domingo, 9 de agosto de 2009

CARTA DE LIMA POR JULIO ORTEGA


LA REPUBLICA
Lun, 03/08/2009


La Feria Internacional del Libro de Lima es una buena metáfora de la vida peruana actual: cada uno de los miles de jóvenes que la frecuentan vota por el futuro. De las muchas Ferias del Libro, ésta es la más democrática. Todas sus rutas propician la conversación y la concurrencia.

Nélida Piñón decidió no leer sino conversar; Ángeles Mastretta dejó la tribuna y respondió, de pie, preguntas de su público; Mayra Santos bailó para ilustrar el ritmo de su prosa; y Mercedes Castro demostró que la novela policial puede ser la forma de lo cotidiano. Estas escritoras ubérrimas nos imaginan mejores y nos amortizan la deuda moderna del desafecto. Porque la literatura es también capaz de adelantar justicia, forjando no sólo las reparaciones sino lo más difícil, las reconciliaciones. Ésta es la Feria donde el público, soy testigo, hace las mejores preguntas.

No habrá una gran literatura peruana mientras no haya buenos lectores, pero tampoco habrá una identidad civil y crítica si los medios de comunicación no acogen la riqueza de la producción cultural. Hace falta espacio puntual, cobertura fiel, reseña habitual.

Algún periódico debería tener un suplemento diario de la Feria, como en Guadalajara; alguna estación de radio podría dedicarle un programa, como en Santiago; algún canal de TV tendría que abrirle un foro, como en Buenos Aires; alguna Universidad proveerla de internos y voluntarios, como en Miami. Y algunos chefs, deportistas, artistas, funcionarios y (¡seamos optimistas!) políticos, deberían dar ejemplo comprando un libro, como en Madrid, cuya Feria la inauguran los reyes, aunque llueva.

Considera, ocupadísimo lector, la extraordinaria promesa de nuestros jóvenes escritores: la primera novela de Irma del Águila, en torno a Hemingway en Cabo Blanco, y los espléndidos cuentos de Claudia Ulloa, Edwin Chávez y Johann Page, publicados por Estruendomudo; los relatos inventivos de Katia Adaui Sicheri, Augusto Effio Ordóñez y Carlos Yushimito, publicados por Matalamanga, otro sello independiente; y los indagatorios de Jeremías Gamboa y Luis Hernán Castañeda en la estimulante Alfaguara peruana. PEISA ofrece toda la obra de Afredo Bryce Echenique, cuyo "Penúltimos escritos, retazos de vida y literatura" es novedad en la Feria. Planeta lanza nueva edición de "Bicho raro", que lleva los mejores cuentos de Fernando Ampuero. Norma apuesta por "Bombardero", la audaz novela de César Gutiérrez.

COPE prosigue su gran labor difusora con dos compilaciones de cuentos premiados en sus concursos. En poesía recomiendo mucho Nocturama de Diego Otero y Cadáveres de Alejandro Susti, así como la revista "Martín", que dirige Hildebrando Pérez, dedicada a Antonio Cisneros. Y ya que leer es conjugar el futuro, es bueno destacar la calidad de los libros para niños, especialmente los debidos a Hernán Garrido-Lecca, en Alfaguara, y teatro para niños, de Ana Correa, en Editorial San Marcos.

Hay, felizmente, muchísimo que leer.