jueves, 17 de mayo de 2007

la desmesura de la censura




La Oficina de Revista del ICPR está pidiendo colaboraciones para su sección de literatura. Eso está bien. Se pueden enviar 3 poemas, 2 cuentos, no sé cuántos ensayos o propuestas de novelas seriadas, tipo folletín. El problema estriba en que no pueden tener "contenido sexual" (y la verdad es que no entiendo a qué se refieren con el asunto). A Chiara Merino, poeta y editora del portal de Universia, le acaban de censurar un poema por su "contenido sexual".

Aquí la carta que Chiara me envía, hablándome del caso:
Amigos:

Les escribo para comunicar que la Oficina de Revistas del Instituto de Cultura Puertorriqueña me ha censurado un texto por su contenido sexual y no por su calidad literaria. Lo último lo aceptaría sin problema alguno pero, como éste no fue el caso (y así se me expresó en el intercambio epistolar) es importante dejar saber esta información. Por favor, háganla llegar a los foros que crean pertinentes.

Un abrazo,

Chiara

Y yo me pregunto what?, ¿qué?, pero ¿en qué siglo estamos?. Según este criterio, en las Revistas del Instituto de Cultura no se podría dar a conocer nada de la obra de Jean Genet , la poesía de Manuel Ramos Otero de "Invitación al polvo" , muchas secciones de Los Cantos de Maldoror, (esa terrible escena en que el protagonista "mete mano" con un tiburón hembra), o del Cantar de los Cantares, las Cantigas de amigo, las partes más candentes de "La historia del Príncipe Genji" , el Gita Govinda hindú , Trópico de Cáncer y Trópico de Capricornio de Miller, los Diarios de Anaís Nin, Las mil y una noches (versión "uncut") y quién sabe qué otras obras seminales de la literatura universal.

A Dios gracias que no se me ocurrió enviar capítulos de Nuestra Señora de la Noche ni de Sirena Selena porque no me las hubiesen publicado.

Wao, me siento como Alejandro Tapia y Rivera, nuestro "padre de la literatura puertorriqueña", quejándose de la pacatería de la sociedad isleña y de sus círculos de diseminación "intelectual". Quejándome yo en el Siglo XXI de la censura isleña... nunca lo hubiese imaginado.

Lo más seguro al pobre Alejandro tampoco le hubieran publicado su poema "La sataniada", ni esta parte del "Póstumo el envirginado" en que la protagonista (que es un hombre transmigrado en cuerpo de mujer) siente que desea tanto a los hombres (desde su nueva corporeidad femenina) como a las mujeres (desde su alma masculina).

Y todo ese trabajo que se tomaron las poetas de los 70 , sobretodo Nemir Matos en su poemario "Las mujeres no hablan así"... Todo ese trabajo perdido....

Nada, que hay que volver a empezar. Así que les propongo, amigos que envíen sus poemas más indecentes, sus cuentos más pornográficos, que inundemos las Oficinas de Revistas del ICPR y su sistema de internet con literatura de "contenido sexual". Es más, propongo que sea de ALTO CONTENIDO SEXUAL. No podríamos pagarles con otra moneda a nuestros ilustres censores.

Yo voy a hacer lo propio.¿Quién se suma? La comunidad internacional está cordialmente invitada a participar.

2 comentarios:

Samuel dijo...

Yo tampoco entiendo porqué existe todavía este tipo de censura. Si se dijera que la revista quiere llevar una consistencia en los temas que publica. Pero ni siquiera eso. Están aterrorizados de lo que a escondidas anhelan: sexo.

Alejandro dijo...

Lo que hay que hacer es no apoyar este tipo de publicaciones que censuran de alguna forma u otra la creación artística. Nosotros los que nos hacemos llamar artistas tenemos suficientes recursos para no necesitar estar mendigando que no nos censuren. Ay! Por favor. Ahora digo yo, en que siglo estamos?

Internet señoras y señores. Revistas independientes. Las paredes de la UPR. Donde está la imaginación?

Si nos censuran, que se caguen en su madre. Total, nosotros los artistas somos los únicos que apoyamos el arte local. Si nos censuran a nosotros, se censuran ellos mismos.

Basta ya de tratar de legitimar lo que hacemos con poner nuestro nombre en publicaciones que no sirven para nada. Publicaciones que no sirven para nada porque están editadas hasta el delirio. Sí, cuando alguno de nosotros edita una pieza ya sea para añadir o quitar contenido sexual la pieza ya es un eufemismo. No sirve. No es honesta. Es pop lollipop popcorn.

Coño. Si seguimos así pronto vamos a tener un Objetivo Fama de escritores.