domingo, 4 de noviembre de 2007

FAT PIG en el Victoria Espinosa



El teatro "El Josco", el Francisco Arriví, El Victoria Espinosa... Tal parece que en la Calle Del Parque en Santurce empieza a surgir un pequeño distrito teatral. Este pasado viernes 2 de noviembre había cartelera en los tres teatros, que quedan en una misma cuadra. El público se paseaba entre una barra abierta, el estacionamiento detrás del Espinosa y el del Josco. Era media noche y había gente caminando por las calles de Santurce. Hasta parecía una cuidad.

Ese mismo viernes 2 estrenó en el teatro Victoria Espinosa una adaptación de la obra de Broadway "Fat Pig" de Neil LaBaut. Esteralizó Nancy Millán, dirigió Ricky Santana. La obra, clasicamente La Baut y altamente influenciada por el género de cine de la "comedia romántica", dramatiza la historia de un ejecutivo gringo que de repente se enamora de una bibliotecaria gorda. Se entrega a un "affair secreto" con la gorda Elena, hasta enamorarse perdidamente de ella. El affair es secreto porque Bob se avergüenza del aspecto de su amante. Su amigo Carter y una ex-jevita de oficina descubren el affair y lo abochornan virtualmente, al postear la foto de la amada por internet. Aún así, Bob, que quiere hacer lo correcto y no dejarse influenciar por la banalidad del aspecto físico, invita a "la gorda" a un picnic de oficina el 4 de julio. El evento termina mal, con Bob abandonando su amor por las apariencias.

Tengo que admitir que, al principio, la obra me pareció "demasiado Broadway", es decir, que la traducción de la obra terminó estando demasiado cercana al sistema de referentes culturales gringos. Hubo momentos en que por esa razón, me perdí. Además, me perdí porque aunque estamos bien cerca de sufrir del mal gringo del "culto por lo físico y la imagen", aún, en América Latina, Latin USA y Europa no estamos ahí. Hacía falta un poco de traducción cultural.

Sin embargo, las actuaciones y la dirección de la obra quedaron impecables. Nancy Millán demostró la naturalidad de siempre que pisa escena. El papel le quedaba perfecto, quizás demasiado perfecto. Me hubiese gustado un poco más de presencia escénica, más fuerza interpretativa, atestiguar el reto de un rol teatral y el estudio de sus tenues ontradicciones- tengo que admitirlo. El papel de Bob, interpretado por José Brocco estuvo bien, muy bien. Igual el de María Benítez. Quien me sorprendió fue José Santos Ferrer en el rol de Carter. No lo había visto actuar jamás y, me pareció su actuación que se distinguió por su manejo del ritmo y de los detalles. Un arrugar la nariz en pausa antes de hablar, un uso particular de las manos ante el insulto. Vítores a ese talento.

Ahora, bien, y aunque suene "fishy" (el director- Ricky Santana es, después de todo, mi cuñado- pero, en esta isla ¿quíen no está emparentado con quién?) tengo que decir que me encantó la dirección de la obra. La verdad del caso es que el Victoria Espinosa es un teatro difícil de dirigir al ser un teatro foro sin pared de fondo con gradas en derredor. Bello para teatro experimental- difícil para el convencional. Hubo momentos, como la escena del puño entre los amantes, o la escena final de la playa, en que los movimientos eran poco convincentes. Pero las y salidas de personajes, los movimientos alrededor de la utilería fueron efectivos, ligeros, impecables. Aunque nunca hubo un cambio de escenografía- o si, en algún momento alguien sacó una mesa de centro del escena- la coreografía de movimientos hacían desaparecer el resto del mobiliario no utilizado. Toda la acción erea diálogo, y sin ambergo, el ojo nuna reposaba demasiado en un sólo sitio. Muy bello ballet para los ojos en lo que se entretenían los oídos.

Por ello, felicito a Ricky Santana, a Nancy Millán y al elenco de "Fat Pig". Quizás es hora de volvre a escribir teatro a lo René Marqués (más alejado de la tragedia moderna, claro está) y usar este distrito teatral que emerge en Santurce. Antes fuero los cins en los boulevares de Santurce (el Matienzo, el desaparecido Lorraine). Ahora es el teatro. Ojalá que u teatro comercial y accesible se apodere de la escena y nos siga poniendo en cartelera obras ligeras, cóicas , agradables y que a la vez nos hagan pensar.