lunes, 28 de abril de 2008

VOLPI EN PUERTO RICO





El pasado 19 de abril llegó Volpi a Puerto Rico. Venía invitado por la Universidad de Puerto Rico y el Salón Literario Libroamérica (mi nuevo bebé). Fue jurado de un certamen de cuento del cual resultó ganador el micro cuentista Christian Ibarra (mención honorífica para Juan Luis Ramos). Pero, lo más impresionante de la visita de Volpi fue que nos regaló con una primicia mundial de su nueva novela "El jardín devastado".

La novela está escrita a manera de blog. En ella, Volpi, maestro en mezclar géneros (sobretodo la narrativa y el ensayo) hace una reflexión aautobiográfica acerca del regreso a México, luego de 10 años de ausencia. También relfexiona acerca del dolor ajeno y de la guerra de Irak.

Volpi usó las investigaciones de Luce López-Baralt para hilar la historia de Laila, una muchacha flautista que se encuentra sumida entre cadáveres y que va en un oscuro peregrinaje desde Mosul hasta Bagdad en busca de sus hermanos- única familia que le puede quedar con vida. Aquí en la isla, Volpi se encontró con Luce, la caribeña medievalista y especialista en culturas árabes. La dejó arrobada con su prosa. A mi me partió el corazón.

Volpi, mi corazón es tuyo.

Gracias por tu generosidad y por incluirnos en tu devenir itinerante por el mundo. Sabes que aquí tienes casa, siempre.

Pero ni se crean que todo fue conmoción y declaraciones de lealtad incondicional y amor eterno. Casi al final de la estadía fui testigo de una cosa magnífica. Yo, que conozco a Volpi desde hace 10 años y que siempre lo había visto tan seriecito, vi una transformación increíble, se los juro. Convertimos a Volpi al Lezamianismo. No pudo resistirse a la voluptuosidad caribeña y terminó pachangeando. Bebió vino, comió, se río de boberías. Dejó a todos cautivos con su dulzura y su generosidad (por una parte) y con su fortaleza de espíritu y su gran sentido del humor (por otra).

Yo, que lo tengo prendado del alma, le agradezco el que me haya dejado verlo así, con la trenza suelta (juro que se la soltó) y en sintonía cotidiana. Le agradezco las lecciones aprendidas (muchas acerca de la solidaridad, de la valentía y el arrojo literario ). Le agradezco que haya aceptado mi humildísima invitación, que haya venido a visitarnos, reirse con nosotros, vivir.

Arriba,algunas fotos de la cena volpiana, nueva tradición en el Caribe.

Gracias a Aurora Lauzardo por el ágape, a Mario Santana y a Isaac Cazorla por las fotos, a los amigos y a Rosa Luisa Márques por el apoyo y la alegría . Y a tí Volpi, regresa pronto.