacional", es "blanca" (según estrechísimas visiones de todos estos adjetivos).

En "The Enigma of Arrival", Sir V.S. Naipaul (otro premio Nobel caribeño y "étnico"- pese a lo que él mismo pueda argumentar) plantea que llegar a ser un gran escritor, reconocible en el mundo, es, de alguna manera, dejarse atrás. "Llegar" implica una renuncia a orígenes, a raíces. En la fabulosa novela que resultó finalista del Premio Medicci 2008, el "Síndrome de Ulises", mi amigo Santiago Gamboa lee a Naipaul, y se pregunta si esto necesariamente tiene que ser así. Si hay que dejarse atrás para convertirse en gran escritor.

Quizás Naipaul tenga razón. Pero yo prefiero creerle a Gamboa. Apostarle a su duda, al menos.

Además, prometo seguir intentando poner las cosas donde van.
Por mérito propio, sin verguenza, en la platea internacional, de igual a igual.

lunes, 17 de mayo de 2010

SOBRE LA UNIVERSIDAD

Una verdadera universidad no puede vivir de espaldas al diálogo. La
imposición unilateral es la antítesis de los valores que encarna una
universidad. Veintisiete días de huelga en la Universidad de Puerto
Rico son ejemplo elocuente de ambas máximas.

Un diálogo honesto requiere voluntad de las partes de alcanzar un
acuerdo. Un diálogo honesto requiere que quien negocie tenga verdadero
poder para tomar decisiones. Un diálogo honesto requiere tener los
objetivos bien definidos. Un diálogo en el que la estrategia sea cómo
vencer al otro no es un diálogo honesto. Un diálogo en el que quienes
están sentados a la mesa, después del esfuerzo de exponer y escuchar
las posiciones en conflicto, se declaren sin poder para llegar a un
acuerdo, tampoco es honesto. Un diálogo sin objetivos específicos
tampoco lo es. Veintisiete días de huelga lo prueban.

La Junta de Síndicos, en especial su Presidenta, el presidente de la
Universidad y los rectores de los recintos, tienen que aceptar
de una vez por todas que no ganarán este conflicto a través del
cansancio de los estudiantes en huelga o procurando un respaldo
público del Gobernador; mucho menos, con el despliegue de fuerza de la
Policía para que se impida la entrada de alimentos y agua a los
estudiantes o la comunicación de los estudiantes con el exterior u
ordenando el desalojo de los estudiantes. Esta estrategia lo único que
traerá será una tragedia.


Si la Universidad de Puerto Rico ha establecido una tradición de
consultas para elegir decanos, rectores y a su presidente, ¿por qué no
puede hacerlo para encontrar soluciones a sus problemas fiscales?
¿Acaso no son más llevaderas las decisiones difíciles cuando son
resultado de un diálogo participativo e incluyente? ¿Acaso no hay
áreas donde recortar gastos antes de aumentarles los costos a los
estudiantes y quitarles derechos adquiridos?

Quienes suscribimos esta carta, preocupados como estamos por los
acontecimientos en la Universidad de Puerto Rico, reclamamos que
administración y liderato estudiantil de la Universidad aumenten sus
esfuerzos en la dirección del diálogo honesto, basado en los
verdaderos valores universitarios. Esperamos que den cátedra al resto
de Puerto Rico y al mundo de la capacidad del diálogo como forma
fundamental de solucionar conflictos.

Mayra Santos-Febres
Mario Santana Ortiz
Moisés Agosto
Pedro Ortiz
Marilú Carrasquillo
Tere Dávila
José Caez
Ana Maria Fuster
Daniel Torres
Francisco Font Acevedo
Mario R. Cancel
José Anazagasty